domingo, 4 de mayo de 2025

 CULTURA CHANAPATA, CUSCO

SEGUNDA PARTE, FINAL

Del 700 a.C. al año 100 d.C.


  • DEL FORMATIVO MEDIO (SIN INFUENCIA CHAVÍN) HASTA INICIOS DE PERIODO DE LOS DESARROLLOS REGIONALES.

14.3.   El caso de Conventomoqo (1997)

El arqueólogo Carlos Delgado Gonzales es otro de los mayores expertos en la arqueología del Periodo Formativo de la región Cusco y principalmente en el estilo cerámico chanapata y chanapata derivado.

Su primera investigación, aunque incompleta, fue la que en el año 1997 realizó con su equipo en son de salvataje del sitio arqueológico Conventomoqo, una colina de 4 hectáreas que fue modificada en el Periodo Formativo para hacerla relativamente plana en una extensión de 300 m. de largo por 140 m. de ancho, para fines ceremoniales.

El sitio arqueológico está en la margen derecha del río Huatanay, en el distrito de San Jerónimo, dentro del caso urbano de la ciudad del Cusco. En el 97 se encontraba en proceso de ocupación por la Asociación de Vivienda Altiva Canas con fines de urbanizarlo. Actualmente está totalmente urbanizado y perdido para fines arqueológicos.

Delgado realizó otra investigación del 2005 al 2009 en el sitio Yuthu, en la Pampa de Anta y una tercera, en Bandojan

 

Presentó sus hallazgos en Conventomoqo en su trabajo individual, La relación a finales del período Horizonte Temprano e Intermedio Temprano, en Conventomoqo, valle del Cusco.

Las excavaciones arqueológicas demostraron que el lugar tuvo una ocupación continuada desde el período Formativo Final Tardío, desde los años 450 y 50 a.C.) con hegemonía de la cerámica chanapata y  chanapata derivado, hasta el período Inca, con una fuerte presencia de cerámica Qotakalli. Lamentablemente, el autor no indica ninguna razón o circunstancia de la presencia de la alfarería Qotakalli, por lo cual, su paralelismo o superposición sobre la cerámica chanapata sigue siendo un misterio sin resolver.

En todo el valle del Huatanay los sitios arqueológicos del período Formativo son más de 80, pero la mayoría corresponde al Formativo Tardío y se ubicaron en la margen derecha del río.

Principales hallazgos

Delgado y su equipo hallaron:

Varios fogones hechos con perforaciones del suelo. Dos sepulturas de un neonato sin ofrenda y de una mujer de unos 35 años con el cráneo muy fracturado. Varios hoyos - almacenes de quinua, kiwicha, maíz y semillas de otras especies silvestres. Lugares de cocción.

Restos de cerámica chanapata – derivado y decorada, en forma de platos grandes, cuencos, vasos y ollas sin cuello, así como otras piezas regadas en un basural, mezcladas con cerámica Qotakalli, y la cerámica local, probablemente, correspondientes al Período Intermedio Temprano. Gran cantidad de una cerámica doméstica utilitaria no bien definida con la que fabricaban ollas, jarras y cántaros.

Debido a la vestigios encontrados en casas excavadas en el sitio Ak’awillay, en la Pampa de Anta, se concluye que la cerámica chanapata siguió en producción durante la etapa del estilo Qotakalli con muy pocas diferencias, al igual que en la costa norcentral, la cerámica Virú – Gallinazo siguió en uso en paralelo con la cerámica Mochica.

Correspondientes al año 200 a.C. (Inicio del Periodo de Desarrollos Regionales), halló piezas de la cerámica Qotakalli, junto a la persistente cerámica chanapata – derivado. Pero, del total de fragmentos y alfares completos, la mitad correspondía a la cerámica doméstica, un 20% al estilo chanapata derivado y otro 20% a qotakalli.

Únicamente vinculado a la cerámica qotakalli, Delgado obtuvo un fechado radiocarbónico extraído de un madero del periodo de entre los años 592 y 762 a.C.

