domingo, 21 de septiembre de 2025

 

TERCERA PARTE


RECORDANDO SIN IRA


CERCO, CAPTURA Y SUICIDIO DE ALAN

GARCÍA PÉREZ, A MANOS DE

 ODEBRECHT


ELMER OLORTEGUI



Luis Nava Guibert, principal receptor y supuesto intermediario del soborno por 
la carretera transoceánica sur.


LA GRAN COIMA POR LA TRANSOCEÁNICA SUR


(…) CRÓNICA DE UN ANUNCIADO SUICIDIO

Después de la tragedia de AGP, poco a poco fue surgiendo información que, al cabo de poco tiempo, permitió concluir que la mayor parte de su entorno sabía de su intención de matarse si las cosas se ponían feas en el campo de la justicia. También fue quedando claro que ninguna de las personas que recibió indicios de su vocación suicida dados por él mismo, ninguna movió ni un dedo para tratar de impedir ese extremo, quizá aplastados por el temor reverencial a provocar su cólera y contradecir a su “ego colosal”.

Su secretario privado, Ricardo Pinedo Caldas le confió a la reportera Doris Aguirre, de La República que un día, en su casa, AGP le enseñó el revólver Colt con el que se mató. Le contó que esa arma le había salvado la vida cuando fueron a detenerlo durante el golpe de Fujimori del 5 de abril de 1992 y dejó en claro que, si se repetía el caso, volvería a salvar su honor.

Le explicó que cuando los militares rodearon su casa, subió a la azotea y comprobó que la soldadesca había cercado su vivienda de Surco. Entonces, bajó y tomó el revólver y empezó a disparar hasta vaciar el tambor. Le dijo: “Cuando disparé sentí poder”.

Sobre los últimos días y horas de su jefe, Pinedo Caldas narró que el domingo 14 de abril hablaron largamente, pues siempre le consultaba sobre los textos a subir a su cuenta de Twitter. Hablaron por tramos, cada dos horas porque, además, ese día García había terminado de redactar sus memorias y comenzaron a seleccionar las fotos que debían insertar.

Un miembro de la escolta de seguridad del ex jefe del Estado, en anonimato, relató a Doris Aguirre que el martes, cuando AGP le avisó que iba a dar entrevistas a la periodista Angélica Valdez y, en la tarde, a Villarreal, de Radioprogramas, le comentó también en tono coloquial: "Yo lo que quiero es un pedacito en la historia. Por eso no permitan que me detengan en paños menores, y mucho menos que me filmen".

También después de la tragedia, los periodistas Villareal y Valdez dijeron, separadamente, que no notaron nada raro en él, cuando lo entrevistaron. Valdez remarcó que durante la entrevista no lo vio distinto. Narró que, fuera de cámara, le dijo que era un abuso que quisieran meterlo preso comentándole que estaba preocupado porque de los 123 mil presos existentes en el país, 85 mil estaban sin condena y que el gobierno debería solucionar eso.

LA CARTA ANTEMORTEM

Durante el pasaje de las exequias fúnebres del ex presidente en la sede del partido aprista, el jueves 18 de abril, su hija Luciana García Nores, leyó una carta sin fecha ni destinatario o destinatarios precisos, firmada por su padre y refrendada con su vista y dos huellas dactilares. Una versión señaló que la escribió para sus hijos, pero eso no dice el documento. Su encabezado dice: “La razón de mi acto”. Es un texto digital impreso en solo una hoja tamaño oficio, que puede resumirse como la reiteración de su tesis sobre su persecución político – judicial por parte de sus enemigos, su absoluta inocencia y su decisión a sustraerse de toda humillación y vejamen.


Carta antemortem sin lugar, fecha ni destinatario

Aunque es un misterio la fecha, el lugar y la hora de su escritura, también nadie ha aclarado a quién y en dónde la dejó, descartándose que el lugar haya sido su casa de Miraflores, pues el día trágico fue revisada de cabo a rabo por la fiscalía. Por el detalle de la impresión de dos huellas dactilares, puede pensarse que lo hizo en un ambiente de oficina en el que un tampón siempre esta a la mano.

Casi un año después del suicidio, en una entrevista realizada en febrero de 2020, Carla García, la hija mayor del ex mandatario, le dijo a Milagros Leiva que en varias oportunidades su padre le dijo que tenía decidido quitarse la vida si arreciaba su persecución político - judicial. “Me di cuenta de que era su decisión y que lo tenía muy bien pensado. El máximo amor no está en salvar a una persona de hacer lo que quiera hacer, está en aceptar sus deseos”, declaró.

