lunes, 21 de abril de 2025

 

CULTURA SALINAR

Del año 500 a. C. al 300 d. C. (800 años aproximadamente)

Entre el sub periodo Formativo Final y el Periodo de

Desarrollos Regionales (PDR)

PRIMERA PARTE 

 Esta sociedad, fue la segunda “culturas puente” de la costa norte y nor central surgidas como consecuencia de la disolución de la que fue la dominante sociedad Chavín y de su contemporánea en la costa centro norte, la sociedad Cupisnique.

I.        ORIGEN

Se tiene como hipótesis, el gregarismo y sedentarismo de la población de la mitad del último siglo antes de nuestra era, la que ya habían constituido las sociedades Sechín y Cupisnique sobre la base de curacazgos, formados a su vez, por tres o cuatro ayllus.

Es factible que sintiéndose fraccionados o fragmentados, ciertos curacazgos en las zonas bajas, medias de los valles, se unieran para dar continuidad al afectado e incierto orden de vida dejando atrás algunas costumbres y generando nuevos estilos arquitectónicos, constructivos, cerámicos y hasta ideológicos, con la finalidad de fortalecerse ante diversas amenazas latentes.

La nueva integración zonal, denominada Salinar, entre habitantes de la parte sur de la región La Libertad y el norte de la región Ancash, habría ocurrido lentamente, desde el año 500 a. C., en paralelo con las inexorables, pero prolongadas agonías de Cupisnique y del poder de la teocracia chavinista. Salinar terminó hacia el año 300 d. C. subsumido en la nueva y gran sociedad Mochica que prevaleció en la costa norte durante el siguiente periodo histórico de los Desarrollos Regionales (PDR)

I.1. El hallazgo

Los primeros vestigios arqueológicos de Salinar fueron hallados por el ”padre” de varias culturas norteñas, el arqueólogo Rafael Larco Hoyle, algunos años antes de 1941, cuando llamaron su atención unas cuántas cerámicas que fueron adquiridas a ladrones de tumbas por el museo que dirigía en Trujillo, porque eran distintas a las piezas Mochica que estaba recolectando, lo que hizo que las clasificara como pre – mochica.

En febrero de 1941, a través del museo compró otros 40 vasos del mismo estilo a otro ladrón de huacas que operaba en el área de Sausal. En abril de ese año, Larco logró que el ladrón de tumbas lo llevase al lugar de origen, el cual resultó ser el Cementerio Salinar, de cuyo lugar Larco tomó el nombre para bautizar al nuevo estilo cerámico descubierto.

La necrópolis está ubicada en las Pampas de Jaguey, en la parte alta del valle del Chicama.

Larco expuso su hallazgo en su monografía La Cultura Salinar, publicada en 1944.

El cementerio Salinar, como otras necrópolis de las culturas Cupisnique y Mochica está ubicado dentro del perímetro de la Hacienda Pampas de Jaguey, fuera del área de cultivo, cerca de las faldas de los cerros que flanquean el valle.

En el área, Larco halló 228 tumbas, un verdadero registro acumulado de restos Cupisnique con intrusiones salinar y mochica y superposiciones de tumbas mochica sobre salinar e intrusiones mochicas en entierros salinar. El arqueólogo encontró otras necrópolis salinar en derredor del perímetro de la Hacienda Sausal y tumbas solitarias entre estos dos puntos.

I.2 Otros asentamientos salinar

En 1948, Larco Hoyle localizó al este del Puerto de Guañape, en el valle Virú, otro cementerio salinar. Posteriormente, otros asentamientos con cerámica salinar fueron ubicados en la parte media y superior de Virú, lo que llevó a Larco y otros a considerarla como una sociedad compleja y avanzada.

Como parte del Proyecto Arqueológico Valle de Moche, Moseley y Mackey (1978), identificaron en Cerro Arena un complejo arquitectónico de filiación alfarera y constructiva Salinar, a partir de lo cual se hicieron más investigaciones sobre este sitio. En 1982, Brennan determinó la existencia de 2000 estructuras arquitectónicas (cimientos),  construidas con piedra, caracterizándolas en 3 tipos y 5 variantes.