Según Delgado, otros especialistas han clasificado siete tipos de la alfarería qotakalli, con muestras halladas en 115 sitios del valle del Huatanay, en la Pampa de Anta, Paruro, el Valle Sagrado, pero cuyo centro de producción de habría sido el valle del Cusco.

Toda la cerámica que recuperó de Conventomoqo fue fabricada localmente, con arcilla del lugar, a cargo de una misma línea de pobladores. 

 

¿Qué comían?

La dieta del grupo estuvo basada en quínua, kiwicha, maíz, probablemente papa y ají silvestre, así como carne de camélidos y de cuy.

 

14.4.  El caso de Yuthu (2005 – 2009)

Los resultados de su segunda investigación que Delgado realizó en conjunto con Allison R. Davis, constan en el informe, Investigaciones arqueológicas en Yuthu: nuevos datos sobre el Periodo Formativo en el Cusco, Perú (400-100 a.C.),

Los autores señalan que perciben que, durante el Periodo Formativo, los pobladores del Cusco y de sus alrededores fueron agricultores y pastores con sistemas sociales, políticos y rituales, en condición de comunidades dispersas las que, paulatinamente, empezaron a concentrarse en poblados cercanos a los centros ceremoniales y políticos, como Muyu Urqo y Batan Urqo.

Sin embargo, con sus excavaciones en el sitio Yuthu, han tratado encontrar detalles respecto del trazado de un pueblo formativo y la vida cotidiana de sus pobladores.

Yuthu fue identificado por el Proyecto de Reconocimiento Intensivo de Xaquixaguana, que fue dirigido por R. Alan Covey, sobre la pampa de Anta, de 630 kilómetros cuadrados de extensión, ubicada al oeste de la ciudad del Cusco,

El proyecto identificó 8 sitios con cerámica parecida a la cerámica marcavalle y 72 sitios con cerámica del estilo chanapata y chanapata derivado, con la cronología relativa (sin fechados científicos) de la evolución de los cusqueños.

Los 8 yacimientos con cerámica marcavalle, son pequeños, de menos de una 1 hectárea. La mayoría de los sitios con cerámica chanapata y  chanapata derivado tampoco eran muy grandes: 63 tenían un área menor a 2 hectáreas; pero, 7 se extendían sobre 2 y 9 hectáreas.

Sin embargo, solo el sitio llamado Ak’awillay, ubicado en una loma al borde de la pampa pantanosa de Anta, es el más grande de todos, con un área de 33 hectáreas que estaba cubierta por cerámica chanapata y chanapata derivado.

Los investigadores creen que, según el cambio en el patrón del asentamiento, después de un largo tiempo, los sitios tempranos minúsculos, sin jerarquía alguna, pasaron a concentrarse en Ak’awillay por su influencia política, desde la pampa de Xaquixaguana, con proyecciones regionales como parte de un nuevo ente social que replicaba lo que ocurría en Muyu Urqu, en el valle del Cusco, y Batan Urqu, en el de Lucre, (Aunque no lo dice, se refiere a la Confederación de Ayllus, representada por el nuevo estilo cerámico Qotakalli)  

Davis y Carlos Delgado, excavaron el sitio Yuthu, entre los años 2005 y 2009.

Yuthu está en la puna, a 3 590 m.s.n.m., en una falda del cerro Yuthu, en la orilla de la Laguna Huaypo, a 20 Kms. al noroeste de la ciudad del Cusco, hoy es tierra de la comunidad campesina Ccollana Chequerec Cruzpata, cerca de Chinchero y Maras. El sitio fue elegido para excavación porque contenía solo cerámica chanapata y chanapata derivado, dispersa en la superficie.