Recientemente, en una entrevista con Beto Ortiz, el abogado Humberto Abanto (investigado por su participación en la trama de los arbitrajes favorables a Odebrecht), dijo que sabía que AGP tenía pensado suicidarse. “Rechazo la tesis de que Alan García haya sido inducido a suicidarse, fue una conducta digna de no dejar que lo mancillen,que lo maltraten y lo vejen y destruyan su figura histórica”.

EMBARGO DE CUENTAS

Sin prisa y sin pausa, luego de la desgracia, la burocracia judicial siguió su marcha. Paralelamente a las exequias de García Pérez, a pedido de la fiscalía, la Unidad de Inteligencia Financiera – UIF, inmovilizó las cuentas bancarias de Luis Nava y de su hijo José.

En el caso de Nava Guibert, la medida afectaba a depósitos por S/ 328,310 y US$ 114, 619 en seis bancos, una bicoca, respecto a los montos de los sobornos supuestamente recibidos. A Nava Mendiola, le embargaron S/ 315, 224 en dos bancos locales. El fiscal superior Rafael Vela, reveló entonces que, durante la segunda semana de abril de 2019, Nava Mendiola había intentado transferir su dinero del BBVA a una cuenta en EEUU., pero no pudo hacerlo por la acción de la UIF. Nava hijo no solo pretendía sustraerse a la acción de la justicia, sino también seguir disfrutando de su dinero.

DOCUMENTOS Y CONFIRMACIONES DE BARATA EN CURITIBA

Luego del fin de la semana santa, en el caso de tren eléctrico la rueda de la justicia volvió a Curitiba, Brasil, en donde desde la tarde del martes 23 de abril, sobre la carpeta fiscal del tren de Lima, línea 1, el brasilero Jorge Barata, empezó a responder a la fiscalía Lava Jato – Perú.

Esto, mientras en Lima, la Sala de Apelaciones denegaba las impugnaciones de Nava Guibert, Atala Herrera, del hijo de éste último, Samir Atala Nemi y de los ex funcionarios, Menacho, Plascencia y Torres, contra la orden de detención preliminar por diez días.

En la primera parte del interrogatorio a Barata en la sede la Procuraduría Federal en Curitiba, el brasilero reveló que Odebrecht había entregado dinero negro de la Caja Dos para las campañas electorales de Alan García, Keiko Fujimori, Ollanta Humala, Pedro Pablo Kuczynski, Lourdes Flores Nano y Susana Villarán.

En la segunda parte, habló ampliamente sobre los sobornos por la Línea 1 del Metro de Lima.

El antecedente del aporte a la campaña aprista del 2006

Al responder sobre la reunión en Palacio de Gobierno con Marcelo Odebrecht, el 20 de setiembre de 2006, Barata dejó en claro que eso fue facilitado por una dádiva de dinero para la campaña electoral del año 2006 de AGP. El caso había sido judicializado el 4 de junio del 2018, a raíz de la afirmación que Barata había hecho el 28 de febrero del mismo año ante la justicia peruana sobre la entrega por parte de Odebrecht de US$ 200 mil a la campaña aprista. Barata confirmó así lo que había adelantado su jefe Marcelo Odebrect el 14 de noviembre de 2017, ante el procurador federal brasileño Orlando Martelo: “Con toda seguridad, a pesar de que no tengo información precisa, estoy seguro de que nosotros apoyamos a Alan García y que Jorge Barata tiene más información”.

El febrero de 2018, Barata detalló a los fiscales peruanos que en 2006, Odebrecht solo dio dinero al Apra para la campaña, a pedido específico de Luis Alva Castro, a quien conocía de muchos años. Entregó la suma con fondos de la Caja 2 a través del Sector de Operaciones Estructuradas.

Por supuesto, Alan García, el Partido Aprista y Luis Alva Castro, negaron rotundamente haber recibido el dinero y el mismo AGP intentó separar del caso al fiscal Pérez Gómez y al fracasar lo denunció por prevaricato, pero sin éxito.

El 6 de abril de 2019, sin aludir a una fuente específica, el portal IDL- Reporteros reveló sobre este caso cinco documentos del Departamento de Operaciones Estructuradas – DOE, sobre transferencias de fondos a Luis Alva Castro y al Partido Aprista Peruano.