Otros investigadores también hallaron vestigios salinar cerca de Huanchaco (Trujillo) y en los flancos del Cerro Blanco, cerca de la Huaca de La Luna, en La Libertad. Así mismo, en Tecapa, en el valle de Jequetepeque. Más al norte, Carlos Deza detectó vestigios salinar en Cerro Saltur, producto de sus excavaciones. En el sur, en 2003, los arqueólogos Cotrina, Peña, Tandaypan y Pretell, recuperaron restos de la Cultura Salinar en el sector Sute Bajo, en el valle de Nepeña, en Ancash. 

 

I.3 Referencias de tiempo y territorio de su vigencia

 Gráfico 1

 

CULTURAS PUENTE DE LA COSTA NORCENTRAL, NORTE

Y LA SOCIEDAD REGIONAL MOCHICA

CULTURAS

PERIODO FORMATIVO – Sub Periodo

Formativo Superior o FINAL

PERIODO DE DESARROLLOS REGIONALES

 

a. C.

d. C.

500 a.C.

400a.C.

300 a. C.

200 a. C.

100 a. C.

100 d. C.

200 d. C

300 d. C.

400 d. C

500 d. C.

600 d. C.

700 d. C

CHAVIN

Final 575  a 450 a.C.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CUPISNIQUE

    (Territorio: Ancash – Casma)     FINAL                                                                         

 

 

 

 

 

 

 

 

LAS CULTURAS PUENTE EN LA COSTA NORCENTRAL Y NORTE

VICUS

Inicio   (Territorio: Alto Piura hacia Tumbes y el norte de Lambayeque)                                                FINAL                                                                                           

 

 

SALINAR

Inicio  (Territorio: sur La Libertad y norte Ancash )                                                   Final                                                                                 

 

 

 

 

VIRU-G

 

 

 

Inicio  (Territorio: Piura, Lambayeque, La Libertad y Ancash                          FINAL                                                                                                                                                                                                                                              

 

LA CULTURA REGIONAL DE LA COSTA NORCENTRAL Y NORTE

MOCHICA

 

 

 

 

 

 

Inicio  (Territorio: Alto Piura, Lambayeque,

La Libertad  y Nepeña, en Ancash                                  FINAL                                                                             

Fuente: elaboración propia.

 

Ahora bien, veamos algunas referencias de acontecimientos del contexto territorial y temporal dentro del cual se enmarcó el probable surgimiento de los Salinar en el año 500 a.C., en los valles de Chicama, Virú y Moche de la hoy región La Libertad.

1. La disolución de la teocracia Chavín de Huántar, que se habría iniciado el año 575 a.C.  y que, según el arqueólogo John Rick, termino cerca de cien años después, cuando Chavín dejó de funcionar como templo o centro ceremonial de culto hacia el año 470 a.C., al ser invadido por los incipientes e incultos Recuay, quienes ocuparon el sitio y casi lo convirtieron en un muladar.

2. El surgimiento, desarrollo y declinación de la sociedad o cultura Vicús, en la margen izquierda de la zona alta del valle del río Chira – Piura, hoy región Piura, desde aproximadamente el año 500 a. C. al 500 d. C. - Un milenio.

3. El surgimiento de la Sociedad o Cultura Virú – Gallinazo, el año 200 a.C. (tres siglos después de la aparición de Salinar) en los valles de Virú, Chicama, Moche, El Santa y su expansión hacia el norte y el sur

3. La extinción de la Cultura Cupisnique, establecida por un consenso arqueológico de 2015, en el año 175 a.C. proceso que empezó casi paralelamente con el tramo de la extinción de Chavín.

5. El apogeo de la Sociedad o Cultura Pukará, en la actual región Puno, del año 200 a.C. al 400 d.C. (600 años) sub periodo Formativo Final.

6. El surgimiento de la Sociedad o Cultura Huarpa en el año 200 a.C. y su desarrollo en las actuales regiones de Ayacucho y Huancavelica, hasta el 500 d.C.

7. El desarrollo de la Cultura Lima, a partir del año 100 d.C.

8. El surgimiento de la Sociedad o Cultura Mochica, durante el primer siglo d.C., casi en el mismo territorio de los Viru – Gallinazo, en pleno periodo de gran expansión y desarrollo de éstos últimos. 

