Serie Recordando sin ira.
LA MADRUGADA DE NUESTRO TIEMPO
PARTE II
LOS PRIMEROS PERUANOS
SECCIÓN 4
LA PISTA DE LA TECNOLOGÍA
DE LAS PUNTAS DE PIEDRA
Es
más o menos aceptado el criterio de que América comenzó a ser poblada hace unos
25,000 años por la Beringia; que una de las rutas de ocupación fue la costa
occidental que siguieron los Primeros Americanos desde su punto de ingreso en
el Norte, hasta Tierra del Fuego, en el extremo Sur; que, a partir de
Mesoamérica, los primeros americanos y sus descendientes abrieron otras dos
rutas hacia el Sur, una por el ramal oriental de la Cordillera de los Andes y
otro por lo que ahora es Venezuela y Bélice hacia Brasil y todo el llano
amazónico.
No obstante, han cobrado nueva fuerza las propuestas sin fechado cierto, de otras migraciones transcontinentales, Oeste – Sureste, que habrían procedido de Polinesia, Melanesia y Australia, a través del Pacífico, hacia Chile, Argentina y Perú, así como arribos Este – Oeste, de Europa y África, hasta las costas de Mesoamérica y Brasil, gracias a las corrientes marítimas atlánticas.
Misterios del “Poblamiento Temprano”.
A
pesar de que el “Poblamiento Temprano” que se habría iniciado por el Norte, en
una fecha no muy precisa anterior a los 15,000 años, ha sido sustentada con
varias investigaciones sobre la evolución del ADN antiguo de nativos de toda
América, hay dos hechos ocurridos entre 2017 y 2018, con fechados
incontrovertibles que siguen mostrando inmensos huecos negros respecto al
conocimiento cabal del poblamiento del nuevo Mundo.
Como
hemos anotado en la Parte I de este trabajo se trata de:
i)
La confirmación
en 2017, mediante la técnica del Uranio
– Torio, de la antigüedad de 130,000 años de vestigios fósiles de un mastodonte (Mammut americanum) –
hallados en Cerutti Mastodon, en la Costa del condado de San Diego, California
–, animal que habría sido cercado y cazado por una especie de homínido aun
no identificada, cuyos miembros, además de aprovechar su piel y carne, rompieron
sus grandes huesos de sus patas para extraer la nutritiva médula, con golpes de
martillos contra yunques, ambas herramientas hechas de piedra.
¿De qué género Homo y
de cuál especie se trata, si el Homo
habría llegado a América hace 25,000 como máximo? ¿Podría tratarse de un
homínido originario de América como el planteado por Florentino Ameghino, como punto de partida de su teoría
autoctonista del poblamiento de América?
ii)
El hallazgo en 2018,
en una cueva de puna, a 3,500 m.s.n.m., en los Andes argentinos, ubicada en la
zona llamada Cacao, en Antofagasta de la Sierra, provincia de Catamarca, de un conjunto de vestigios de
40,000 años de antigüedad, fechados con el Carbono 14: dos mechones de pelo
humano que habían sido cortados, herramientas de piedra tallada de corte y
raspado, unos pendientes de cobre, excremento, costillas completas y fragmentos
de dientes de la mega fauna extinta.
La
pregunta obligada es, ¿si los primeros nómades entraron por la Beringia, hace
25,000 años, cómo es que hay restos humanos de cazadores – recolectores, de hace 40,000 años en los Andes argentinos?
Entonces,
sea como fuere, ´debemos aceptar que grupos de “Primeros Americanos” nómades
cazadores – recolectores, ya recorrían la zona austral de Suramérica en el
rango temporal entre los 40,000 y 18,000 años, durante el cual han sido
registrados nuestros hombres de las cavernas, en Argentina y en Monte Verde, en
la Costa Pacífica de Chile. En consecuencia, cabe preguntarnos y ¿cómo íbamos
por casa?
Sea como fuere, también hay consenso respecto a que durante la Edad de Piedra americana o Período Lítico, los sapiens se guarecían en cuevas, abrigos rocosos, ensenadas o en campamentos temporales al aire libre, cubiertos con pieles de animales o ramadas. No obstante, portaban sólidos conocimientos sobre el uso de la madera, la piedra y los huesos como primeras herramientas decisivas para sobrevivir, consiguiendo alimento y defendiéndose de múltiples acechanzas; para resistir los embates del clima con atuendos elementales y con una destreza constructiva que les permitía levantar precarias chozas hechas de matorrales. Pero, ya sabían producir manejar el fuego para asar comida y darse calor.
