Serie Chavín de Huántar - Análisis y reflexión- Parte Cinco.
PRESENTACIÓN DE NUEVOS HALLAZGOS
DE STANFORD –RICK EN 2015
El hallazgo de evidencias de
actividades rituales restringidas o casi íntimas que contrastaban con otras
masivas realizadas en otros ambientes como galerías o plazas; La recuperación de
ofrendas de los canales de desagües que demuestran que esos ductos también se
usaban para ritos del culto al agua, con la asistencia de pocas personas, en
sitios fuera de la zona monumental.
La hipótesis de que la destreza
de unir aguas mediante las conexiones de los canales de drenaje reproducía el Tinkuy
–la unión del poder de dos cuencas hidrográficas– y que las ofrendas
recuperadas en esos empalmes significarían que ese tipo de sitios geográficos
era sagrado o venerable.
El
hallazgo más importante que modificaría hasta el inicio de la propia cronología chavín hasta entonces establecida por el propio equipo de Stanford es el fechado de cerca 1 300 a.C., correspondiente al tránsito del Periodo
Arcaico al Periodo Formativo Temprano u Horizonte Temprano, un siglo
anterior a la que se consideraba como inicio de la Cultura Chavín y su
arquitectura lítica monumental.
El
fechado fue obtenido del sedimento de una canaleta que
cruza la estructura inicial del Edificio C y resulta anterior a la fecha
conocida más antigua para el área monumental. La muestra analizada es confiable
tanto por su procedencia, carácter, material y procedimiento de extracción.
En la
explanada norte del edificio C, hallaron otros siete canales subterráneos de
piedra con cursos distintos y, al parecer conectados, que desembocan en el Río
Mosna desaguando la parte norte del Complejo Chavín. En esta red han sido
ubicadas ocho chimeneas verticales, en cuyo piso fueron halladas valiosas
ofrendas o material de sacrificio.
También
informaron que la troncal de la red de canales
subterráneos de drenaje, hecha de piedra, con dimensiones y
técnicas constructivas disímiles, ha sido excavada desde la parte oeste
(posterior) del «Templo
Viejo», hasta el río Mosna. Sus ramas, procedentes
de los otros edificios y espacios abiertos superficiales no fueron intervenidas
por falta de recursos.
Por lo menos se requiere reparar y habilitar el curso principal para drenar el agua de lluvia y aliviar la humedad que malogra la construcción.
John Rick y su equipo muestran una sección de la red de
canales de desfogue de agua de lluvia instalado debajo del
complejo Chavin de Huántar
ENCUENTRAN NUEVA GALERÍA
Entre
el 2011 y el 2012, a través del corredor de la cima del edificio C hallaron una nueva galería, igual a la «Galería
de Mirador», es decir, su contraparte este. La
denominaron «Galería de la Capilla».
Tenía
huellas del impacto de un aluvión procedente del rio Wacheqsa. En su piso había
grandes cantidades de restos óseos humanos de infantes, de los cuales aún no se
sabe su antigüedad. Los investigadores creen que las tres galerías del edificio
C indican que los chavines planeaban ampliarlo hacia arriba.
En
2011, en un corredor al parecer subterráneo y perpendicular fueron recuperados
pedazos de vasijas en el piso de arcilla. Como había caracoles en la cerámica
se cree que hubo chicha en las vasijas, de lo cual se dedujo que la destrucción
adrede de alfarería fue un rito por la clausura del pasaje.
En
2012, en la continuación del ducto, encontraron otro canal, en el cual hallaron
una escalinata que fue sellada con pedazos de cerámica monócroma.
LOS EDIFICIOS CHAVIN
Después de Sechín y Cupisnique,
Chavín de Huántar fue la tercera entidad política a gran escala en los Andes Centrales
y esto se refleja principalmente en la arquitectura lítica monumental del
sitio.
El «Templo Nuevo” o Edificio A del
Complejo Chavín
Los arqueólogos consideran que Chavín combinó los patrones
arquitectónicos en «U», surgido en la costa central, y el de la «Plaza Circular», de la costa
norte, pero no se sabe en cuáles partes de la secuencia constructiva se dieron
estas asimilaciones ni sus razones. Burger asegura que primero se aplicó el
patrón en «U», por y para
la población rural inmediata. Pero, no da la razón de este copiado de la
tradición de la costa central. Lo que ha determinado Rick y su equipo es que,
en la época todavía lítica de los primeros chavines, empezaron con una
plataforma rectangular simple poco elevada a la que gradualmente fueron
añadiendo componentes complejos, como la galería y los pasadizos cubiertos,
además de la orientación hacia el este, hacia el nacimiento del sol.