El primero, señala la entrega por orden de Jorge Barata a Apra, de US$ 40,000 y a (a) “Laque”, de US$ 60 mil. Llaque era el codinome o apodo de Luis Alva Castro.

El segundo documento del 6 de junio de 2007 muestra que Olivio Rodrigues (a) Gigolino, encargado de los pagos clandestinos de la Caja 2 de Odebrecht, transfirió US$ 40 mil, del Deutsch Bank de Nueva York, al Banco Santander de Suiza, a la cuenta “Tulape”. El IDL- Reporteros solo sospechó que correspondía a Apra o a Alva pero nunca logró descifrar quien era “Tulape”, ni un tal Manuel Cáceres consignados en el reporte.

El tercer documento, es otra entrega de 77, 212 reales, realizado el 15 de junio de 2007, y tiene como destinatario a Apra. El IDL afirmó que el pago final fue en dólares.

Para Apra hay otras dos entregas hechas el 6 marzo de 2006, en plena campaña electoral, por 302,515. 33 reales, y el 24 de agosto de 2007 por 14, 272.34 reales,

Con relación a esto, resulta que Ojo Público, demostró que Luis Alva Castro fue uno de los mayores aportantes a la campaña electoral del 2006, con S/ 200 mil. Pero nadie pudo acreditar el uso por parte del Apra de los 200 mil dólares redondos.

El 11 de abril del 2019, juez Concepción Carhuancho, a pedido del fiscal Pérez Gómez arraigó en el país a Luis Alva Castro por 18 meses arguyendo peligro procesal.

En sus declaraciones en Curitiba, Barata narró que Luis Alva Castro se presentó ante él como intermediario del entonces candidato presidencial AGP. Así fue que entregó a Alva US$ 200 mil, en partes. Una de ellas, en un local de campaña del Apra, ubicado en la avenida Arequipa y las otras en el departamento de Alva. Dijo que desconoce si el dinero llegó al partido, que sobre esta dádiva nunca conversó con García ni nunca éste le solicitó dinero ni a él ni a la empresa Odebrecht y que tampoco le expresó agradecimiento alguno por el apoyo financiero del 2006.

La corrupta Graña y Montero

Barata había dicho en 2016 a la justicia brasilera que la constructora Graña y Montero y demás socios peruanos de Odebrecht sabían de los sobornos por el tramo 1 y 2 del tren eléctrico y que lo mismo había ocurrido con la carretera interoceánica del sur, durante el gobierno de Alejandro Toledo.

Pero, esta vez, fue más específico. Reveló que Graña y Montero, había pagado una ampliación de US$ 3 millones del soborno por la adjudicación y ejecución del tramo 1 y la firma del contrato del tramo 2 del tren.

Esta noticia golpeó fuerte al grupo El Comercio, que trató de no mostrar vergüenza alguna porque se descubría que José Graña Miroquesada y Hernando Graña Acuña, dos miembros de su núcleo familiar de accionistas, altos directivos de Graña y Montero, también formaban parte de la élite ultra criminal corrupta de Odebrecht.

En un principio, los directivos negaron la imputación. Pero, el juez, Richard Concepción Carhuancho, ordenó en este caso comparecencia con restricciones e impedimento de salida del país por 36 meses contra José Graña Miró Quesada y Hernando Graña Acuña.

Pero en mayo del 2021, se acogieron a un acuerdo de colaboración eficaz con la fiscalía Lava Jato, tras declararse culpables no solo de la coima del tren, sino también de que, junto a sus subsidiarias GyM S.A. y Concar S.A., habían cometido delitos de corrupción en 16 proyectos de infraestructura peruanos, entre los años 2003 a 2016 y simularon competencia en los concursos públicos convocados para otras 48 obras.

La delación contra Luis Nava: empezó a cobrar en diciembre de 2006

En su segundo día de interrogatorio, el miércoles 24 de abril, Barata entregó extensa información sobre cómo empezó a pagar sobornos por la transoceánica sur.

Relató al fiscal Pérez que conoció a AGP durante la campaña electoral del 2006. Luis Alva Castro los presentó. Después, tuvieron varias reuniones de trabajo a raíz de las cuales surgió una relación social, bastante cordial, sincera, que creció con el paso del tiempo, a tal punto que García estuvo en su casa dos veces para disfrutar del plato feijoada y él lo visitaba en Palacio de Gobierno, mínimo una vez cada mes, colaborando junto con otros empresarios con proyectos culturales, como el de la construcción del gran teatro de Lima.