Características del periodo de nuestros nómades y semi nómades
Las características básicas del
periodo muestran la situación:
·
Nomadismo y semi nomadismo, caminantes.
·
Refugio y abrigo en campamentos al aire libre, bajo cobertura del bosque
y en cuevas
·
Organización Social: bandas, hordas familiares.
·
Desarrollo de la pintura rupestre descriptiva primero y figurativa, después.
· Economía de sobrevivencia: Caza (Fauna extinta del Pleistoceno final y mamíferos del Holoceno: guanaco, llama, vicuña, alpaca, taruca, venado, aves, roedores), recolección (frutos, hojas, gramíneas y tubérculos) y pesca.
Así, los objetivos que
determinaban las rutas de los primeros americanos eran: hallar fuentes de agua
dulce accesibles que también pudieran permitir pesca, sitios de caza, bosques
de frutales y guaridas naturales como cavernas y cornisas. Esos propósitos les
llevaban a trasladarse continuamente, de un sitio a otro, en grupos muy móviles
de solo 15 a 20 individuos, formados por pequeñas bandas familiares.
Para cazar y recolectar frutas,
bayas, raíces y tubérculos emplearon sus instrumentos fabricados de piedra,
hueso y madera, entre los que destacaban bifaces, cuchillos, raspadores,
batanes y puntas, etc. Esta larga etapa andariega de exploración, ocupación,
conocimiento y adaptación del sapiens al Nuevo Mundo, duró hasta
entre 12,000 y 10,000 años antes del presente, cuando se dio el fin del
Pleistoneco y el advenimiento del Holoceno; el clima mejoró y posibilitó nuevos
intereses y destrezas de los americanos que los pusieron en camino del semi
sedentarismo y luego del sedentarismo y todo lo que eso significa económica y
culturalmente.
Cueva de PIKIMACHAY: con el registro humano
más antiguo en el Perú.
Todo
esto, nos da suficiente pie para anotar que el registro más antiguo del Homo sapiens
nómade en territorio peruano corresponde actualmente a la Cueva de
Pikimachay, en Ayacucho, específicamente a su segundo estrato llamado
“Ayacucho”. (Piki
machay: cueva de las pulgas en quechua sureño).
En ese lugar está
certificada la actividad humana hace unos 17,500
años adp. Está a 19 kms al Norte de la ciudad de Huamanga, en la margen
derecha del río Pongora, en el distrito de Pacaycasa de la provincia de Huamanga del departamento de Ayacucho. Tiene un largo
de aproximadamente 60 metros.
Vista desde el interior de la Cueva de Pikimachay
Esa cueva, al igual que la
de Jayhuamachay, fue estudiada en 1960 por el arqueólogo estadounidense Richard MacNeish et al. Pese a
que éste investigador planteó que en su estrato más profundo (Pacaicasa) halló supuestos vestigios de herramientas
líticas y fósiles de fauna pleistocena de hace unos 20,000 años adp., otros
estudiosos del sitio lo han desestimado por inconsistente.
Sí
han aceptado que en el segundo estrato (Ayacucho) encontró evidencias de
ocupación humana hace 14,000 adp., como chancadores, descarnadores y puntas
unifaciales de basalto, calcedonia, pedernal y cuarcita.
También halló puntas triangulares de
hueso, descarnadores hechos de costillas de animales, etc, un hueso húmero de perezoso gigante,
restos de caballo americano, de
venado, camélidos sudamericanos, de mastodontes y tigres dientes de sable.
Y,
algo excepcional: restos óseos humanos compuestos por la mandíbula con
dientes de un niño, un radio, falanges y costillas, los
cuales con los 14,000 años de la datación general del sitio, devendrían en los
más antiguos restos humanos del Perú.
Actualmente, se considera más
probable que la presencia humana en esa zona se remonta a ca., de 14,000 años
adp.
El Museo de Arqueología y
Antropología de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (MAA-UNMSM), guarda
los restos arqueológicos procedentes de
la cueva de Pikimachay, con un registro realizado durante cuatro años por el
arqueólogo peruano, Juan José Yataco.
