viernes, 19 de septiembre de 2025

 

RECORDANDO SIN IRA


CERCO, CAPTURA Y SUICIDIO DE ALAN

GARCÍA PÉREZ, A MANOS DE

 ODEBRECHT


SEGUNDA PARTE


ELMER OLORTEGUI



El ex presidente Alan García, conversa con Marcelo Odebrecht y Jorge Barata (centro)
 en una  reunión social, durante la visita del corrupto CEO brasilero a Lima. 
Años después, le clavarían una artera y letal puñalada judicial. 

(…) LAS ÚLTIMAS HORAS DEL LÍDER

En Twitter, el ex presidente García había anunciado que no se iba a pronunciar sobre las revelaciones del ILD- Reporteros, respecto a la delación de pagos de sobornos por parte de Odebrecht hasta después de que Nava respondiese ante la fiscalía y de que Jorge Barata declarase en Brasil. Estrategia correcta, puesto que su nombre no aparecía aún por ningún lado, aunque la sospecha pública era inmensa.
Sin embargo, el martes 16 de abril no se contuvo más y escribió en la mañana en la red social: “Como en ningún documento se me menciona y ningún indicio ni evidencia me alcanza sólo les queda la especulación o inventar intermediarios. Jamás me vendí y está probado”.
En medio de rumores sobre una supuesta gestión del fiscal Pérez Gómez, de la coerción de prisión preliminar contra García, Nava y Atala, AGP empezó a defenderse en radio y televisión. A media mañana concedió una entrevista en vivo a la periodista Angélica Valdez, de Canal N, resaltando que hasta el momento no existía ningún testimonio ni documento que lo incriminara penalmente y que el fiscal estaba haciendo en su contra conjeturas y deducciones sin ningún fundamento válido.
Después de esa entrevista, al mediodía, AGP se reunió con su abogado Erasmo Reyes Alcántara y trataron sobre su proceso y una diligencia a la que tenían que asistir al día siguiente en una fiscalía provincial donde debía dar su declaración por una querella que interpusieron en su contra.
Reyna recordó, después de la tragedia, que sobre la eventualidad de una orden de allanamiento y detención, AGP le dijo: “No voy a permitir que me exhiban como un trofeo. Nunca me van a ver enmarrocado ni con un chaleco de detenido de la Policía. Yo he sido electo dos veces presidente. ¡No lo voy a permitir de ninguna manera! ¡Que lo sepan!” El ex presidente ya había tomado su decisión.
Reyna percibió que estaba determinado por completo a no ir a la cárcel, pero no le pregunto qué tenía planeado hacer para cumplir su consigna personal. ¿Por qué? Solo declaró que no observó alguna anomalía en su conducta, pues cuando se especulaba sobre su detención, solo se enfurecía. No se deprimía. Hablaron también sobre el viaje de los fiscales a Brasil y de las últimas acciones ante el fiscal Pérez y escritos presentados al juez Sánchez Balbuena. “No se le veía abatido, no se le veía en una situación emocionalmente preocupante. Yo hablé con él y estaba sumamente tranquilo", recordó Reyna.
En la tarde del martes, recibió en su oficina del Instituto de Gobierno y Gestión Pública a su amigo y abogado Ricardo Pinedo Caldas. Le dijo que a las 6:30 de la tarde iba a dar una entrevista en vivo a Carlos Villarreal, de Radioprogramas del Perú. Pinedo le contó que casi a la misma hora él iría a la misma emisora invitado por Patricia del Río a su programa en la plataforma de televisión. Se pusieron de acuerdo sobre lo que iban a decir, reforzando algunos puntos. Tomaron café y AGP fumó como siempre un cigarrillo Kent, que luego de dos pitadas lo rompió, según su costumbre, para que no le hiciera daño. ¿Qué daño podía causarle el cigarrillo ante la determinación que ya había tomado?
Al caer la tarde, en su oficina del Instituto de Gobierno y Gestión Pública dio su última, larga, premonitoria entrevista a Carlos Villarreal Huayanay, en la que puso énfasis en su futuro. Le dijo al periodista que era probable que esa sería su última entrevista en libertad, pero que por sobre todas las cosas confiaba en la historia:
Soy cristiano, creo en la vida después de la muerte. Creo en la historia. Y si me permite, creo en tener un pequeño sitio en la historia de Perú”.
Después, bajó a dictar una clase y al concluirla, se despidió formalmente de sus 37 alumnos de la Maestría de Gobierno y Gestión Pública.
Bueno, queridos estudiantes, hemos terminado hoy día. No sé cuándo nos volveremos a ver. Parece que quieren detenerme, mil disculpas por eso. Si ocurre, designarán a otro profesor. Nos volveremos a ver... claro, si es que no me sucede nada , les dijo, a sabiendas de que si, en efecto, iba a suceder.
Sus alumnos respondieron al unísono.
¡Nooo! No, presidente, no diga eso―.
Esa noche también, los del semanario Caretas recibieron la confirmación de que el juez Sánchez Balbuena, estaba evaluando la solicitud de la detención de AGP. Por eso decidieron adelantar la publicación de la portada de su edición al miércoles 17, remarcando sobre una gran fotografía que AGP estaba “en capilla”. No es aventurado deducir que García pudo recibir la misma información antes de acostarse al lado de su revolver Colt 38 abastecido con el que terminaría definitivamente sus problemas.
En su edición del día siguiente de la tragedia, el diario La República especuló que es muy probable que, durante la última entrevista, doce horas antes de su suicidio, el expresidente ya había decidido que jamás iría preso a costa de su propia vida. Así mismo, otro dato que abona esa especulación es que García estaba al tanto del pedido fiscal de su detención.