En términos generales, la arquitectura chavín representa un gran avance
en el manejo lítico para el diseño y construcción de edificios monumentales,
erigidos con bloques de piedra trabajada de tamaños pequeño, mediano y grande,
respecto a sistemas constructivos anteriores. Cortaban los bloques en canteras
alejadas en el caso del granito. En pisos y muros las unían con mortero de
barro, aunque en dinteles de entradas principales y en los techos de galerías y
pasadizos colocaron los más grandes bloques de piedra estabilizados por su
propio peso. Las variedades líticas que utilizaron fueron: cuarcita,
arenisca, granito blanco y caliza negra.
No obstante, su creación o innovación emblemática fue la galería de
piedra.
Maqueta general del Complejo Arquitectónico Chavín
LA GALERÍA DE PIEDRA, GRAN INNOVACIÓN CHAVÍN
Este diseño arquitectónico fue la innovación primordial de la Cultura
Chavín. La hipótesis dice que fueron
concebidas como recintos de culto techados con piedra, un diseño y estructura
constructiva desconocida en toda la arquitectura anterior.
No se conoce su origen con certeza. En la actualidad hay ubicadas 39
galerías en todo el complejo, incluidas las tres descubiertas por el equipo de
Rick y dadas a conocer en agosto de 2018 antes de la suspensión de sus trabajos
debido a la pandemia del coronavirus, así como la última nombrada como la «Galería del Cóndor», revelada en
2023.
Las tres galerías halladas antes del 2018 corresponden a la Etapa Blanco y Negro, durante la cual termino la construcción monumental del complejo. En una de ellas fueron hallados vestigios pos chavines, probablemente de la Cultura Huaraz, entre ellos restos humanos inhumados. En aquella ocasión Rick, explicó que sospechan que aún quedan docenas de galerías por ubicar, puesto que solo se ha explorado el 15% del centro ceremonial y de sus alrededores.
La técnica constructiva de Chavín supera ampliamente a las de las
culturas anteriores: “Marañón” (Jaén, Cajamarca), Sechín (Casma–Ancash), Caral
(Supe–Lima), Cupisnique (Jequetepeque) y Moche (La Libertad) y Kotosh
(Huánuco), las que usaron, en el caso de la primera, canto rodado (piedra del
río) con argamasa de barro y en el caso de las otras, bloques de piedra
canteada de tamaño pequeño y algunos medianos, también con mortero de barro.
Para sus plataformas principales los chavines utilizaron piedras de
cuarcita, mientras que la arenisca y el granito blancos fueron empleados en
paredes y techos. El granito y la piedra caliza con vetas negras fueron las
materias primas utilizadas en su arte lítico grabado del sitio.
Los chavines diseñaron, tanto el exterior (Fachadas de los edificios, plazas, plataformas, escalinatas y terrazas) como el interior de sus templos, según las aplicaciones concretas de sus fines religiosos, políticos y sociales. El diseño interno incluía galerías, pasillos, habitaciones, escaleras, conductos de ventilación, de desagüe y de transmisión de sonidos.
La «galería» tiene pocas réplicas en otros sitios. Hay pocas estructuras
parecidas en la Cultura Recuay, como imitación de Chavín y una réplica lejana
en el asentamiento ayacuchano de Campanayuq Rumi.
Guillermo Lumbreras explicó en 1993 que los pasadizos y galerías fueron
hechos dejando de rellenar espacios a los que cubrían con grandes piedras que
descansaban sobre muros vecinos a modo de vigas, sobrepasándolas 80 o más
centímetros por lado. Luego enchapaban los recintos con piedras seleccionadas o
las enlucían con revoques.
Dedujo que fueron usadas como recintos religiosos secretos, para
el pase de canales de drenaje de agua de lluvia, ductos de acústica, de
ventilación. También servía de almacenes y depósitos de ofrendas. Sus alturas
variaban según su uso, entre 0.50 Ms. (ductos) a 1.80 Ms. o más
(almacenes). El ancho fue regularmente
de un metro.
Las galerías siguen patrones de
construcción, lo que implicó un esfuerzo masivo en diseño y planificación. No
tienen ventanas, son callejones sin salida con curvas cerradas y cambios en la
altura del piso, todo lo cual fue diseñado para desorientar a los caminantes.