Este investigador, por encargo de la universidad, también realizó el trabajo de
“Revisión de las evidencias de
Pikimachay, Ayacucho, ocupación del Pleistoceno Final en los Andes Centrales”,
luego de presentar los artefactos líticos y restos óseos de animales (resalte nuestro) del Pleistoceno
Final. Su examen abarcó estos vestigios que no incluyen los restos humanos
mencionados.
En un artículo publicado en el Boletín de Arqueología PUCP N° 15 – 2011,
Yataco presentó sus resultados
preliminares: confirmó el hallazgo de tecnologías líticas y cortes en huesos (de animales), atribuibles a
humanos. Así mismo, su corrección
radiocarbónica del fechado procedente del complejo Ayacucho arrojó: 15,781 y
14,886 cal AC, lo cual en lenguaje sencillo equivale aproximadamente a 17, 500
y 14, 600 años antes del presente.
Como se ve, Yataco no incluyó en su revisión los cruciales e importantes
restos humanos del estrato Ayacucho, no explica por qué ni informa cuál es el
paradero de esos vestigios, como si los hubiese olvidado, pero la conclusión
general de su trabajo es: “Si se acepta
como valedero este fechado, que puede resultar muy coherente debido a la
concentración de restos de fauna y artefactos líticos reportados (cf. MacNeish
1979: 33-40), y por las evidencias que se presentan aquí, el complejo Ayacucho
constituiría la ocupación más temprana de los Andes Centrales”.
Los sitios
más importantes del
Lítico y el
Arcaico Temprano
Conforme a esto, el esfuerzo arqueológico ha
conseguido ubicar hasta ahora, en orden decreciente de antigüedad, a partir
PIKIMACHAY, a los siguientes principales lugares de estancia temporal de
nuestros nómades:
i) Huaca Prieta, está situada a 5 kms al Norte de la desembocadura
del río Chicama, cerca de la caleta El Brujo, en la provincia de Ascope, Región La Libertad.
La más reciente jornada de siete (7) años
investigación de este sitio, a cargo de James Adovasio et al., de la Universidad Atlántica de La Florida, (Revista Science Adavance, 2017), determinó
que su primera ocupación data de hace 15,000 años adp.
Esta ocupación temprana
ocurrió durante la larga transición del Pleistoceno
tardío al Holoceno temprano, en el
Paleolítíco sudamericano, paralelo con el final del Mesolítico en el Oriente Cercano y Europa Oriental, poco antes del
inicio del Neolótítico en esas
regiones, hace 13,000 años adp.
Estos primeros sapiens disponían de puntas líticas y anzuelos de hueso,
textiles, cestas ornamentales para cazar, pescar y vestirse. Cazaban animales
medianos y menores y leones marinos. Recolectaban frijol, palta, calabaza y ají, marisqueaban en las playas y, sorprendentemente,
pescaban y consumían la anchoveta. Sin embargo, la investigación no
halló vestigios de embarcaciones rudimentarias para acceder a las aguas
profundas, hábitat de esta especie. Trasladaban sus productos en sus cestas
artesanales y tal vez, una parte la intercambiaban
con otros bienes de grupos cercanos.
Además de Pikimachay y
Huaca Prieta, el cuadro imaginario real del Perú lítico debe comprender N
número de campamentos de nómades lo que, por el hecho de que sus vestigios no
hayan sido encontrados, no significa que no hayan existido.
Ocupación tardía de Huaca Prieta (4,000 adp)
ii)
Quebrada de Tacahuay, en Moquegua, antigüedad de 13,000 adp. Campamento de nómades
pescadores, marisqueros y recolectores sin evidencia de actividades de caza de
mamíferos terrestres.
iii) Cueva de Pachamachay, Junín, contemporánea de la anterior, cazadores de venados y auquénidos
sudamericanos y usuarios de la “punta foliácea lauricochense”.
iv) Cueva de Panaulauca, Junín, cerca del Lago Chinchaycocha, también de
hace 13,000 años adp.
v)
Cueva Huargo, en Huánuco, con pinturas
rupestres de hace 13,000 años.