Equipo judicial perseguidor de AGP en los casos de sobornos de Odebrecht por el tren eléctrico y la transoceánica del sur ; arriba:  Fiscal superior Rafael Vela Barba y fiscal José Pérez Gómez. Abajo: juez Juan Sánchez Balbuena.


EL CERCO DE MEDIANOCHE
El juez Juan Sánchez Balbuena, libró su resolución N°2, poco antes de medianoche del 16 de abril de 2019 autorizando la detención preliminar por 10 días y allanamiento con desherraje de 8 residencias, contra AGP, Enrique Cornejo Ramírez, Luis Nava Guibert y su hijo José Antonio Nava Mendiola, Miguel Atala Herrera y su hijo Samir Atala Nemi, Oswaldo Plasencia Contreras, Jorge Menacho y Raúl Antonio Torres Trujillo.
Total, nueve sospechosos de los presuntos delitos de Lavado de Activos, Colusión, Cohecho, Negociación Incompatible y Tráfico de Influencias.
Las imputaciones judiciales concretas contra AGP eran las siguientes:
Presunto autor del delito de colusión agravada, en organización criminal y durante su segundo mandato 2006 - 2011, en coautoría con Jorge Barata de Odebrecht, para favorecer a esta proveedora, a cambio de sobornos, con la obra de la carretera transoceánica del sur, tramos 2 y 3, así como con la adjudicación y ejecución de los tramos 1 y 2 de la línea 1 del Tren Eléctrico de Lima, mediante facilidades administrativas excepcionales, autorización de sobrecostos, incurriendo en defraudación al Estado.
Presunto autor de lavado de activos, en las modalidades de conversión, transferencia, tenencia y ocultamiento, por:
Haber recibido US$ 100 mil del estudio legal brasilero Spinola, para ocultar que el dinero procedía del Departamento de Operaciones Estructuradas de Odebrecht, en el contexto del pacto colusorio previo, vinculado al Tren Eléctrico.
Por, supuestamente, recibir dinero ilícito procedente de Odebrecht vía sus allegados i) Luis Nava Guibert, durante el periodo 2006 - 2008, por un monto de US$ 4’084,184.62. ii) Miguel Atala Herrera y Samir Atala Nemi, por la suma de US$ 1’312,000.00, vía el Banco Privado de Andorra. iii) José Antonio Nava Mendiola, hijo de Luis Nava, por la suma de US$ 471,302.00, el año 2010.
El ex ministro de Transportes y Comunicaciones, Enrique Cornejo Ramìrez, es presunto autor de los delitos de:
Colusión agravada, respecto a los tramos 1 y 2 del Tren Eléctrico y facilitar su ejecución, mediante un marco legal exclusivo para ese fin; de
Lavado de activos, en las mismas condiciones que AGP y de
Cohecho pasivo propio, porque en el segundo semestre de 2010 habría recibido de parte de Carlos Nostre, de Odebrecht, la suma de US$ 15,000 y dos televisores valorizados en S/.17, 998.00.
El ex secretario general de la presidencia de la república, Luis Nava Guibert, es presunto autor de los delitos de:
Colusión agravada, en los contratos del Tren Eléctrico, de,
Lavado de activos, por haber recibido, como “Chalán”, pagos con dinero ilícito de la Caja 2 de Odebrecht, directamente por US$ 4’084,184.62 y de US$ 1’312,000.00, via el Banco Privado de Andorra, en la cuenta cifrada de su amigo Miguel Atala Herrera. Este dinero lo habría beneficiado a él, a AGP y a otros investigados.
El ex vicepresidente de Petroperú, Miguel Atala Herrera y su hijo Samir Atala Nemi, son presuntos autores de:
Lavado de activos, como testaferros, para recibir en la cuenta del Banco Privado de Andorra, la suma de US$ 1’312,000.00 que, finalmente, eran para “Chalán” Luis Nava y presumiblemente AGP, a cuenta de las obras de la Interoceánica del Sur y del Tren Eléctrico.
El hijo de “Chalán” Nava, José Antonio Nava Mendiola es presunto autor del delito de,
Lavado de activos, por haber recibido en el año 2010 de parte de la Caja 2 de Odebrecht la suma de US$ 471,302.00, como parte del soborno por el Tren Eléctrico, en condición de testaferro de AGP y otros.
El ex secretario general del Ministerio de Transporte y Comunicaciones, Jorge Luis Menacho Pérez, es presunto autor del delito de:
Colusión agravada, como cómplice de su jefe, el ministro Enrique Cornejo para la selección y nombramiento de comités especiales de las licitaciones del Tren Eléctrico, a fin de que actuasen en favor de Odebrecht.
El ex presidente de la Autoridad Autónoma del Tren Eléctrico - AATE, Oswaldo Duber Plascencia Contreras es presunto autor del delito de:
Colusión agravada, como cómplice de AGP, del ministro Enrique Cornejo y como presidente de la AATE, para adjudicar los contratos de obra del Tren a Odebrecht y facilitar su ejecución.
El ex director ejecutivo de Provías Nacional, Raúl Antonio Torres Trujillo es presunto autor también de:
Colusión agravada, porque desde su cargo ayudó a implementar el marco jurídico excepcional dispuesto por AGP y Enrique Cornejo.

CONTINUA POLÍTICA CORRUPTA DE ODEBRECHT
La lectura de la orden del juez Sánchez Balbuena, muestra que, según los documentos entregados por Odebrecht, los pagos de supuestos sobornos a AGP y a otros por la obra de la transoceánica sur, fueron la continuación de la gran coima pagada por la misma empresa al expresidente Alejandro Toledo.
Sobre la coima por el Tren Eléctrico, los documentos de Odebrecht, corroboraban y ampliaban la confesión previa de Carlos Nostre Junior, acerca de que, sobre el total del soborno establecido en US$ 24 millones, él había ordenado el pago de US$ 10 millones a un grupo de “funcionales” liderado por el viceministro Jorge Cuba Hidalgo y que el resto, US$14 millones corrió a cargo de Jorge Barata.


Los presuntos intermediarios - testaferros 
Miguel Atala Herrera (Izq) y Luis Nava Gibert (Der.)