9. La consolidación de la Sociedad o Cultura Recuay (Huaylas o Santa) en el actual departamento de Áncash entre los años 100 a. C. hasta los 700 d. C.

10. El final de la Sociedad o Cultura Paracas, en la costa sur central, hoy región Ica, aproximadamente en el año 170 d.C. y su conversión, mutación o avance a la Sociedad o Cultura Topará.

Surge, entonces, claramente de estas referencias cronológicas, que Salinar progresó paralelamente con la Cultura Vicús y, desde el año 200 a.C., en condición de contemporánea o coetánea y casi en el mismo territorio, con la nueva Cultura Virú – Gallinazo. El cuadro se volvió más complicado aún desde la primera centuria de nuestra era, al entrar en escena la Cultura Mochica en el mismo territorio, también como contemporánea y coetánea.

Esta nueva configuración ha generado más de una controversia sobre la evolución de los pueblos de la costa norcentral que aún no se resuelven y que trataremos más adelante. Pero la principal objeción o controversia en lo que respecta a Salinar, es: Salinar: ¿fue una cultura o solo una federación de ayllus?

II.      CARACTERISTICAS EVOLUTIVAS DE LA CULTURA SALINAR

II.1 Tipologia anatómica

Al primer ojo experto de Larco Hoyle, “la osamenta del hombre de Salinar, revela que fue vigoroso. Los cráneos no deformados son dolicocéfalos (de forma muy oval, porque su diámetro mayor excede en más de un cuarto al menor); pero, la mayoría ofrecen la deformación tabular erecta, aunque no tan bien hecha como en los Cupisnique.

II.2 Cerámica

Los salinar cambiaron la producción de entonces de la cerámica negra a la alfarería roja con adornos pintados de blanco y decorado inciso, estilo llamado “Blanco sobre rojo”, tradición extendida en pueblos andinos del área de Chavín de Huántar, en Ancash y en la zona de influencia de los sitios ceremoniales Kuntur Huasi y Layzón, en Cajamarca.

 

                          Cerámica Salinar Blanco sobre Rojo, recuperada de

                                                   Huanchaco, La Libertad

 

La apariencia de la cerámica salinar “Blanco sobre rojo”, es rústica, pero fue mejor que la cerámica Cupisnique por su preparación de la pasta con materiales cernidos y aportados en porciones fijas según alguna fórmula y por su cocido en hornos abiertos con mucho oxígeno, de lo cual obtuvieron el color rojo adornado después con tinte blanco. 

En cuanto a formas, el estilo alfarero Salinar, incluyó botellas con asa estribo, las innovadoras botellas con figura y asa puente, las primeras cerámicas eróticas, y las con representaciones de animales como búhos, lechuzas, felinos, palomas y monos.

 

Vasos botelliformes con motivos de varones y mujeres (Foto: Museo Larco)

 

 

Los salinar, primeros productores de

huacos eróticos (Foto: Museo Larco)

II.3 Arte decorativo

Larco Hoyle anota en su obra que, lo interesante en esta cerámica, es que dio inicio al arte decorativo pictórico del norte del Perú.

Emplearon brocha gruesa para aplicar la pintura, con base de arcilla de color blanco, y comenzaron a decorar sus vasos, utilizando con mejor propiedad los motivos que anteriormente eran incisos.

No se preocupaban del fondo; pintaron sobre la misma superficie, no sólo para decorar sus vasos, sino para avivar los detalles de sus esculturas. Surgió, pues, en esta etapa cultural el arte pictórico que, más tarde, se cristalizó en Mochica, período durante el cual el artista, antes de decorar sus vasos con finísimos pinceles, los cubría con una capa de pintura, que servía de fondo para plasmar sobre ella sus motivos.

II.4 Arquitectura

Una característica arquitectónica que define lo Salinar fue el abandono de la monumentalidad. Lo reemplazaron por la edificación doméstica, con adobes hechos a mano y piedras unidas con barro. Sus viviendas fueron de planta cuadrada con muros bajos.