 

Alimentación

Los investigadores hallaron que consumían carne de llama y alpaca de crianza por pastoreo. También carne de cuy. Eventualmente, cazaban pato silvestre, galletera, búho terrestre, garza, aguilucho, águila y otras aves de especies no identificadas, venado de cola blanca y peces de especies tampoco no identificadas. También consumían quinua, maíz y frijol cultivados. Se sospecha que aprovechaban algunas especies de papa, oca y kiwicha.

 

Cerámica

En cuanto a la cerámica, lamentablemente los investigadores no recuperaron ninguna pieza entera. Solo pedazos del estilo chanapata derivado correspondiente al sub periodo Formativo Final, entre los años 675 y 175 a.C.  

Su técnica alfarera fue la de rollos de arcilla. No hallaron ningún taller u horno para la fabricación de ollas sin cuello, con cuello, platos y cuencos. También confeccionaban figurinas de arcilla y expresiones plásticas de caras humanas, figuras antropomorfas, felinos y monos.

 

Arquitectura

Tampoco hallaron ningún vestigio de arquitectura visible sobre la superficie. Su arquitectura inicial fueron socavones en la ladera para lograr pequeñas áreas planas que eran usadas tanto para vivienda, con precarios techos de ramas de árboles y del junco que crece junto a la pequeña laguna cercana Huaypo.

Manejaban el abastecimiento de agua mediane canales tapados con piedra hacia el interior de las viviendas. También, excavaban hoyos para emplearlos como depósitos de alimentos y como fogones. Posteriormente, construyeron estructuras con cimientos y muros de adobe, de piedra o posiblemente, de otro material perecedero como la quincha.

 

Plataforma ceremonial

No obstante, en el sub periodo Formativo Final, los de Yuthu, además de sus viviendas bien rusticas y sus depósitos subterráneos avanzaron a la construcción de una plataforma con una estructura semihundida en el sector sur del poblado en la cual habrían realizado ceremonias específicas, aunque no se sabe de qué tipo de contenido. Sus ceremonias perduraron largo tiempo, con modificaciones notablemente visibles que se deducen de las remodelaciones de la estructura mayor, aunque finalmente el sistema ceremonial fue abandonado no así la vocación constructiva de plataformas.

 

Herramientas líticas

En lo que respecta a los artefactos líticos, hicieron herramientas utilitarias unifaciales y bifaciales como lascas sin forma definida, punzones, raspadores, puntas de proyectil para lanza, batanes y piedras para moler, hachas, cuencos tallados, puntas para romper la tierra, cuentas y figurinas. Aunque no hay fuente cerca, fueron hallados artefactos de obsidiana, cuyo origen es un misterio.

 

Herramientas de hueso.

Fabricaron rukis para tejido con fibra de camélidos sudamericanos y con una fibra vegetal aún no identificada. También hacían espátulas, perforadores, alfileres para unir telas llamadas t’ipinas, cuentas y tallados en cuerno de venado.

 

Vivienda.

Fueron muy rudimentarias y provisionales del tipo de grupos aún semi - sedentarios. Durante considerable tiempo, los pobladores excavaban espacios en la ladera para obtener una superficie plana, sobre la cual colocaban un techo protector hecho con ramas y hojas del junco. También usaban el junco para hacer también cestos, esteras y otros artefactos utilitarios.




Tradición fúnebre.

En las tumbas encontradas cerca de emplazamientos de sus chozas, los restos tenían el cráneo modificado de forma tabular - erecta, tal vez intencionalmente o como resultado secundario de alguna práctica en la crianza de niños, característica física fue compartida por todos los pobladores el Formativo del Cusco, al parecer sin diferencias respecto del sexo o el estatus. Así mismo, los esqueletos presentaban fracturas en la cabeza y tórax como consecuencia de golpes fuertes probablemente recibidos en combate.

Intercambio lejano.

Yuthu integró un proyecto de un sistema político regional (la llamada confederación de Ayllus Qotakalli), con base en la Pampa de Anta o Xaquixaguana y su población participó en redes de intercambio lejano, dado los siguientes vestigios: un fragmento de pico de un guacamayo, probablemente procedente de la selva del Cusco o Puno; un diente de sajino, roedor amazónico e Instrumentos de obsidiana.