Constituyen una red laberíntica de pasajes, celdas, escaleras, ductos de ventilación y canales de desagüe que penetran los edificios del complejo de Chavín. cuyo número y su complejidad son únicos en los Andes Centrales.
¿Cuándo y cómo fueron construidas? ¿Fueron construidas en su forma
presente al mismo tiempo que los edificios? ¿O evolucionaron a través del
tiempo de otras formas arquitectónicas más tempranas?
En un principio, los arqueólogos pensaron que el conjunto de galerías puede deberse a varias de estas posibilidades, quizás combinadas con otros procesos, dependiendo del contexto de cada una. Una hipótesis plantea que algunas galerías evolucionaron a través de los años en forma y en función; empezando como lugares al aire libre que, al cabo de un tiempo, fueron transformados en recintos cubiertos.
Otros arqueólogos creen que las galerías fueron un elemento clave del
sistema político-religioso de Chavín, pero, las funciones específicas de la
mayoría son poco claras. Dos, dan algunas ideas sobre sus funciones. La del
famoso Lanzón monolítico, imagen principal del culto de Chavín y oráculo divino
y la Galería de las Ofrendas, o depósito de ofrendas, en la que Lumbreras halló
en 1993 cientos de vasijas finas, muchas de ellas con restos de plantas y
animales.
Presentadas
ya anteriormente las cronologías de John Rowe, Richard Burger, Luis Lumbreras y la más
actual y última de John Rick y su equipo,
veamos los detalles arquitectónico–constructivos de los principales edificios
del Complejo Chavín de Huántar.
EL «TEMPLO VIEJO».
Está marcado como Edificio B, ubicado entre
los Edificios A y C. Tiene al frente el Atrio de la Plaza Circular Hundida.
Contiene las galerías «Laberintos Inferiores», «Pasos Perdidos Inferiores»,
«Alcoba Laberintos», «Lanzón» y la «VIII».
Las partes superiores de sus muros exteriores están destruidas y las
partes inferiores de los muros exteriores posteriores bloquean a los primeros. Ya
no existe la parte superior de la plataforma que fue arrasada por el aluvión de
1945.
En primer
plano la Plaza Circular Hundida. Al fondo, los accesos al «Templo Viejo»
Plano de ubicación del Lanzón en la plataforma del llamado "Templo Viejo" o Edificio B
Origen. Sobre este tema
crucial, Silva Kembel solo ha planteado varias hipótesis, sin fechado alguno. El
dato cronológico más consistente hasta hoy es el fechado de la nueva «Galería
del Cóndor» del «Templo Viejo» y de su corredor sur, obtenido por el equipo de
Rick en 2019 de una muestra del sedimento del piso del recinto que arrojó un
rango de poco más de 3 000 años antes del presente, aproximadamente 1 000 a.C.
Del interior del recinto, sellado
intencionalmente, fueron recuperadas dos vasijas de piedra, una de ellas con el
tallado externo de la forma del cóndor. Estos vestigios apuntan a que esta construcción corresponde a la etapa precerámica
de Chavín, lo que indicaría que la primera versión del templo fue construida
antes de la aparición de la alfarería.
Fases constructivas. En su obra ya citada, Kembel plantea cuatro fases constructivas de este edificio.
Fase 1. Durante la cual los chavinenses construyeron
la primera forma del «Viejo Templo» como una plataforma rectangular baja. La
investigadora no sabe si al construirla o después, fue erigido sobre ella el
«Rectángulo del Lanzón Interior» como una estructura independiente, sobre la
parte oeste de la plataforma.
Fase 2. Construyeron la «Cámara Interior del Lanzón»
posiblemente con el monolito colocado. En la zona central de la plataforma
levantaron la «Sala Central del Lanzón». Kembel cree que el «Rectángulo
Interior del Lanzón» fue transformado en una galería y estima que la cámara interior
y el monolito fueron diseñados conjuntamente.
Y, he aquí un avance importante: transformaron
la plataforma baja original con su recinto independiente en una plataforma
escalonada más alta, dotada de un patio con galería hacia el este y una
escalera central que ascendía desde el patio. Hipotéticamente también, la
investigadora cree fueron actividades simultáneas: la conversión en plataforma
escalonada, el techado del «Rectángulo Interior del Lanzón», la construcción de
la «Galería Interior del Lanzón», la del «Lanzón Medio» y de la galería
«Laberintos Superior».