Diseñaron y construyeron residencias y no residencias, las que pueden ser divididas en 5 variantes de recintos:

i)                 Grandes cuartos residenciales, de planta rectangular, con muros de piedra muy bien construidos y acabados, enlucidos con arcilla fina,

ii)               Cuartos pequeños, no rectangulares, y a menudo rústicamente construidos y acabados, presentan coberturas de material orgánico. Contenían piedras de molienda, con improntas en el suelo que sirvieron para ubicar los depósitos, banquetas con rellenos de tierra, y cantidades de cerámicas, comida, y otros desechos domésticos,

iii)              Pequeños cuartos de planta rectangular de fino acabado, de probable función “administrativa”,

iv)             Recintos grandes, de planta rectangular, bien construidos; pero sin buen acabado, pues servían para cocinas y habitaciones de las familias de bajo estatus, y

v)               Cuartos pequeños cuidadosamente edificados y varían de pequeños a medianos, de planta rectangular, aunque no se sabe qué uso le daban.

II.5 Técnica constructiva

Para sus construcciones utilizaron adobes odontiformes modelados a mano. Dieron a sus casas trazos cuadrados con muros bajos, cuya techumbre se soportaba sobre maderas a modo de columnas y las decoraban con dibujos incisos.

II.6 Agricultura

Sobre la base del conocimiento de sus ancestros, los salinar ampliaron los sistemas de irrigación zonales, aumentando el área agrícola. Cultivaban palta, yuca, maíz, ajíes y algodón, pero se abastecían también de pescado y mariscos.

II.7 Crianzas

Algunos arqueólogos creen que los Salinar, iniciaron la crianza de camélidos sudamericanos en el valle de Nepeña, en Ancash, para aprovechar su fibra, carne y capacidad de carga, pues han hallado huellas de corrales y de  pastoreo de camélidos (una práctica que luego se volvió importante en la sociedad Moche).

El tema está bajo contradicción frontal de parte de un grupo de arqueólogos. No obstante, otro grupo cree que durante la ocupación salinar del Valle Nepeña, este pueblo impulso una fuerte conexión e intercambio entre los asentamientos de la zona baja, Samanco, Caylán y Huambacho con la parte alta del valle.

II.8 Metalurgia y orfebrería

Los salinar progresaron en la metalurgia el cobre. Pero, su legado principal fue la aleación de este metal con el oro, ya que en los restos de las gentes de Salinar, fueron encontrados, por primera vez, oro laminado y convertido en joyas. Los de Salinar fueron los primeros que usaron el oro en el norte del Perú para ornamentación personal importante, saliendo de la era pre - metálica.

 

Oro salinar laminado para joyas personales (Foto: Museo Larco)

 

II.9 Textilería

Los fragmentos de tela recuperados de las tumbas son de urdimbre apretada y del tipo comúnmente llamado linón, de trama sencilla con un entrelazado de uno o dos hilos, lo cual revela el desarrollo de cierta técnica textil, con agujas hechas de hueso y de madera.

II.10 Vestimenta

Se percibe que se preocuparon mucho por el uso de la indumentaria de cabeza, la que, según Larco, se convirtió más tarde en un arte del período mochica. Usaban un gorro común, con un rodete de tela o de paja, que servía para protegerse del sol. El rodete, adorno principal, se cruzaba en unos casos en la frente, rematando los dos extremos sobre la cabeza. Otras veces, un extremo colgaba sobre la parte posterior.

Lucían también gorros cónicos, como el chullo de hoy y otros de forma rectangular, a modo de mitra, que llevaban una visera.

Larco anota que se amarraban el pelo en la parte superior, para dar a la cabeza forma cónica, pero la mayoría de hombres y mujeres, “llevaban el pelo peinado en forma natural. Les gustaba un cerquillo hasta los ojos que bajaba, formando un escalón frente a las orejas, hasta llegar a los hombros.

“Por lo general, el cabello era recortado a la altura de la nuca (...) estas gentes se adornaban la cara con dibujos cortados en la piel. Son líneas rectas, ángulos, líneas paralelas y onduladas, que daban la apariencia de la barba y bigote o de las arrugas comunes acentuadas.