Esta versión había sido confirmada por otros tres colaboradores eficaces, ex ejecutivos de Odebrecht, por lo que la participación de los Nava y los Atala, como intermediarios del tramo de la coima a cargo de Barata, encajaba como anillo al dedo. Los colaboradores eficaces Nº 01-2018-01 y 01-2018-02, aportaron elementos de convicción sobre el acuerdo colusorio de origen entre AGP y Barata y su ejecución por intermedio del entonces ministro Enrique Cornejo y los otros implicados.
Con todos estos elementos de juicio, el juez Sánchez Balbuena firmó la resolución para la redada a eso de las 23:30 del martes 16 de abril de 2019 y al entregársela le deseó buena suerte al fiscal José Pérez Gómez. Entonces, la muerte desplegó su guadaña rumbo a Miraflores.

DOBLAN LAS CAMPANAS
Una vez en su oficina del piso cuatro de la sede del Equipo Especial Lava Jato, en el número 262 del Jirón Miro Quesada, en el centro de la ciudad, casi a las 00 horas del miércoles de ceniza, 17 de abril, el fiscal Pérez Gómez, acompañado de uno de sus cuatro adjuntos, Henry Amenábar Almonte, informó a los responsables del destacamento de apoyo de detectives de la División de Delitos de Alta Complejidad – DIVIAC, que el juez Sánchez Balbuena, había autorizado la detención preliminar por diez días, contra AGP y otros ocho investigados.
Les pidió que, con sumo cuidado, para evitar filtraciones de los amigos internos informadores del expresidente, organizaran el operativo correspondiente, sin dar cuenta aún a sus superiores y lo ejecutaran a partir de las 5:30 de la mañana.
En este extremo de este artículo y a pocas horas del desastre, se impone la siguiente pregunta, deduciendo que uno o más miembros de la comisión política del Apra conocieron los aprestos de la fiscalía Lava Jato, ¿por qué no organizaron alguna acción de contención o de amortiguamiento de la detención para evitar la opción del suicidio de su líder? Que se sepa, nadie movió un dedo como si lo hicieron para ayudarle a entrar a la residencia de l embajada de Uruguay.

Después de solo tratar de dormir, aproximadamente a las 6:14 horas, el fiscal Amenábar Almonte y seis detectives llegaron al domicilio del AGP, premunidos de una escalera, una pata de cabra, una comba y un ariete metálico, la palafernaria habitual con la que entrarían en acción si los de adentro se negaban a abrir la puerta. A esa misma hora, otros equipos iban por los demás incluidos en la orden de detención y allanamiento. Desde su despacho, en Surco, el jefe de la DIVIAC, coronel Harvey Colchado, dirigía la operación. Años después, Colchado revelaría a la prensa, que sabía que AGP tenía legalmente al menos dos armas de fuego, aunque ignoraba si las usaba. Además, tenía personal de seguridad dentro de su casa, en la que había un ambiente donde dormían cuatro policías, a cargo de un comandante. Era peligroso intentar alguna acción de fuerza no coordinada.

LA INTERVENCIÓN FISCAL
El fiscal Amenábar tocó la puerta de la residencia de AGP, siendo grabado por un equipo televisivo de América Televisión que llegó al lugar casi junto con la fuerza interventora. Por el interfono le pidieron que se identifique. Lo hizo y le abrió la puerta la empleada doméstica Ana Verástegui. Una versión dice que Amenábar le dijo que venían a allanar la residencia. Nada más, con la finalidad de evitar problemas para ingresar. Mientras un policía registraba ese momento en video, la doméstica se fue a consultar a AGP, quien habría dicho que los dejara entrar, mientras él se comunicaba con su secretario privado Ricardo Pinedo, sobre el allanamiento.
Abrió la puerta principal  una segunda trabajadora del hogar, Elia Huamán, Antes de entrar a la sala dos detectives se desplazaron por los jardines de los costados de la vivienda para evitar una posible fuga, según su plan y dadas las habilidades de AGP.
Cuando el equipo se encontraba en la sala, la joven doméstica le dijo al fiscal: “Ahorita baja el señor Alan García”.