Fase 3. Después, siguió la edificación, también
simultánea, de la «Galería Laberintos Inferiores» y «Lanzón Exterior», así como
la construcción simultánea de la «Galería VIII» y de la «Alcoba de Laberintos».
La «Galería VIII», se encuentra sobre el techo de la «Cámara Interior del
Lanzón», en la parte superior de la Escalera de la Plaza Circular.
Las obras finales del Edificio B fueron
construidas a la misma altura que la plataforma del Edificio A.
El
proyecto dirigido por Rick no produjo fechados específicos sobre este edificio,
por lo que solo hipotéticamente se cree que en su forma original de plataforma
rectangular con galerías fue uno de los principales “montículos” o edificios
separados de los chavines y que su mejoramiento se dio desde el año 1 000. Este
edificio primordial contiene corredores líticos, la galería y el famoso
«Lanzón»; en su parte frontal tiene un atrio que se conecta con la llamada
Plaza Circular Hundida.
Además,
completando su ancestral diseño en “U”, hay dos plataformas, una al norte y
otra al sur. Para su monumentalidad le
hicieron una serie de modificaciones y le dotaron de complementos que variaron
el proyecto arquitectónico original: la Plaza Circular Hundida es parte de una
plataforma agregada encima de la versión original del atrio que tiene lápidas
finamente talladas y grabadas; los otros agregados son las galerías de las
Ofrendas, de Las Caracolas y Campamento. Lumbreras fue un convencido de que en
el centro de la Plaza Circular Hundida debió ser erigido el «Obelisco Tello».
En su
informe de 1998, Rick y su equipo establecieron que, en parte de lo que después
fue el Edificio A o «Templo Nuevo», hubo una edificación antigua que tuvo una
fachada hacia el este, de solo 39,4 metros de ancho, menor que la actual que
mide 73,5 metros. Se cree que fue
erigida, acoplada al «Templo Viejo», entre el 500 y el 400 a.C. y fue, más tarde, la sección nor-este del Edificio A.
El «Templo
Nuevo», es el vestigio más conocido del proyecto
arquitectónico final de la teocracia chavinense. Tiene el mismo eje este –
oeste del «Templo Viejo», mirando hacia el oriente, hacia el sol. Su forma total es cuadrada y su Plaza Mayor
también es un cuadrilátero casi perfecto.
Desde
Julio C Tello se admite que el conjunto del «Templo
Nuevo»: su «Portada
de las Falcónidas», su «Atrio
de las Lápidas», su «Escalinata
Blanca y Negra» (o
Escalinata de los Jaguares), la «Plaza
Mayor», la «Plaza Menor» y los
edificios al norte y sur de esta plaza, tienen formas semi simétricas y parecen
ser una unidad arquitectónica alrededor de un eje único. Sin embargo, no hay
evidencia alguna de que esta construcción masiva fuera realizada en una sola
etapa. Lo más probable es que algunas partes fueron construidas antes y luego
relacionadas con el edificio.
El «Templo Nuevo» con su gran portal
lítico de «Las Falcónidas»
«El
Templo Nuevo» tiene tres secciones:
La primera es la esquina noreste y es la más antigua. La segunda es el segmento entre las dos junturas en la fachada este que Incluye la plataforma que se extiende al sur y es posible que haya sido construida al mismo tiempo y sin interrupción con la parte oeste del «Templo Viejo» en un solo bloque y, quizás, junto con el Edificio C. La tercera parte es la Sección Extremo Sur, el último agregado.
El
«El Templo Nuevo» tiene como centro la inmensa plataforma que se erigió
ampliando el ala derecha del «Templo Viejo». Esta plataforma tiene dos
edificios similares laterales al norte y al sur, con las que mantuvieron el
temprano diseño en “U”. También fue dotado de terrazas, más galerías, canales y
otros recursos arquitectónicos en sus alrededores. Su puesta en uso convirtió
en subsidiarias a las instalaciones anteriores o fueron cubiertas y
aparentemente destruidas.
Es un
conjunto que concentra muchos y variados recursos arquitectónicos, escultóricos
y artísticos tipo frisos líticos en bajo relieve, entre ellos el llamado «Pórtico
de las Falcónidas», al que se
accede por una secuencia de escalinatas que empezaban en la orilla del río. Nadie
ha hallado viviendas de pobladores simples, depósitos ocupacionales ni
arsenales.