En ninguno de los vasos cerámicos se observa el uso de indumentaria, que cubriera el cuerpo. Algunas esculturas que no muestran los genitales, parecen demostrar que el individuo usaba una camisa larga. Lo cierto es que conocieron el tejido de las telas ya que los cadáveres están, por lo general, cubiertos por éstas.

Usaban uno o dos aretes circulares o tubulares, en el pallar y el pabellón de la oreja; así también como anillos, narigueras y collares sencillísimos, hechos de cuentas de concha, turquesa, piedra y cerámica, por lo común de formas cilíndricas, tronco-cónicas o esferoidales. Usaban también collares hechos de colgajos de cerámica, acampanados o en forma de falos y brazaletes de caracoles pequeños.

II.11 Economía

La sociedad salinar fue, básicamente, una formación agrícola que cultivó con fines de alimentación: maíz, calabazas, pepino, lúcuma, frijoles, quinua, coca, etc. Con sus obras e irrigación mediante canales, aumentaron el área de tierras agrícolas, en comparación con el área de cultivo Cupisnique. Además de ampliar sus canales de riego, desarrollaron terrazas – andenes, para generar pequeñas áreas de cultivo que sumaban más producción. Almacenaban el grano en recintos especiales y sabían fermentarlo para obtener chicha. Sin embargo, también manejaron la ganadería de llamas para carne, piel y huesos. Tuvieron avicultura y, además de pescar, recolectaban moluscos.

II.12 La guerra

Una característica especial de los salinar fue que construyeron bases fortificadas defensivas en la parte más alta de los cerros para proteger a sus poblaciones de ataques de curacazgos vecinos y agresivos. En las acciones bélicas, que eran comunes, intervenían todos los habitantes aptos.

II.13 Estructura de poder

Algunos investigadores trabajan con la hipótesis de que durante Salinar, el poder se disgregó o desconcentró en autoridades vecinales o de caseríos, sin un poder central aglutinante.

Un hecho que sustenta esta tesis es que en el cementerio del asentamiento “La Iglesia”, cerca de Huanchaco, Trujillo, La Libertad, el entierro IG433, corresponde a una mujer que murió a la edad de poco más de 45 años. Su ajuar contenía seis vasijas finas, los restos de un perro y dos piezas de oro: una cuadrada que había sido colocada en su boca y la otra, una extraordinaria nariguera decorada con un delicado patrón de ondas a lo largo del borde que representaban el Océano Pacífico e indicaba su alto rango vecinal.

 


                                             Nariguera y placa de oro que distinguían a

una autoridad salinar, en el caserío La Iglesia, Huanchaco

II.14 Principales asentamientos

 Cerro Arena

Aunque la mayoría de sus asentamientos eran generalmente pequeños y aislados, esta sociedad produjo construcciones urbanas enormes como Cerro Arena en el valle del río Moche, en la que han sido registradas cerca de 2000 estructuras de piedra distribuidas sobre una superficie de 2 km², clasificadas como centros ceremoniales y administrativos y viviendas más grandes ubicadas una al lado de la otra como un barrio.

 

Vestigios de los cimientos pétreos del asentamiento urbano Cerro Arena

(Foto: historiaperuana.pe)

 

Cementerio Salinar.

Otro de sus grandes vestigios es Cementerio Salinar, ubicado al este de Puerto Guañape, en el valle de Virú.  Edificaron sus tumbas en forma elipsoide. Se sabe que la cultura Salinar enterraron a sus muertos reclinados a la derecha, con las piernas cruzadas y rodeados de cerámicas y joyas.

II.15 Medicina.

Los salinar practicaban acciones de curación quizá como extensión de las actividades mágico religiosas y curanderiles de los Cupisnique. Un ceramio recuperado por Larco muestra a un individuo sentado, que tiene ante sí a otro, en posición decúbito dorsal, sobre el que ha puesto las manos, tal como ocurre entre los curanderos mochicas,

II.16 Religión

Durante Salinar disminuyó el culto felínico Chavín con antecedente en la sociedad Cupisnique.

Larco tuvo la impresión de que los salinar tuvieron solo vagas ideas religiosas, o que se negaron, como los Cupisnique de Santa Ana a abrazar el culto felínico y a convertir a esta divinidad en el motivo principal de sus expresiones artísticas. No existen motivos religiosos en el ajuar funerario de la gente de Salinar.