vi) Cueva del Guitarrero, distrito de Shupluy, provincia de Yungay,
departamento de Ancash. Cordillera Negra. 12,500 años de antigüedad. Usaban la
“punta foliácea lauricochense”, cazaban y recolectaban. Contenía numerosas
herramientas líticas, de madera y hueso, tejidos de fibras vegetales e indicios
de la domesticación del frejol, pallar y otras especies en tiempo más tardío.
vii)
Cuevas de Lauricocha, distrito de San Miguel de
Caún, provincia de Lauricocha, departamento de Huánuco, naciente del río
Marañón, entre 3,900 y 4,500 m.s.n.m. 12,000
años de antigüedad. Las cuevas fueron ocupadas continuamente hasta el 6,000
adp. Su descubridor, A. Cardich, cree que organizaban su trabajo y la defensa
de sus intereses y que tenían jerarquías. Halló 11 tumbas, 4 con restos de
adultos y 7 de niños con una antigüedad entre 9,525 y 9, 149 años adp., según
el carbono – 14, los más antiguos con datación confirmada. Cazaban venados y
camélidos sudamericanos, recolectaban vegetales (frutas, raíces, tubérculos) y
pintaban motivos de caza y danzas comunales en las paredes de sus cuevas.
Desarrollaron la “punta foliácea lauricochense”, cuyas características se difundieron
hasta la cultura Ayampirín, en
Argentina.
viii)
Cueva de Jayhuamachay, departamento de Ayacucho,
de hace 12,000 años. Contenía
vestigios líticos, entre ellos, las famosas “puntas foliáceas lauricochenses”.
ix) Pampa de Paiján o Pampa de los Fósiles, valle de Chicama,
departamento de la Libertad, 11,500 años
de antigüedad. Fue un campamento al
aire libre de nómades, cazadores, recolectores, pescadores, en donde Rafael
Larco, halló herramientas de piedra, entre ellas la famosa “punta lítica de
Paiján”, constitutiva de una de las principales “tradiciones” o “culturas” del
periodo lítico peruano que se difundió ampliamente por la Costa peruana. En 1975, C. Chauchat halló en la
Pampa de los Fósiles restos óseos de una persona adolescente (12 a 13 años)
cuyo sexo no ha sido determinado y de un adulto varón (25 años), señalado en algunos trabajos
distintos al de Chauchat et al., como una mujer, enterrados sobre una capa de
ceniza. El primero estaba en posición fetal y el adulto con las extremidades
inferiores semi flexionadas. El carbono 14 arrojó una antigüedad de 10.200 ±
180 adp., es decir, mayor que la de los restos de Lauricocha. Por ello fueron reconocidos como los
más antiguos restos humanos del Perú.
En fases más tardías del
paijanense, Dillehay halló las primeras viviendas de piedra de plantas
cuadrangulares, tipo rompevientos, las que constituyen el primer antecedente
arquitectónico – constructivo lítico
habitacional.
Recreación de una familia
paijanense del lítico peruano, del artista
Gustavo Pérez Honorio. Nótese
la lanza con la “Punta de Paiján”.
Museo de Arqueología de la
U. Nacional de Trujillo.
x)
Cerro Chivateros, distrito de Ventanilla,
provincia y departamento de Lima, desembocadura del río Chilllón.
Aproximadamente 11,000 años de antigüedad. Según C. Chauchat, fue un campamento de aprovechamiento de cantera, del
que los nómades obtenían piedra que llevaban a las Lomas de Carabayllo y Piedras
Gordas, en Ancón, donde había talleres de fabricación de las famosas “puntas líticas pedunculadas paijanenses”, las que fueron muy usadas hasta ca. 6,000
adp.
xi)
Cueva del diablo, de hace 11,000 adp.Toquepala, departamento
de Tacna. Contiene la primera pintura
rupestre de caza de camélidos, herramientas de piedra de la tradición
lauricochense con influencia de la tradición viscachanense. Hay vestigios de
cierta religiosidad.
xii)
Quebrada de Nanchoc, valle del Alto Zaña, distrito de Nanchoc, provincia de San Miguel, departamento de Cajamarca, a unos 500 msnm. Campamento semi
sedentario de sapiens que habitaron hace 10,000 adp. Hacían la horticultura
más antigua en América, de acuerdo al fechado por carbono 14 de semillas de calabaza moschata o zapallo loche y de otras especies. Las primeras
mostraron una antigüedad de entre
10,333 y 8,676 adp., respectivamente. Las de maní, alrededor de 8,494
adp. y las fibras de algodón, alrededor de 6,163 adp. En 1977, el arqueólogo Tom Dillehay, presentó esos resultados y su
apreciación de que los nanchoc fueron los primeros agricultores del Nuevo
Mundo.