Este
templo sufrió serios daños como el desmantelamiento parcial de su Escalinata
Blanca y Negra, la erosión por el río Mosna, la destrucción de dos columnas y
de una pequeña plaza en la zona de su Atrio. La gran avalancha de 1945 destruyó
una cadena de recintos rectangulares ubicada en el extremo oriental del eje
N-S.
Según Silvia Kembel, su secuencia
constructiva es la siguiente:
1. Fase de la sección Noreste. Fue construida a su altura completa, con todas sus
galerías: «Galería Escalinata», «Galería de la Fachada Este», «Galería
Alacenas» y «Galería La Zanja».
2. Fase de las plataformas escalonadas. Contienen la «Galería Laberintos Superiores»,
«Galería Pasos Perdidos Superiores», «Galería Escalera Marino González»,
«Galería Murciélagos», «Galería Líticos Inferiores» y «Galería Portada
Inferior», conectadas por conductos de ventilación. La Portada Inferior es una
escalera colgante cuya puerta se encuentra centrada en la fachada sur de la
Sección Central y la entrada de Murciélagos se centra en el Esquina Noroeste
Superior.
La plataforma de la sección Extremo Sur se
extiende a lo largo de todo el Edificio A. Es posible que la hilada de cabezas clavas
o de espiga se haya introducido en esta fase.
La sección nor-este fue adaptada e integrada
en esta nueva fase, eliminando una parte para dar cabida a la parte este de las
galerías «Laberintos Superior» y «Pasos Perdidos Superiores». La sección Central y la plataforma norte de la sección nor-oeste fueron
construidas al nivel de la sección noreste
Así, el «El Templo
Nuevo», que comenzó como
la sección nor-este, una plataforma simple y cuadrada se transformó en una gran
plataforma escalonada con edificios que contienen elaboradas galerías
conectadas mediante un sistema de ventilación.
3. Fase de la sección nor-este alta. Fue construida junto con la sección nor-oeste alta
sobre las secciones nor-este y Central.
4. Fase del Extremo Sur. Esta sección fue adosada a la cara sur de la sección Central, a su misma
altura y de las secciones noreste y noroeste. En esta fase construyeron la
Doble Ménsula inferior y el Caño.
5. Fase de la Sección Central Alta. Construyeron esta sección sobre la Sección Central,
encima de las galerías de los «Líticos Inferiores» y la «Portada Inferior», extendiéndolas hacia arriba a través de la nueva adición vertical.
Contiene las galerías «Cautivos», «Líticos Superiores», «Portada Superior», las Columnas Vigas Sur y el Patio de Columnas. «Cautivos» fue construida contra el muro sur de la
Sección Noroeste Alto, después de añadir una hilera de clavijas. El Patio de
Columnas fue edificado al sur de la sección Noreste Alto.
6. Fase de la zona Extremo Sur Alta. En parte de la superficie hicieron la Doble Ménsula
Superior conectada con la Doble Ménsula Inferior.
7. Fase tardía. El Patio de Columnas fue cubierto con muros que colindan con la sección
noreste alta. Con una junta con yeso rojo añadieron la ampliación de las
Columnas-Vigas Norte a las Columnas-Vigas Sur, rellenando el patio de la
galería. Construyeron las columnas estructurales para ayudar a sostener el
techo y levantaron recintos rectangulares independientes sobre el edificio.
8. Fase final. Terminó la construcción del Edificio A. Posteriormente solo construyeron
estructuras de relleno como soporte contra la base de su muro oeste
probablemente para estabilizarlo.
Parte de la Plaza Mayor Cuadrada.
LAS PLAZAS
MAYOR Y MENOR
La
Plaza Mayor es un cuadrilátero casi perfecto. Sus lados norte, este, sur y
oeste miden 49,71; 49,70; 49,63 Y 49,69 metros de largo respectivamente.
El piso de la Plaza Mayor constituye el nivel
formal más bajo del sitio Chavín de Huántar. Al este, dentro de su Terraza, se
cruzan cuatro canales de drenaje. El desagüe principal se dirige hacia el este,
hacia el río, y está construido con dinteles en el techo, muros de piedra y un
piso revestido de piedra similar al de los desagües en los edificios del
templo. Otros canales confluyen en la intersección desde el norte, el sur y el
oeste.
El canal del sur se curva desde el oeste, discurriendo paralelo al lado sur de la Plaza Mayor. El canal del oeste comienza debajo de la escalera este de la Plaza Mayor conectándose con ella a través de una pequeña abertura en la base de los escalones. El canal del norte podría conectarse con un canal este-oeste que discurre paralelo al norte.