II.17 Tradición funeraria

Sus tumbas tenían forma elipsoide alargadas; los cadáveres eran extendidos con las piernas cruzadas y el cuerpo reclinado a la derecha, envuelto con telas y cubiertos con alhajas y ofrendas de cerámica, y casi siempre con una lámina de oro en la boca.

II.18 Culto a los muertos

Sus enterramientos fueron uniformes. Los cadáveres fueron sepultados extendidos cuan largo eran, con las piernas ligeramente cruzadas. Inclinaban al cadáver de tal manera, que la cabeza y el cuerpo quedaran reclinados sobre el costado derecho usando ceramios y piedras aristosas como soportes. También, extendían los brazos a los costados, y algunas veces la mano izquierda era colocada sobre la pelvis. En algunos casos, las piernas están ligeramente recogidas.

En cada tumba colocaban de una a tres piezas, en distintas posiciones. Algunas sepulturas contenían dos cadáveres, puestos de espaldas, con una diferenciade nivel de más o menos 15 centímetros. Cubrían parte o totalmente sus cadáveres con tela y los adornaban con collares, brazaletes y una que otra joya.

En la boca de algunos restos fueron hallados planchuelas de oro, de forma circular u oval, que obedecían a alguna creencia mágico. Esta costumbre se amplió durante la sociedad Mochica.

También usaban como ofrendas funerarias mates con carne y semillas de zapallo, maíz, moluscos; aves y perros que eran enterrados al lado de los cadáveres. Así mismo usaban arcilla de color blanco, en trozos de forma cónica; pedazos de morteros de piedra; espátulas y punzones hechos de hueso; agujas de hueso y madera; pedazos de cuarzo en bruto; cantos rodados, especialmente de color blanco, y caracoles de cerros.

Se cree que la sepultura salinar y el ataúd de lajas, son precursores la tumba y del sarcófago de piedra mochica

 

III.    DEBATE SOBRE SI SALINAR FUE UNA CULTURA PUENTE

       EN LA COSTA NORCENTRAL DURANTE EL FORMATIVO FINAL

III.1 Salinar: ¿fue una cultura o solo un fenómeno social?

Algunos investigadores creen que, en términos de presencia regional, Salinar fue una especie de fase de transición o una bisagra social entre la Cultura Chavín y el advenimiento de la Cultura Mochica, es decir, un puente entre los periodos históricos FORMATIVO y el subsiguiente, de DESARROLLOS REGIONALES.

Sin embargo, este criterio está actualmente bajo cuestión de modo frontal, por los resultados de investigaciones realizadas a partir del 2006 en la zona sur del territorio  Salinar, específicamente en el valle del río Nepeña, en Ancash.

III.2 Las objeciones frontales de Ikehara y Chicoine

Los arqueólogos Hugo Ikehara y David Chicoine, son dos de los principales investigadores que cuestionan la categoría o condición de Salinar como una sociedad organizada o cultura.

En su trabajo, basado en excavaciones en el valle del Nepeña, Hacia una revaluación de Salinar desde la perspectiva del valle de Nepeña, costa de Ancash (2011), publicado en 2019 por el Centro de Estudios Precolombinos de la Universidad de Varsovia/Institut Français d'Études Andines, sustentan su hipótesis de que Salinar no fue una cultura per se. La consideran solo un fenómeno que corresponde a las condiciones políticas cambiantes en la costa norcentral y norte del Perú, que se produjeron durante el Formativo Tardío.

III.3 Proceso de cambios en el territorio Salinar

Entre esos cambios, los autores mencionan: el aumento de tensiones inter comunitarias que desembocaban en conflictos bélicos y la emergencia de la centralización, expresada en el patrón de asentamiento con arquitectura defensiva y con altas densidades de población.

 Estas características de Salinar fueron comunes también para otras culturas y provocaron el surgimiento de nuevas entidades políticas que se expandieron e interactuaron con gran dinamismo durante el periodo del año 500 al año 1 a.C., como un tiempo de transformación de la cultura material, de la arquitectura y del patrón de asentamiento. No obstante hubo cambios particulares.