Esas redes incluyeron una amplia variedad de objetos y materiales, probablemente sobre la base de caravanas de llamas, pero no existe ninguna prueba de intercambio con la costa, pues no hay restos de moluscos y peces marinos.

   

14.5.         El caso de Bandojan (2013-2014)

El informe de Delgado Gonzáles al respeto se titula: Bandojan: una aldea formativa en la Pampa de Jaquijahuana (Anta, Cusco), y fue publicado en la revista Quillqna, sobre arqueología del Cusco, en su edición N° 1, del 2019.

A modo genérico anota que del año 2000 al 2020, los estudios sobre el Formativo cusqueño (1 000 a. C a 200 d. C.) se han enfocado en la Pampa de Anta (Jaquijahuana) y el valle del río Huatanay.

En el primero, los sitios investigados son Ak’awillay, Yuthu y Bandojan. En el valle del Huatanay, están centrados en los sitios de Chanapata, Muyu Orqo, Batan Orqo, Marcavalle y Minaspata.

Bandojan, está en el distrito de Anta. No fue el asentamiento más grande de la Pampa durante el Formativo. Hoy, es un lugar importante para el estudio del desarrollo de las primeras aldeas permanentes en la región, porque contiene los restos de un importante centro ceremonial cuya área de influencia se extendió dentro del territorio circundante.

Actualmente, el sitio es de propiedad de la comunidad campesina de San Cristóbal de Lluskanay, ubicado a una altitud de 3 320 msnm.

Los vestigios están sobre una loma que fue temprana y parcialmente modificada. Tiene 220 m de largo por 155 m de ancho en su extremo oeste y 60 m hacia el este. 

Bandojan fue excavado por Bonnett Medina de 1994 a 1998.  Hallaron tres etapas de ocupación asociadas a estilos alfareros de diferentes períodos:  chanapata derivado (período Formativo), qotakalli (período Intermedio Temprano) y killke (período Intermedio Tardío).

La investigación de Delgado Gonzales se realizó entre los años 2013 y 2014. Se centro en dos sitios: la plataforma ceremonial y en un sector alejado de la loma.

     Los hallazgos en la plataforma ceremonial

Esta plataforma no presenta estructuras hundidas o semi hundidas como las de Muyu Urqu y Yuthu. Solo es un apisonado de arcilla rojiza. Si contenía tumbas con sus restos óseos humanos, de camélidos, cérvidos y cuyes colocados como ofrendas. 

En su excavación se halló arquitectura temprana asociada a niveles de pisos, secciones de muros, tumbas, entre otros, los cuales sugieren una jerarquía en el asentamiento.

Primer nivel de ocupación

Presenta cimientos hechos con piedras areniscas y calizas, como para habitaciones; algunas bases fueron destruidas o modificadas para la construcción de espacios más pequeños rellenados con tierra, ceniza y restos óseos de camélido, cérvido y cuy, aunque no se sabe si el sector fue abandonado o fue convertido en un basural. También encontraron Un muro que delimitó dos espacios (sur y norte), en cuyo el extremo construyeron un fogón. 

Segundo nivel de ocupación

Está determinado por un muro donde fueron recuperados dos fogones con ceniza asociados a tres tumbas, en las que los cuerpos fueron dispuestos sobre la superficie, cubiertos con una gruesa capa de tierra.

Sobre estos hallazgos se ubicó depósitos de tierra con ceniza, pequeñas hileras de piedras y un fogón hecho con dos lajas de piedra. También fueron hallados dos batanes invertidos, uno cerca de la tierra y ceniza, y otro en un nivel inferior de la excavación N° 2, los cuales indicarían la clausura y sello de esos lugares. 