Los desagües que finalmente confluyen en esta
intersección parecen haber rodeado la Plaza Mayor, curvándose al pasar por su
extremo este y conectándose en la intersección con el desagüe principal que
discurre hacia el este, hasta el río.
La ubicación de los canales dentro de la
terraza, y la del canal oeste inmediatamente debajo de las escaleras de la
Plaza Mayor sugieren que fueron construidos al mismo tiempo que la Plaza Mayor
y que la terraza que los contiene probablemente se elevó al menos desde el
nivel de la base de la Plaza Mayor.
La Plaza Menor está al oeste
de la Plaza Mayor y constituye el principal desnivel entre el «Templo Nuevo» y la Terraza de
la Plaza Mayor. Su superficie superior forma el nivel del suelo, bajo la
fachada este del mismo templo y alberga el Portal Blanco y Negro y las
estructuras circundantes. Un gran muro megalítico marca su borde este,
sobre el cual asciende la Escalera Blanca y Negra que une la Plaza Mayor con la
parte superior de la Plaza Menor. En la sección sur de este muro existe
una gran puerta que conduce a un largo pasadizo, posiblemente una antigua galería,
que se extiende hacia el oeste, al sur del «Templo Nuevo», hasta terminar en un
aluvión sin despejar.
La Plaza Menor contiene una red de desagües y canales horizontales y verticales revestidos de piedra y su muro megalítico es visible al sur de la Escalera Blanca y Negra.
EL EDIFICIO C
Ni siquiera para Kembel, la historia de la construcción de este edificio está clara. Hay cuatro episodios de construcción de sus galerías: «Loco» y «Mirador» como de una ampliación horizontal al menos hasta el extremo oeste del edificio.
Encima de este nivel está «Las habitaciones del
loco» que tiene cinco pequeñas estructuras rectangulares independientes que
quizá se encontraban abiertas sobre el edificio, las que fueron posteriormente
conectadas cuando construyeron «Loco Sur». Posteriormente, añadieron «Loco
Norte» y «El Mirador» y la probable construcción del «Patio Loco».
No parece existir una conexión clara entre
estas galerías y las de otros edificios en cuanto a alineaciones. Existe otro
muro megalítico a lo largo de la cara oeste del Edificio C, que sostenía su
muro oeste.
Su orden de construcción es el siguiente:
1. Construyeron el Edificio C bajo, que
contiene la galería «Amor al Loco» y sobre ellas edificaron recintos
rectangulares independientes.
2. Después edificaron el Edificio C Alto, que
incorpora los recintos independientes y añadieron «Loco Sur», «Loco norte» y
«Mirador».
3. Añadieron el muro de soporte, probablemente para estabilizar el muro oeste.
EL EDIFICIO D
A
veces nombrado "Tello", no ha sido investigado pese a que se cree que
tiene depósitos de cerámica Chavín temprana en sus alrededores por lo que,
probablemente, fue hecho en una etapa relativamente temprana del sitio.
Esta construcción se encuentra bastante deteriorada. Apenas quedan restos de sus muros exteriores. Sus dos galerías conocidas se ubican a diferentes alturas y no forman un ángulo recto entre sí, pero ofrecen poca información sobre la historia de su construcción.
EDIFICIO E
Está al sur de la
Plaza Mayor. Su borde este ha sido
erosionado extensamente por el Río Mosna, lo que ha dejado al descubierto una
sección transversal del edificio, incluyendo una de sus galerías, así como
cerámica y otros artefactos.
Actualmente, el edificio contiene dos galerías conocidas: la «Escondida», en el extremo oeste, de la cual solo se ha despejado una pequeña porción, y la «Cortada», que está a punto de derrumbarse. Hay dos escaleras en su cara norte que descienden hasta el nivel del suelo. Gran parte del Edificio E está oculta, especialmente al sur, donde las plataformas están cubiertas por restos de aluvión y vegetación.
EL ATRIO DE LA PLAZA CIRCULAR
El «Atrio de la
Plaza Circular» comprende el área entre el muro norte de la Sección nor-este del
Edificio A y el muro sur del Edificio C, delimitada por el muro este del
Edificio B.
Incluye la «Plaza
Circular», la «Terraza de la Plaza Circular», la parte inferior de la «Escalera
de la Plaza Circular», las Galerías «Ofrendas», «Campamento», «Caracolas» y la
red de desagües y espacios, estructuras que fueron construidas en una sola fase
llamada “Fase del Atrio de la Plaza Circular”, la cual es posterior a la
edificación de la Sección nor-este del «Templo Nuevo» y también en tiempo
posterior al Edificio C.