 

EN LA CULTURA MATERIAL

Cambios generales

1.     Cambios en la organización política e interacción inter – grupal:

La desaparición de la arquitectura monumental debido a cambios en la organización social y el ejercicio del poder y nuevo patrón de asentamiento mediante la concentración de la población en sitios más grandes y ubicados en lugares de difícil acceso, a causa de la migración, de desastres ambientales y/o ataques armados.

2.     Cambios en los rituales y ceremonias públicas:

El reemplazo de las grandes plazas en los sitios púbicos por varias plazas pequeñas.

Auge de diseños cerámicos y técnicas decorativas simples para vasijas estandarizadas, por la reducción del comercio alfarero.

El aumento del trueque de armas como puntas de piedra pulida) y del maíz.

Cambios particulares

1. Variación en l cerámica y materiales

Aunque se compartían las técnicas básicas, surgieron distintos diseños y tipos de vasijas. La cerámica de Cerro Arena es distinta a la de Huambacho, Caylán y Kushipampa, en el valle de Nepeña, lo que quiere decir que estos últimos se aislaron o se esforzaron en crear su propia identidad con pocas técnicas.

La producción de botellas y tinajas cambió debido a nuevos los rituales y la organización social de los grupos. Surgió una mayor variedad de formas complejas zoomorfas con mejores técnicas escultóricas con asa estribo en los valles de Moche y Chicama y total ausencia en otros lugares.

Las tinajas de gran tamaño aparecieron en diferentes valles, pero con distintas formas, probablemente, debido al deseo de los jefes de afianzar su poder con el manejo directo de grandes de festines públicos que demandaban muchos recursos como envases, potajes, bebidas y alucinógenos. 

EN LA ARQUITECTURA

Si bien la arquitectura de este lapso siguió usando la técnica ortostática (estructuras erguidas) con la que se eirgían muros de piedra en la arquitectura monumental, en los valles de Moche, Virú y otros sitios, los nuevos edificios fueron construidos sin un núcleo monumental, pues fueron planificados y levantados solo como grandes aldeas o caseríos. Contrariamente, en los valles de Nepeña y Casma insistieron con los grandes centros ceremoniales, demandantes de gran cantidad de mano de obra

     EN EL PATRÓN DE ASENTAMIENTO

En el valle de Virú la población disminuyó no se sabe si por migración o por una invasión de fuerzas serranas. En cambio, en los valles de Moche, Nepeña y Casma. La población aumentó

Sin embargo, ocurrió que el patrón de asentamiento de éstos últimos lugares y del valle del Santa, obedeció a la necesidad de defensa de la población por el aumento de la guerra, aunque no se sepa contra quienes y estando a que las evidencias bélicas no son homogéneas ni similares.

Durante Salinar, en el valle de Moche solo han sido registradas dos fortificaciones, mientras que en los valles del Santa, Nepeña y Casma hubo docenas de fuertes, lo que indica que la guerra fue más intensa en el ámbito costero de Ancash.

El arqueólogo Billman ha determinado que en el valle de Moche la población tuvo tres niveles jerárquicos en la etapa Salinar, lo cual señala una jefatura compleja con un gran centro en Cerro Arena.

En cambio, en el valle del Santa, solo hubo solo dos niveles de jerarquía. En Casma, Wilson identificó como mínimo tres niveles de jerárquicos, lo que quiere decir que durante Salinar coexistieron sociedades con diferentes niveles de centralización e integración política, desde comunidades con poblaciones viviendo con relaciones igualitarias, hasta sociedades organizadas en jefaturas complejas.

 

De lo anterior, los autores concluyen que lo que llaman el “proceso Salinar” no fue un periodo de “crisis” debido al derrumbe de Chavín, sino un lapso que, por su complejidad y duración, generó distintos procesos sociales de reorganización política a escala regional, en el contexto de la ruina chavinista, pero con manifestaciones locales producto del mantenimiento de tradiciones preexistentes y la creación de nuevas. Consideran que esto, difícilmente puede simplificarse bajo el término de cultura Salinar.

 CONTINUA EN LA SEGUNDA PARTE...

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