Tercer nivel de ocupación

Está definido por un apisonado de arcilla roja dispuesto sobre casi toda el área del primer sitio que indica el último momento de ocupación. Debajo de la sección del muro, descrita para el anterior nivel, encontraron otras dos tumbas; la primera, de naturaleza intrusiva, pues rompió con el piso rojo del nivel. Preliminarmente se cree que son los restos de una mujer de 50 años.

En la excavación del segundo sitio alejado de la loma, se encontró:  

Una secuencia cultural continua, sin interrupciones, en cuyo estrato inferior tuvo una ocupación doméstica del Periodo Formativo vinculada con hoyos en el suelo geológico que estaban rellenados con ceniza, tierra y alfarería de estilo chanapata llano.

En este estrato hay tres tumbas; la primera contiene un entierro secundario múltiple de cinco individuos incompletos; la segunda y la tercera corresponden a entierros hechos en el suelo de dos neonatos. Sobre los hoyos y las sepulturas se observa una capa gruesa de tierra arcillosa rojiza.

El material alfarero recuperado en los diferentes niveles de ocupación de los dos sitios de excavación representa el estilo chanapata derivado; mientras que el subtipo chanapata rojo, que presenta una decoración interna de líneas de color rojo en platos y cuencos, es más frecuente en los contextos de la Unidad de Excavación 1, ubicada al extremo de la plataforma ceremonial. En tanto, los sub estilos chanapata llano y chanapata bruñido, presentan proporciones relativamente semejantes en ambas unidades

Entre paréntesis, Delgado Gonzales, determina que en Cusco hay estructuras ceremoniales del Período Formativo en:

·                Muyu Orqo, un conjunto de plataformas artificiales de círculos concéntricos que en su           cúspide tiene una extensa plaza hundida rectangular, vestigio de un culto altiplánico, con         peculiaridades propias para cada valle.

·               Wimpillay, cerca al anterior, el cual fue el centro político administrativo de un curacazgo           regional durante el período Formativo Tardío.

·               Yuthu, al pie de la laguna de Huaypo, construyeron una plataforma similar durante el sub         período Formativo Tardío. 

Pero, de retorno a la plataforma de Bandoján, Delgado señala que es necesario excavar más para descartar totalmente estructuras semi hundidas en el sitio.  

Canibalismo de culto

La gran novedad de Bandojan, es que el análisis de los restos óseos hallados muestra que, tanto los de camélidos, cérvidos, cuyes, de neonatos y de niños, fueron asados, mordidos por humanos y finalmente rotos a golpes, signos indicadores de canibalismo o antropofagia ritual.

Son los primeros testimonios de esta práctica en el área del Cusco, la que también Luis Lumbreras encontró en la Galería de las Ofrendas del templo mayor de Chavín de Huántar. Shimada (1982) también halló huesos humanos en Huacaloma (Cajamarca) con sospecha de aprovechamiento como alimento. Los huesos de un infante encontrado por Ruth Shady en Caral presentó tienen huellas de descarnado compatible con canibalismo ritual.

Delgado afirma que las prácticas antropofágicas en Bandojan, reafirman el valor ceremonial de su plataforma como un lugar central de culto y congregación.

La vida cotidiana de los bandojanenses

Bandojan fue contemporáneo con Yuthu y con Ak’awillay. Pero, las plataformas de Bandojan y Yuthu funcionaron en el mismo periodo Formativo, en condición de caseríos más grandes de la Pampa. Hay sospechas de que la de Ruth estuvo en uso por más tiempo que la de Bandojan. La de Ak’awillay surgió más tarde con dimensiones mayores (unas 30 hectáreas)


¿Qué comían en Bandojan?: Para alimentarse combinaban productos agrícolas como la quinua, el maíz, la papa, el tarwi y el amaranto o kiwicha al igual que los de Yuthu. Pero también agregaban carne de alpaca joven de sus crianzas, así como ciervo de cola blanca y de taruca, cuando el cazador tenía suerte. 

Para diversos usos (combustible, soporte, cobertura y otros) empleaban madera, ramas y hoja de aliso, queuña, sauco y táncar.