Las galerías «Ofrendas», «Campamento» y «Caracolas» se encuentran al
mismo nivel y sus techos están a la misma altura. El nivel del piso de «Ofrendas» es el más bajo y
probablemente el más cercano a la profundidad original, pues ha sido excavado
por Lumbreras y Amat. Los pisos de las otras dos galerías se encuentran
ligeramente más altos debido al relleno, ya que ninguna ha sido excavada por
completo y sus pisos originales están enterrados.
El análisis
constructivo de la zona indica que la «Plaza Circular» no fue construida como hundida, sino que la
plataforma que la rodea fue elevada intencionalmente.
Con la construcción
de la Escalera de la Plaza Circular, que desciende hacia el este y reemplaza la
escalera de la Escalinata, que descendía hacia el norte, la orientación del
templo completó el cambio de norte a este.
La evidencia
sugiere que la Escalera de la Plaza Circular fue construida en una sola fase
con dos áreas: una escalera superior dentro del «Templo Viejo» y una escalera
inferior y más ancha al este de este templo. Un canal escalonado, revestido de
piedra, está debajo de la escalera y desagua el templo, además de cumplir una
función ritual–acústica. La integración del canal y la escalera sugiere que se
construyeron simultáneamente con la Terraza de la Plaza Circular y sus
galerías.
En la última fase
constructiva de Chavín, en el Atrio de la Plaza Circular fueron hechas obras de
soporte como muros de contención contra la parte inferior de la fachada este
del «Templo Viejo», cerca de la Escalera de la Plaza Circular y contra los
lados norte y sur de la escalera.
La Plaza Circular Hundida frente al Templo Viejo
LA PLAZA
CIRCULAR HUNDIDA.
El
proyecto de Rick produjo 9 fechados de este sitio, de los cuales cuatro señalan
los límites anterior y posterior de la presencia de esta plaza: el inicio de su
construcción, entre el 900 y 800 a.C. y su uso ceremonial hasta antes del 500 o
400 a.C.
Esta
plaza, su atrio, sus escaleras y las galerías incorporadas fueron edificadas
durante la Etapa Blanco y Negro, el último esfuerzo constructivo
monumental de Chavín.
En su
trabajo ya citado Silvia Kembel ha explicado que estas construcciones fueron
hechas como respuesta a la continua e incluso creciente importancia de la
ideología religiosa y del «Lanzón». El cambio de mampostería gruesa por fina,
camino al «Lanzón» en las caras exteriores del templo, abona a la vigencia del
dios y de su principal representación lítica.
La plaza
es considerada como parte del «Templo Viejo». Tiene un diámetro de 20,4 metros.
Está ubicada aproximadamente en el centro de los edificios del «Templo Viejo»
pero, no con exactitud. Tiene dos escalinatas triangulares a cada lado bien
conservadas y son simétricas.
A esta
etapa corresponderían las fases constructivas de la 7 a la 11, cuando se dio la
transición al desarrollo del sistema de plazas, galerías y redes de canales
subterráneos.
Makowsky
cree que los tallados de las placas que adornan la «Plaza
Circula Hundida» representan divinidades secundarias tipo ancestros
míticos fundadores de las comunidades fieles adscritas a la autoridad del
santuario, es decir la confederación religiosa tipo anfictionía. En solo siete
lajas talladas recuperadas, se puede observar cuatro procesiones de figuras que
combinan rasgos humanos con los de felinos, aves, monos, aves, insectos y otras
portando cosas que podrían significar sus orígenes, como el cactus San Pedro y
las conchas marinas-pututos.
El «Lanzón», ídolo
lítico del «dios sonriente», dentro
de
su
galería. Mezcla de humano, felino y ave, máxima divinidad chavín
Julio C. Tello planteó en 1960 la hipótesis de que en este cubículo superior eran
sacrificadas las ofrendas humanas a la divinidad felínica, de tal modo que su
sangre, no se sabe si directamente de sus cuerpos o previamente acumulada en un
recipiente, bañaba el «Lanzón”.