También determinó que de 80 sitios lítico estudiados en la zona, algunos
ya eran campamentos o estaciones semi sedentarias, con evidencias de chozas – viviendas de planta elíptica de 2 a 2.3 m
de largo, con cimientos de adobe y piedra y con paredes de quincha. Hay
vestigios de surcos entre las chozas y estas están ubicadas en torno a dos
montículos artificiales probablemente restos de incipientes lugares públicos
para la reunión de pobladores.
Los nanchoc hacían lascas unifaciales
(una sola cara), para cortar plantas y madera, las que constituyen la Tradición
Lítica Nanchoc, en su fase Las Pircas, de 8.500 a 7.000 adp. Son piezas
modestas. No llegaron a las puntas bifaciales, pero si usaron piedras para
moler vegetales. Además del zapallo
loche, maní y algodón, se encontró restos de ciruela de fraile, tubérculos,
quinua y yuca, restos de cérvidos, zorros, jaguarundis (felino), cañanes
(lagartijas), serpientes, perdices, roedores pequeños y de moluscos marinos. El arqueólogo Peter Kaulicke respaldó los hallazgos,
confirmando la datación, La horticultura Nanchoc fue secundaria. Su principal actividad fue la
caza – recolección, hasta que se produjo el cambio cultural hacia el
sedentarismo sobre la base de la agricultura y la organización social.
xiii)
Tres ventanas o escomarca. en la Sierra de Huarochirí, departamento
de Lima, hace 10,000 años adp. El
sitio fue hallado por Bernardino Ojeda.
Había sepulturas humanas con osamentas momificadas, puntas líticas, lascas y
raederas. Artefactos líticos de la tradición Lauricochense.
xiv)
Telarmachay i, está en San Pedro de Cajas,
Junín. De hace 10,000 años adp., Lo
halló Danièle Lavallée, con
vestigios de caza intensiva de
venados y camélidos, artefactos líticos de la tradición lauricochense.
xv)Siches, al norte del río Chira, en Piura. Antigüedad de 9,500 adp. Fue hallado por James
Richardson, con vestigios de recolección de moluscos y pesca, pintura
rupestre y artefactos líticos poco especializados, de la tradición lítica del Extremo Norte.
xvi)
La Cumbre, en La Libertad, encontrado por Paul
Ossa. Contiene pinturas rupestres y restos líticos.
xvii)
Cuevas
de Sumbay, nueve (9) cuevas. distrito de Yanahuara,
provincia de Arequipa, a 91 kilómetros de la capital departamental de Arequipa,
a una altura de 4097 m.s.n.m., en el margen izquierdo de la angosta quebrada
del riachuelo Q'ollpa, afluente del Sumbay en el lado derecho. Fueron descubiertas en 1968 por Máximo Neira Avendaño. El C-14 arrojó una antigüedad de
entre 6,210 y 5,400 años adp, correspondientes al Arcaico
Tardío, para restos orgánicos. Contenía además, numerosos artefactos líticos y
le mayor número de pinturas rupestres en un sitio peruano.
Hostnig, Rainer. Sumbay: sitio
rupestre emblemático del Arcaico peruano.
http://www.rupestreweb.info/sumbay.html
xviii)
Uchkumachay, en Junín, hallada por Ramiro Matos y explorada a fondo en
xix)
restos óseos, trozos de hematita.
De aproximadamente 9,000 años de antigüedad, calculada en función de la datación carbónica de Telarmachay, que
está a 12 kms de distancia.
xx)Viscachani, en la cuenca del lago Titicaca, hacia el lado de Bolivia, La Paz, con un
fechado de 9,000 adp. Fue hallado
por C. Dick, E. Ibarra Grasso. Contenía
puntas de flecha de tipo "hoja de laurel", artefactos líticos de la
tradición viscachanense. Ahí habrían habitado los primeros pobladores de
Bolivia.
xxi) Pampa canario, en Ancón, Lima. Hallado por Federico Engel. Ca. 6,000 años adp. Encontró instrumentos liticos morteros y batanes. Estudiada por Edward Lanning. Fueron recolectores, pescadores y cazadores. Hacían pachamanca de lobos marinos, recolectaban totora para sus embarcaciones y edificar sus chozas. Anzuelo de concha.