Estado de violencia permanente

Otra particularidad de los restos humanos que albergaban las 11 tumbas recuperadas, es que presentan traumas en cráneos y rostro producidos por golpes. Cinco de estas fracturas pueden ser identificadas como perimortem, mientras que otras tres, leves, son antemortem. También, en el sitio de Yuthu, los esqueletos presentaron traumas producidos por golpes en los cráneos, rostros, pechos y extremidades superiores, lo que indica un estado de permanente lucha interpersonal o intergrupal en la modalidad de cuerpo a cuerpo, todos contra todos y sin prisioneros.

En la Pampa de Anta o Jaquijahuana había pocos caseríos durante los sub períodos Formativo Temprano y Medio, con poca población. Se sospecha que debido a la consolidación del sedentarismo en el sub periodo Formativo Tardío o Final, la población y el número de aldeas aumentaron lo que generó mayor demanda de alimentos y, por supuesto, de tierras agrícolas y otros recursos. Esto habría desatado el permanente conflicto entre aldeas por el dominio del agua, tierras agrícolas, pastizales y canteras.

Las 23 muestras de obsidiana halladas en Bandojan procedían, en partes proporcionales de la cantera de Alca-1 en Cotahuasi y Chivay, en Arequipa, mediante comercio de larga distancia.

No fueron halladas evidencias definitivas sobre una entidad de gobierno centralizado en la Pampa de Jaquijahuana durante el Formativo Tardío.

 

14.6    El caso de A’kawillay (Pampa de Anta)

Este sitio surgió en el año 100 a.C. y perduró hasta el año 800 d.C. en terrenos que hoy pertenecen a la comunidad campesina de Piñaccancay, al noroeste de la ciudad del Cusco, en la provincia de Anta.

Fue excavado a partir del 2007, como pare del Proyecto de Reconocimiento Intensivo de Xaquixaguana, (Pampa de Anta), dirigido por el Dr. Alan Covey, habiéndose recuperado cerámica no decorada, (317, 751 fragmentos que pesaban 3,6 Ton.) y decorada (94,141 fragmentos, 1,5 Ton.)

Los resultados preliminares fueron presentados por las arqueólogas, Véronique Bélisle y Vicentina Galiano Blanco en el informe Ak’awillay: un pueblo autónomo durante la colonización wari  en el Cusco, publicado en el 2010, edición 50 de la Revista Andina.

El análisis de la cerámica decorada mostró una secuencia ocupacional que comenzó durante el Formativo Tardío, con abundante presencia de la cerámica chanapata derivado, con dos formas predominantes, el tazón grande y pequeño y la olla lo que se prolongó durante los periodos Intermedio Temprano y el Horizonte Medio, en condición de contemporánea de la cerámica qotakally. También fueron hallados otros etilos cerámicos.    

Durante el Intermedio Temprano (aprox. 200-600 d. C.) y el Horizonte Medio (aprox. 600 al 1,100 d. C.), se detectó la cerámica Qotakalli, el segundo estilo alfarero más importante en A’kawillay después de Chanapata – Derivado, con su forma principal del tazón.

En el periodo Intermedio Temprano, se halló la cerámica Waru o “carmenca rojo sobre blanco” y los incensarios incisos, de influencia tiahuanaco.

Correspondiente al Horizonte Medio, se halló cerámica Muyu Urqo (tazones, vasos, keros), con tardía influencia Tiahuanaco y la cerámica Araway

 (tazón) con influencia wari.

Explicablemente solo se encontró un (1) fragmento de tazón o vaso de la cerámica wari, en el edificio público de Ak’awillay.

Este sitio fue el principal centro político – administrativo de la macro cuenca del Vilcanota y uno de los principales de la región Cusco, durante la existencia una aún no corroborada Confederación Regional de Ayllus.

Y la ausencia casi total de vestigios cerámicos y estructuras arquitectónicas tipo wari, demuestra que como parte de la macro cuenca del Vilcanota no cayó bajo la dominación del imperio Wari, con el cual, sin embargo, mantuvo relaciones de intercambio y probablemente de otro tipo.