Pero, aseguró que él nunca le habló a AGP sobre el soborno que Luis Nava le había pedido para facilitar la continuación de las obras de la transoceánica sur, pues el propio Nava le había pedido que no hablara del tema con nada. ¿Cómo Nava había dado ese paso corrupto?

Barata conoció a Nava en la sede del Apra, también durante la campaña electoral 2006, a través de Luis Alva Castro. Desde esos días el brasileño dijo que cultivó una relación bastante cercana con él. Ya con García en el poder, Nava le dijo que él era el hombre que abría las puertas del presidente García y que conocía secretos. Alva Castro y, particularmente Nava, facilitaron que el presidente García recibiera en Palacio de Gobierno a su jefe Marcelo Odebrecht. Pero, ¿qué había hecho Nava?

3 millones de dólares por la continuación de la transoceánica sur

Un día, en noviembre de 2006, Nava Guibert, le invitó a un día de relax, a disfrutar del sol y del mar en su casa de playa. Pero, en los hechos ese trance fue toda una emboscada. Entre tragos, Nava le dijo con bastante delicadeza que sabía que Odebrecth estaba pagando aún una millonaria coima a Alejandro Toledo por la transoceánica sur.

Barata dijo que eso le hizo sentirse muy mal, pero como Nava no prosiguió con el tema, él tampoco lo hizo quedando solo aturdido y se fue rápidamente de la reunión.

Pero, a los pocos días Nava le llamó a Palacio de Gobierno y le habló nuevamente sobre el peliagudo tema de la coima a Toledo, añadiendo esta vez que Yosef Maiman le había contado el tema al propio presidente García.

Ante eso Barata se desestabilizó de nuevo, pues rápidamente dedujo que el dato podía significar el anuncio de la paralización del contrato de la carretera y la ruina de todas las operaciones de la empresa.

Entonces, sibilinamente, sabiendo que lo tenía contra las cuerdas, Nava le dijo que se daba cuenta de que necesitaba ayuda para que las cosas pudieran seguir y consiguiera desarrollar sus proyectos. Eso fue luz para los ojos y música celestial para los oidos de Barata y su alma volvió a su cuerpo. Presto respondió:

Si es necesario encontrar una forma de que usted esté satisfecho con esto y no obstaculice el avance del proyecto, nosotros nos comprometemos a pagarle 3 millones de dólares a partir de este momento ─.

El trato quedó sellado en el mismísimo Palacio de Gobierno y Barata empezó a pagar el soborno en efectivo por la transoceánica sur, en diciembre de 2006, y lo hizo hasta 2009, con procedimientos diferentes. Los primeros pagos fueron en contante y sonante. Le llevaba 20 o 30 mil dólares y en algunas oportunidades lo coimeaba en el mismísimo Palacio.

Y, ante los apremios del fiscal Pérez para que dijera si sabía que AGP conocía que Nava estaba cobrando sobornos, Barata declaró: “No sé si eso lo hacía para proteger al presidente o porque eso era un tema suyo que el presidente no sabía. Pero por una razón u otra, como las cosas estaban funcionando, los procesos iban caminando y la relación era buena, nunca me preocupé de preguntarle al presidente: ‘¿Usted sabe que Nava me ha pedido dinero?’ Nunca llegué a hablar eso. Porque como sabía que los dos eran bastante cercanos… si de hecho Nava no hubiera hablado con él, él iba a creer en Nava y no en mí. Y si Nava hubiera hablado con él, entonces le diría: Barata no es una persona para confiar porque vino a hablar conmigo sobre ti. Entonces en cualquier situación yo me complicaba”.

El fiscal insistió:

¿García tenía conocimiento de que usted era de una empresa que pagaba sobornos? ─. La respuesta fue rotunda y clara.

Sí sabía ─.

Entonces una empresa como Odebrecht que pagaba sobornos, ¿pagaría una gran cantidad de dinero a un simple secretario de la Casa de Gobierno? ─.

No era un simple secretario. Era el hombre de confianza del presidente ─.

¿Como Maiman lo fue de Alejandro Toledo? ─.

Sí ─.