AGP durante su último diálogo con sus perseguidores


Autoherido de muerte, el ex presidente es trasladado al Hospital.



La poderosa Colt 38 de cañón corto del suicidio

En efecto, el ex presidente bajó entonces hasta la mitad de la escalinata principal de la residencia, mientras el policía camarógrafo grababa la secuencia. El fiscal Amenábar le solicitó acercarse para ejecutar el procedimiento.
¿Qué tipo de procedimiento; es una orden de allanamiento y detención ?, le preguntó el ex presidente.
Amenábar le dijo que si, que venían a detenerlo, así como a allanar la casa y le pidió de nuevo que se acercara.
García Pérez pareció sorprenderse. Le respondió que llamaría a su abogado y rápidamente giró hacia su derecha y sacando algo del bolsillo de su pantalón subió a grandes trancos al segundo piso. El video sin audio que, lógicamente la policía entregó a la prensa, muestra esta secuencia y permite ver durante un segundo que al subir, AGP ya tenía en su mano derecha su revólver Colt, su pasaje para irse al más allá. 
El entonces ministro del interior, Carlos Morán, contó a la prensa a eso de las 9:30 horas de esa luctuosa mañana, que cuando AGP empezó a subir, detrás de él corrieron los policías. La cámara policial logró captar el instante en que AGP entraba a su dormitorio y cerró la puerta por dentro antes de que los agentes lo alcanzaran.
Amenábar y los detectives le exigieron que abriera. Desde adentro, el ex presidente respondió que no se preocuparan pues solo iba a llamar a su abogado.
Entonces, cuando los de afuera intentaban forzar la puerta escucharon la detonación.
Se presume que tras terminar de hablar por teléfono, el ex presidente sacó su arma del cajón de su velador de madera y, estando de pie, de espaldas a la pared se disparó en la sien derecha, cayendo al piso, como fulminado.
Los policías se apartaron de la puerta creyendo que podrían estar disparando contra ellos y sacaron sus armas.
Luego de unos instantes, intentaron entrar nuevamente, pero al fracasar uno del personal de la casa les dijo que mejor podían hacerlo por el balcón de la habitación.
Así lo hicieron y hallaron al expresidente, sentado en el piso, de espaldas hacia la pared junto a su lecho, con la cabeza y parte del torso ensangrentado, producto de un balazo en la cabeza, a “boca tocante”, o sea con la boca del cañón sobre el cuero cabelludo, con orificio de entrada y salida. Al lado estaba su revolver Colt 38, percutado, el regalo de la Marina de Guerra. Pero, extraordinariamente, aunque tenuemente, aún respiraba.
Todo esto fue grabado por la cámara policial y forma parte del expediente policial, hoy en poder de la fiscalía.
Tras comprobar que respiraba, el grupo interventor usó una frazada como camilla provisional y trasladaron al herido a un vehículo del propio suicida, una camioneta suburbana de color guinda, de placa B8J-166 con lunas oscurecidas que se encontraba en dentro de la casa. Conducido por uno de los policías que custodiaba al ex presidente. Partió raudo llevando a bordo al mayor PNP, Eddy Ordinola Castillo, de la DIVIAC, como resguardo directo. Detrás siguió el coronel Harvey Colchado que había llegado cuando el vehículo emprendía la marcha hacia el Hospital de Emergencias.
El ministro del Interior, Carlos Morán narró a la prensa: “Inmediatamente, sin perder tiempo la policía procedió a trasladarlo al Hospital de Emergencias Casimiro Ulloa, de Miraflores. Se suspendió la diligencia”.
El herido fue ingresado por Emergencia a las 6:40 horas. Lo recibió el doctor, Luis Honorio Herrera Quispe”, anotó en su parte reglamentario, el suboficial de la policía Enrique Córdova Gutiérrez, de guardia en emergencia del Casimiro Ulloa
En la escala de 3 a 15, en la que 3 el paciente ya no responde y 15 si responde plenamente, el ex presidente estaba en el grado 5, es decir moribundo grave.
Le hicieron un examen de traumashock y luego una tomografía, con los cuales los médicos decidieron a las 7:16 horas operarle el cerebro por lo menos para detener la hinchazón debido a la hemorragia y a su inflamación total.
Dos neurocirujanos, uno del Hospital Dos de Mayo y otro del Instituto de Ciencias Neurológicas fueron llamados para ayudar.
Abrieron el cráneo para facilitar que la masa cerebral se expandiera por la hinchazón, porque su compresión es lo peor.
El objetivo era evitar que la inflamación llegara a la médula espinal y provocara un paro cardíaco.
Pero no lo lograron, porque la hinchazon era indetenible por el terrible daño causado por el proyectil.
Desde el hospital, a las 8:52 horas, la ministra de Salud, Zulema Tomas, informó que, desde su internamiento, el expresidente había soportado tres paros cardiacos en la Unidad de Cuidados Intensivos y que su situación era muy crítica.
A esa misma hora, mientras AGP se debatía entre la vida y la muerte, Erasmo Reyna, su abogado entró a la sala de la residencia y reconvino al fiscal Amenábar por haber infringido las normas del procedimiento. 
Después de consultar con sus superiores, el fiscal Amenábar siguió con el allanamiento que se prolongó hasta casi la medianoche. El fiscal de Miraflores, Guillermo Peñaloza y los detectives de homicidios y criminalística concluyeron poco antes de las 11 de la mañana. Se incautaron el revólver, el casquillo percutado y la bala mortal, la que traspasando la cabeza de AGP impactó en la pared de la parte posterior de la cama  y rebotó hasta ir a dar cerca del velador del lado izquierdo. También tomaron muestras de la sangre derramada en el piso.
 