La
“industria” lítica de los “primeros peruanos”
Entre
los pocos vestigios que sirven de elemento diagnóstico del hombre lítico
peruano, los más importantes son dos: el más antiguo es su letal arma de
piedra, la llamada “punta lítica”,
la cual, amarrada a una extensión de madera dio lugar, al cuchillo, primero sin
mango y luego enmangado a un madero y, después generó la lanza y al arpón para
ataques tanto a corta como a media distancia, en este último caso como
proyectil arrojadizo con el impulso del brazo o con una herramienta de
propulsión. Con la invención del arco y la flecha, su potencial de ataque
avanzó a larga distancia.
El segundo elemento – pista de la prehistoria, es el resto humano óseo, ya sea como esqueleto entero, fraccionado o como fragmento de hueso o diente. Lamentablemente, en el Perú hay pocos vestigios de este tipo correspondientes al Período Lítico y paradójicamente ha ocurrido que ni las pocas huellas halladas ni las más numerosas encontradas en entierros del Arcaico y del Formativo, han sido sometidos a amplios estudios científicos de nuevas especialidades de la Biología y a exámenes minuciosas con las nuevas tecnologías en boga.
Las tradiciones o culturas de las
“puntas líticas”
Hay numerosas “tradiciones”,
“estilos”, “industrias”, o “culturas” de las llamadas “puntas líticas” en el
mundo y en toda América, con características singulares y compartidas. Si nos enfocamos en los Andes centrales, en lo
que es hoy el Perú, tenemos que los grupos cazadores – recolectores líticos
compartieron destrezas y técnicas
generales de fabricación de sus herramientas y armas de piedra, pero algunos
rasgos permiten agruparlas en cuatro (4) grandes “tradiciones” líticas:
1.
Tradición
lauricochense:
hacían sus puntas líticas para con forma de hoja (diseño foliar). También
fabricaban raspadores, perforadores, cuchillos, raederas, percutores y piedras
de molienda. Con esos artefactos cazaban y aprovechaban la carne de algunas especies del fin del
Pleistoceno y durante el Holoceno, de camélidos sudamericanos, venados y otros
animales menores. Procesaban también recursos vegetales. Esta “fábrica”, se
extendió en la Sierra Central y Sur, hasta Chile, Bolivia y el Norte de
Argentina. Por el Norte, llegó hasta Ecuador.
2.
Tradición
paijanense:
fabricaban puntas de piedra con pedúnculo
o apéndice en la parte posterior, en tamaños entre 2.5 y 23 cm de largo
por 3.5 cm de ancho, las que son conocidas como “Punta de Paiján” o “Punta
paijanense”. Lo hacían por talla a percusión y presión. También manufacturaban raederas, cuchillos, perforadores y piedras de
molienda. Con esa parafernalia cazaban animales pequeños y medianos, pescaban y
recolectaban. Está “fábrica” se difundió desde La Libertad hasta Lambayeque,
por el Norte, hasta Ica, hacia el Sur y solo hasta el piso “Yunga”, hacia el
Este.
3.
Tradición
viscachanense: Sus
puntas de piedra eran triangulares y también con forma de hoja de laurel. Con
sus lanzas cazaban camélidos sudamericanos y venados, pequeños animales. Se
sustentaban también en vegetales. Surgió en la Meseta del Collao.
4.
El
unifaz de la Costa Norte:
produjeron artefactos de piedra sencillos, hechos por percusión con otra piedra
para adecuar una sola cara del producto (lascas, raspadores, cuchillos
incipientes, todos unifaces, así como
moledores). Les daban uso múltiple para apoyar el proceso de aprovechamiento de
pequeños animales, de bayas, frutas, raíces, hojas y tubérculos, para pescar.
Esta Fábrica surgió en Piura, y se difundió hacia Tumbes, Cajamarca y el Sur
del Ecuador. No llegaron a fabricar puntas.
Vamos
a seguir la pista de las dos primeras tradiciones de puntas líticas, siguiendo
el esfuerzo de numerosos investigadores sobre la realidad del hombre lítico
peruano.
Continuará…
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