En la coima, para Barata Nava representaba al presidente

Barata argumentó su respuesta señalando que Nava Guibert, era una persona de extrema confianza de García, porque cargaba la maleta del presidente, su teléfono e intervenía en todo lo que sucedía a su alrededor, Nava estaba tan presente, de tal modo que hablar con él era como hablar con el mismísimo presidente.

Tan coordinados andaban presidente y secretario que, días después del acuerdo coimero con Nava, como quien no quiere la cosa, el mismo presidente Alan García le confirmó la versión de Nava, respecto a que Maiman lo había buscado para contarle de los sobornos a Toledo y para pedirle ayuda para que la obra continuara, ante lo cual él lo botó de su despacho y eso fue todo, no le dijo más, pasó a otro tema y él no tuvo el menor ánimo de seguir con el asunto,pues quedó totalmente sorprendido, de nuevo patidifuso.

Anduvo dos días como alma en pena razonando sobre lo ocurrido, pero poco a poco se tranquilizó con la siguiente deducción lógica:  si conociendo el tema ilícito no ha tomado acción contra Odebrecht como denunciar el asunto, suspender el contrato, no pagar e investigar, de cierta forma le estaba dando una venia.

Entendió que el mensaje decía: lo que pasó en el gobierno anterior no me importa, vamos a seguir adelante. Aunque no lo dijo, quedaba en claro que AGP asumía así el delito de encubrimiento de uno de los más graves crímenes de corrupción del nuevo siglo.

Se sintió bastante tranquilo, porque a mediano plazo tendría un gobierno favorable. Esto, a pesar de que había advertido que García era una persona difícil de leer. “Tenía un apodo, pues le decían ‘escopeta de dos cañones’, porque era una persona difícil de saber exactamente lo que pensaba, qué quería decir con las cosas, porque te

soltaba temas en medio de una conversación y cambiaba de asunto y no lograbas seguir muchas veces sus ideas”.

Si, sobornamos al presidente Alejandro Toledo

En sus declaraciones sobre el peruano – israelí, Joseph Maiman, Barata confirmó que durante el régimen de AGP seguían pagando a Toledo Manrique una gran coima de más de US$ 30 millones por la transoceánica sur y se explayó señalando que, a su criterio, durante el toledismo, “Maiman fue el dueño de Toledo, el que recibía el dinero para ganar los proyectos”.

Contó que en ese entonces, además de pagar las coimas, tuvieron que soportar la gran ineficiencia del gobierno toledista para destrabar los proyectos de Odebrecht y otros, a tal extremo de que varias veces, él personalmente, le advirtió al mismo presidente que no podía pagarle porque las cosas no habían sido resueltas. Lo mismo le dijo a Maiman: “Mira, me has dejado un contrato y un proceso con ese nivel de problema. Estoy perdiendo un montón de plata y no consigo avanzar. Entonces no puedo seguir pagando los compromisos porque no tengo de dónde sacar”.

Ya con García, Maiman le ofreció seguir apoyando a Odebrecht a través de la gente toledista que seguía en el nuevo gobierno, pero nunca le dijo que ya había hablado con el presidente.

Atala, facilitador del pago de la coima

Un día de 2007, sobre u sistema de pago al cash, Nava se quejó de que era muy lento y Barata notó que empezaba a molestarse. Como Odebrecht había empezado a modernizar su sistema de sobornos transnacionales mediante cuentas encriptadas de offshores, a cargo de su Caja 2, propuso a Nava que abriera una cuenta offshore en Andorra, Nava se negó de plano, pero al poco tiempo aportó la solución: su viejo amigo Miguel Atala haría lo de la cuenta como intermediario. Barata se reunió con el textilero Atala en su casa de San Isidro y procedieron a crear la ruta para cancelar a Nava (codynome Chalan en el Departamento de Operaciones Estructuradas) el saldo pendiente de US$ 1.3 millones, sin justificación aparente, debido al historial empresarial de Atala.

Con gran espíritu festivo carioca, Barata contó que él mismo puso a Nava el nombre clave Chalan para el registro en la Caja 2 porque se le ocurrió que era como un domador de caballos, en este caso de “Caballo Loco”, apodo del presidente García en aquel entonces. Al hijo de Nava, José Antonio, le puso Bandido porque siempre andaba armado, se dio cuenta de que éste sabía de los sobornos que su padre había cobrado y además, reclamó insistentemente a Odebrecht haber incumplido sus contratos de transporte con su empresa familiar. La coima entregada a Nava aparece en la Caja 2 afectada totalmente al proyecto de la transoceánica sur, pero una parte del monto total corresponde a otras obras. Odebrecht hizo eso porque la cuenta de ese proyecto en el Departamento de Operaciones Estructuradas había disponibilidad para hacer los pagos.