   

14.7.          El caso de Marcavalle (2018)

Al respecto, sobre las raíces altiplánicas de la población temprana del Cusco, en una referencia mínima sobre los resultados del hallazgo de evidencias de un basural estratificado en la Zona Arqueológica de Marcavalle, como parte del Proyecto de Investigación Arqueológica Marcavalle-Cusco 2018, a cargo de Luz Monrroy Quiñones y Alberto Quispe Capac, de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco – Ministerio de Cultura del Perú, se informa que hallaron vestigios de segmentos de arquitectura sobre el área, los que sumados a las evidencias de muros descubiertas años atrás, mostrarían la presencia de una  plataforma artificial, la que constituiría arquitectura pública, en MARCAVALLE, un sitio temprano del sur peruano. Lamentablemente, faltan completar los trabajos de comprobación de este importante hallazgo. Pero, como hemos visto, otros sitios del Formativo Cusqueño también desarrollaron plataformas ceremoniales de raíces altiplánicas.  

El basural estratificado investigado tiene un área 9.20 m2 y ha revelado que los marcavalleses consumían preferentemente carne de camélidos jóvenes y cérvidos; que usaban lascas de andesita expeditivas para cortar la piel, músculos, tendones y huesos y que usaban preferentemente ollas y cuencos

Otro avance importante es que el análisis estratigrafico permitió detectar dos capas de sellados del área que indican dos momentos de uso.


14.8.         El caso de K’ullupata (2012-2017)

También, en línea con la antiquísima relación Puno - Cusco, el mismo reporte de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco, informa que el Proyecto de investigación arqueológica Kullupata-Marcaconga 2018, a cargo del arqueólogo Héctor Espinoza Martínez, ha encontrado en el sitio una parte de una plaza ceremonial hundida, dotada de escalinatas de acceso en piedra, de hasta 4 peldaños bien elaborados, así como  fragmentos de cerámica de estilo chanapata.

K’ullupata, se encuentra a 109 kilómetros de la ciudad de Cusco, hacia el noroeste de la laguna de Pomacanchi, en el distrito de Sangarará, de la provincia de Acomayo, encima de los 3750 metros sobre el nivel del mar. Fue hallado por Wilbert San Román Luna, en 1979. Está comprobado que el sitio fue ocupado desde el Horizonte Temprano (1500 a. C.) hasta el incanato. 

La plaza ceremonial hundida es similar a las plazas hundidas de la tradición constructiva de la Cultura Pukará, que se desarrolló en la zona noroeste del Lago Titicaca, mucho antes que Tiahuanaco.

Respecto a otras plazas ceremoniales hundidas ya descritas, la de K’ullupata es la más antigua descubierta hasta la fecha en el territorio cusqueño.

Espinoza Martínez y su equipo lo han excavado por temporadas desde el 2012 hasta el 2017.

Han recuperado fragmentos cerámicos de los estilos marcavalle, chanapata, chanapata derivado y cerámica local y una superposición de segmentos de muros del Formativo del dominio Wari y de la etapa del Tahuantinsuyo, así como tumbas y sus respectivas ofrendas

Sin embargo, sobre el mismo proyecto arqueológico, en el mismo informe, hay otro reporte de avances de la investigación sobre ocho excavaciones realizadas en 2018, en Plazacancha de K’ullupata, a cargo de Alexander Deza Checcori, quien ha comprobado que Plazacancha tuvo un intenso uso desde el año 400 a. C. al 1532 d. C. Muestra cuatro tipos arquitectónicos que corresponden a otros cuatro periodos de ocupación:

·         Fase chanapata (400 a. C. - 200 d. C.) en la cima del montículo erigieron una plaza hundida, con acceso a través del muro este, de 23.25 m. Su piso es de arcilla y el muro tiene enlucido, aparentemente, de yeso. La plaza tiene un canal de drenaje que va de este a oeste, cubierto por el piso. Deza Checcori, cree que la plaza fue construida por los chanapata, pero con una fuerte influencia de la cultura altiplánica Chiripa (en su fase tardía). La ocupación chanapata, tiene como evidencia abundantes fragmentos de ese estilo cerámico mezclados con cerámica de la altiplánica Cultura Pukará.