Lumbreras obtuvo dos muestras de restos de la
«Galería de las Ofrendas» que, mediante radiocarbono 14 arrojaron los rangos de
1 100 a.C. y de 750 a.C. El arqueólogo precisó que esta galería fue diseñada y
construida para ser sellada junto con todo lo que guardaba. Allí recuperó 800 vasijas de cerámica y otros
artefactos, junto con restos de plantas y animales, así como huesos humanos.
Cree que los artefactos y otros materiales fueron depositados en un período muy
corto, posiblemente en una sola ocasión antes del cierre de la galería como una
ofrenda, posiblemente como parte de un rito de iniciación para la Plaza
Circular Hundida y su atrio.
Frente a esto, en un contexto de varias
discrepancias con Lumbreras sobre el santuario, Richard Burger ha replicado que
no hay evidencia de cómo fue su clausura, y menos de la fecha de esa acción. Además,
las aguas de un aluvión ocurrido antes de su hallazgo arrastraron las ofrendas
fuera de sus lugares iniciales, siendo probable que el recinto haya sido usado
por más tiempo del que propuso Lumbreras.
Burger ha rechazado también el cálculo de Rick y
Silvia Kembel acerca de que esta galería fue construida cuando terminaban las
obras monumentales en Chavín, es decir al final de la «Etapa Blanco y Negro», antes de su declinación y se reafirma en que esta
obra y la «Plaza Circular Hundida”, datarían de antes de esa etapa.
Sin embargo, las muestras de radiocarbono obtenidas
por Rick y su equipo en excavaciones exteriores del «Templo Nuevo» son
consistentes con el primer fechado de Lumbreras, pues arrojaron las fechas 745
a.C. y 690 a.C.
Como la nueva secuencia arquitectónica señala que la
construcción de las obras mencionadas ocurrió en la fase final de las
construcciones monumentales en Chavín, es decir la Etapa Blanco y Negro,
puede deducirse que las ofrendas depositadas son una referencia para todas las
edificaciones de esa etapa.
Por consiguiente, los fechados de la ofrenda de
la «Galería de Ofrendas» marcarían el final de la construcción monumental en
Chavín, es decir el fin de la Etapa Blanco y Negro, cuando fueron terminados
todos sus edificios y también empezó la declinación de las actividades
ceremoniales.
Sin
embargo, esto no encaja muy bien con la hipótesis que Makowsky menciona en el
Tomo I de su obra sobre Dioses y Creencias religiosas en el Perú
prehispánico, respecto a que la variedad de cerámica recuperada de ese
recinto demuestra materialmente la presencia de «peregrinos» (según
el concepto judeo-cristiano) de lugares
distantes como Paracas, Huancavelica y Ayacucho, desde el sur y Cajamarca,
desde el norte. ¿Los «peregrinos»
acudieron a una invitación especial por la culminación de las grandes obras del
santuario? Entonces, ¿por qué ese aparente éxito constructivo marcó la
declinación de las actividades del sitio?
Pasaje interior del Templo Nuevo hacia sus galerías.
Las funciones específicas de las otras galerías se
desconocen, pero los investigadores creen que pueden haber tenido usos
distintos y que la función (o las funciones) de cada galería estuvieron
relacionadas con sus formas arquitectónicas, su ubicación dentro de los
edificios del complejo, con sus orientaciones y con sus fechas de construcción.
En 1988, John W.
Rick, Silvia Kembel, Rosa Mendoza Rick y John A. Kembel, estudiaron a fondo 5 de las 38 galerías de Chavín
halladas hasta el momento dentro de los edificios del templo y bajo el atrio de
la plaza circular. Estas galerías son: de la fachada este del «Templo Nuevo», de la
Zanja, las galerías Tello Alta y Tello Baja, Cortada,
Escondida y la del
Caño. Esta última es uno de los tres espacios interiores que parecen ser parte
de un gran sistema de drenaje dentro de los edificios; las otras dos son las
galerías XIII y la de los Pasos Perdidos.
Su arquitectura sugiere que eran desagües del templo
y parte del sistema hidráulico acústico propuesto por Lumbreras y otros investigadores.
Cada una contiene uno o más ductos verticales, todos hechos de piedra, los que
desaguan en canales descendentes con suelos y techos de piedras.
Cada salida del templo se dirige en una dirección
distinta: norte, oeste o sur. Este sistema de desagüe cubre grandes distancias
verticales interiores que cruzan la arquitectura exterior. El levantamiento del
sistema es valioso porque ayuda a conocer más la complejidad de la
arquitectura, brindando otro conjunto de claves para estudiar la secuencia de
la construcción de los templos.