Wilber Medina, otro abogado y militante aprista, dio su particular versión al diario La Razón, el 18 de setiembre de 2025.
Cuando fuimos a recoger la ropa del expresidente, plan de 11 de la mañana, encontramos la casa que parecía un Starbucks. Toda la Diviac (la fuerza de intervención) estaba sentada, se estaban comiendo toda la despensa, tomando café, creo que incluso habían pedido un delivery. Obviamente con un grito los paramos y les dijimos que se tenían que ir porque al haber fallecido el presidente García toda la acción se había extinguido y por lo tanto carecía de objeto el allanamiento. Ahí entramos en una riña, unos forcejeos, nos levantamos la voz mutuamente y luego nos calmamos y ellos entraron en razón y algunos se retiraron y por lo menos los que se quedaron todavía registrando el domicilio, lo hacían, pero ya con la discreción y el protocolo que existe”.
Durante las trágicas siguientes dos horas luego de que AGP se perforara la cabeza, la maquinaria de la justicia siguió implacablemente los procedimientos contra otros procesados en el Caso Lava Jato, como el ex presidente Kuzcynski, a cuya vista asistió el fiscal Pérez.

EL EX PRESIDENTE HA MUERTO
Mientras tanto, en el Hospital Casimiro Ulloa, los médicos finalmente declararon muerto al ex presidente García Pérez, a las 10:05 horas, a causa de “Hemorragia cerebral masiva por proyectil de arma de fuego y paro respiratorio”. 
Luego del informe oficial del deceso, un equipo médico del mismo hospital realizó la autopsia de ley  a los restos de AGP, a pedido expreso de sus familiares para que no trasladaran su cuerpo hasta la morgue de Lima. 
Le hicieron la prueba de absorción atómica para corroborar que se había disparado; compararon el ADN de la sangre recogida en la escena del crimen con la extraída del cadáver y verificaron sus huellas digitales con las registradas en la Reniec, todo lo cual convalidó su identidad y las causas de su muerte.  
Cerca de las 10:30 horas, Erasmo Reyna, abogado del occiso, emplazó nuevamente al fiscal Amenábar.
Estamos en público conocimiento de que el ex presidente ha fallecido en una circunstancia que tendrá que investigarse. Han venido fiscales de criminalística, homicidios, ha venido el fiscal que está arriba y es lo que corresponde. Estamos en el escenario de un crimen ―.
El fiscal Amenábar lo corrigió:
El homicidio no se está siguiendo aquí.
Reyna insistió.
Estamos en un escenario que tiene que investigarse. El fallecido es el dueño de la casa, de quien yo era su abogado .
¿Ya no es su abogado actualmente?
Oiga, ¿cómo puedo ser abogado de un fallecido? Ninguno de nosotros puede ejercer la defensa de un muerto .
Después llegó el abogado Ricardo Pinedo, quien intentó echar del lugar a las autoridades, arguyendo que la muerte de AGP liquidaba todo el procedimiento y que debía preparar la casa para el velorio. Los fiscales y la policía reaccionaron con fuerza ante su incursión y lo desalojaron bajo amenaza de detenerlo por obstruir a la justicia. Tuvo que irse. 