·         Fase Qotakalli, correspondiente al Intermedio Temprano, fue hallado un pequeño tramo de muro, de 0.45 m de ancho, junto al cual se recuperó abundantes fragmentos de cerámica de estilo Qotakalli.

·         Fase imperio Wari. Correspondientes al Horizonte Medio, fueron hallados 4 segmentos de muros de 0.55 m de ancho cada uno, así como fragmentos de cerámica de estilos arahuay, muyu orco y wari (robles moqo y chakipampa, de Ayacucho) y algunas imitaciones de cerámica tiahanaquense IV-V.

·         Fase inca. En el Horizonte Tardío, la ocupación inca redefinió el espacio utilizando la plaza hundida solo como plaza. Hallaron un canal de drenaje que va de este a oeste y cinco tumbas, una de las cuales corresponde a un entierro primario cuyo individuo fue puesto en posición flexionada sedente con las manos flexionadas hacia el vientre y los 4 restantes corresponden a entierros secundarios, todos con sus respectivas ofrendas conformadas por platos con decoración plástica, ollas pequeñas con decoración pintada, aríbalos pequeños, jarras con evidencia de quema y herramientas de alfarero.


14.9.         El caso de Wimpillay

El Proyecto de Investigación Arqueológica del sitio a cargo de Domingo Farfán Acuña, también por cuenta de la Dirección Desconcentrada Regional del Cusco, excavó el lugar de 2009 a 2010 y halló lo siguiente:

 Ocupaciones humanas continuadas:

Durante el sub periodo Formativo Temprano, marcavalle y chanapata.

Durante el imperio Wari, de los qotakalli y los waris. El dominio Wari sobre

La población habría originado la cerámica Qotakalli.

Durante los estados regionales, la presencia de los lucre y los killke - ayarmacas.

Durante los estados imperiales, del Estado lnca, el cual promovió un asentamiento humano de jerarquía importante en el lugar; para eso modificó el espacio construyendo andenes, qolqas (almacenes de granos), un cementerio, zona de vivienda y de ocupaciones domésticas, así como espacios abiertos para cultivos probablemente de usos agrícolas.

Fueron hallados también dos tipos de enterramiento: el primero, una fosa excavada en el suelo con el individuo de forma sedente y sus ofrendas: un aríbalo, un plato, una olla de la época Inca y, asimismo, una botella de doble cuerpo con asa puente y apéndice zoomorfo (mono) de estilo chimú, lo que sugiere que Wimpillay tuvo relaciones con esa cultura imperial de la costa norcentral.

Los entierros sin ofrendas probablemente correspondan a enterramientos secundarios.

También recuperaron herramientas textiles, como el ruki y la fusayola, artefactos agrícolas como la kupana, y constructivo como la plomada

 

15.    El difuso fin de los chanapata

Ningún investigador ha planteado una teoría sobre el fin, disolución, absorción u otra modalidad de desaparición de la Cultura Chanapata.

Solo hay la sospecha de que pasó a segundo plano, pero no desapareció de pronto, con el surgimiento + – en el año 600 d.C.  de la Cultura Qotakalli o la Confederación Regional de Ayllus. El nombre Qotakalli fue tomado del sitio ubicado a unos diez kilómetros al suroeste de la ciudad del Cusco.

A esta cultura que sobrellevó la ocupación Wari, a la extinción de dicho dominio, le siguió la Cultura Ayarmaca con su estilo cerámico Killke, descubierta también por Rowe y que es el antecedente arqueológico y social más próximo al surgimiento de los incas.

FIN



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