¿Podemos concluir en esta parte del interrogatorio que mientras Alejandro Toledo tenía su Yosef Maiman, Alan García Pérez tenía a Luis Nava Guibert y Miguel Atala Herrera? ─, preguntó el fiscal Pérez.

Creo que sí, pero cada uno con sus diferencias y sus peculiaridades ─.

Alan García, gran líder, gran hacedor de que las obras avancen

Y explicó tales diferencias y peculiaridades señalando que al empezar el segundo gobierno de AGP, Odebrecht tenía muy importantes obras en ejecución, entre las cuales la construcción de la transoceánica sur recién empezaba. “Teníamos más de mil equipos pesados y más de 7 mil personas en este proyecto. Pero, no se aprobaban los certificados de obra, los diseños, los procesos, todo estaba realmente paralizado. Los contratos tenían muchas dificultades y sin la buena voluntad del gobierno para resolver los problemas, las obras no caminaban”. Para mayor dificultad, la ministra de Transporte y Comunicaciones, Verónica Zavala, empezó a paralizar todos los procesos en el ministerio.

Pero, luego del acuerdo coimero con Nava, todo comenzó a mejorar, a tal punto que el presidente García fue a inspeccionar el avance de las interoceánicas Sur y Norte. Barata dijo que percibió claramente la priorización importante de todos los proyectos de Odebrecht. Las cosas comenzaron a fluir y a funcionar. Y, eso, gracias a los sobornos a Nava, quien a pesar de no tener la capacidad de hacer con relación a las obras, demostraba que tenía mucha influencia, pero con la venia y la autorización del gobierno.

A estas alturas, ante el fiscal Pérez Barata hizo la siguiente reflexión: “El soborno a Toledo tuvo el mismo efecto de agilización, pero de forma “más ineficiente”. En cambio, con García fue diferente, fue mejor, porque “había un dueño”.

Explicó que Toledo no tenía liderazgo ni organización, era incapaz de convencer a sus subordinados.

En el gobierno de García, en cambio, sí “había un gestor, quien hacía que las cosas ocurrieran de forma mucho más fuerte y en la dirección que se necesitaba”. Según Barata, para terminar la transoceánica sur durante el gobierno de Alan García fueron firmadas 13 adendas para los tramos 2 y 3, las que sirvieron para aclarar los puntos del contrato que generaban dudas. Pero, claro, se cuidó de decir que esas ampliaciones encubrieron costos inflados que permitieron a Odebrecht extraer recursos al estado para pagar los sobornos pactados.

El fiscal Pérez fue al punto.

Cuando nos dice ‘dueño’, nos dice ‘gestor’, en el gobierno de García, ¿a quién se está refiriendo? ─.

Al propio presidente ─, contestó Barata.

¿Alan García Pérez? ─.

Así es ─.

Para centrar el panorama sobre la coima a Nava Guibert por la carretera del sur el fiscal Pérez preguntó a Barata si su amigo Nava estaba en capacidad de lograr que se cumplieran las expectativas de Odebrecht, ante lo cual y de modo tajante el brasilero dijo que no creía eso, que Nava no tenía la capacidad de influenciar y resolver los temas sin usar el nombre del presidente.

Se explayó señalando: “Para que usted tenga una idea, en determinado momento la doctora Verónica Zavala, que era entonces ministra de Transportes y Comunicaciones y había paralizado todos los procesos en el ministerio, decidió hacer un viaje a la la transoceánica sur, durante tres días y recorrió en auto desde Cusco hasta Puerto Suárez, que era entonces el final de la carretera. Hubo un esfuerzo grande del gobierno para solucionar los problemas e inmediatamente. Nosotros no tuvimos problemas mayores.

Pérez repreguntó si creía que Nava Guibert podía dar órdenes a un ministro de transportes y Comunicaciones. Barata replicó que no podía, que eso pudo ocurrir solo si usaba el nombre del presidente. Solo si llamaba y decía: Estoy llamando porque el presidente me ha ordenado”. Si no, no podía.

(…) Sigue la Cuarta Parte: “La gran coima por el tren eléctrico”.


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