¿HONOR O FUGA?
En el suicidio de AGP, advertí en un primer momento algo, un rasgo, una triza, una brisna del viejo, muy trágico y estremecedor ritual japonés del Sepukko, o suicidio por honor. Pero, como en nuestra enclenque sociedad no existe el suicidio ritual que borra toda culpa, concluí que lo concreto es que lo hizo para fugar, para evadir la investigación criminal en curso en su contra y su consiguiente juzgamiento y condena.
Pudo evadirse de lo mismo con éxito durante el primer fujimorsimo usando el mecanismo del asilo político que le otorgó el Gobierno Colombiano y el posterior facilitado por el Gobierno de Francia, por un periodo tal que le permitió después, invocar no su inocencia, sino la prescripción de los supuestos delitos de gran corrupción, para retornar con éxito a la política nacional.
Como había fracasado en su intento de reeditar el asilo político, como vía de fuga por todo lo alto, a través de la embajada de Uruguay en Lima, dedujo que la opción más segura de escape era el vacío de la muerte.
La información judicial entonces disponible apuntaba a que su auto eliminación fue una admisión pública de culpa y un canje de su condena por su propia vida.
En este último aspecto encuentro algún valor y significado de su trágica decisión. Si todos los corruptos a punto de ser desenmascarados hicieran lo mismo, sería beneficioso para la sociedad y el estado.
En esa línea, pudiera pensarse que su tragedia fue una valiosa lección para todos los del Caso Lava Jato y otros episodios de gran corrupción como los Cuellos Blancos del Puerto, los Temerarios del Crimen, los dinámicos del Centro, los waikys en la sombra, etc. etc.
Pero, no. No fue ninguna lección para los grandes corruptos corruptos, dado el auge de ese tipo de crimen que aplasta a nuestra desvalida sociedad que ni siquiera puede juzgar bien y a tiempo a sus desvalijadores de cuello y corbata.
García habría llegado a la convicción de que el mejor camino era matarse cuando sus informantes le dijeron que Odebrecht, por diferentes vías, iba a revelar que le había pagado coimas por lo de la transoceánica sur, el tren eléctrico y otros casos.
Eso implicaba unos tres años de padecimiento judicial que, recordando la carcelería de su padre, decidió que no estaba dispuesto a soportar, aunque su auto eliminación como acto político - judicial lo pusiera en la historia de modo negativo.
Políticamente, dejó a su partido y a sus creyentes que construyeran versiones de su inocencia o culpabilidad imposibles de probar.
Judicialmente, derivaría en una admisión pública de culpa y una auto condena anticipada. Así que no hubo heroicidad, inmolación ni bravura en su suicidio.
Solo una firme voluntad de escapar al escarnio de los humanos, como eso de verse expuesto con las manos esposadas ante la prensa, o con el consabido chaleco con la inscripción “Detenido”, tal como había ocurrido con el ex presidente Ollanta Humala y con Keiko Fujimori, jefa del keikismo.
No obstante, como el proceso va a seguir contra sus presuntos cómplices, la verdad se sabrá de todos modos, pero estoy seguro de que eso no hará mella a la legión de corruptos que como sanguijuelas atacan impunemente a la sociedad de los peruanos.
....Sigue la Parte Tres


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