viernes, 14 de febrero de 2025

 

CULTURA PUKARÁ

SEGUNDA PARTE

Del 3,400 adp. al 400 de ne. Meseta del Collao

Surgimiento:           sub periodo Formativo Medio

Apogeo:                   del año 200 a.C. al 400 d.C. (600 años) sub periodo                                                Formativo Final

 Pukará fue una sociedad que se desarrolló en el sector Nor-occidental de la cuenca del Lago Titicaca, hoy departamento de Puno, Perú, y tuvo como centro al sitio Pukará,  nombre con el que la bautizaron quienes iniciaron su estudio. El nombre corresponde al dialecto Puquina y significa Fortaleza o Baluarte de defensa. Esta sociedad fue vigente desde cerca del año 3,400 adp., hasta el año 400 d.C., unos 1,800 años, durante el Periodo Formativo, de modo contemporáneo a periodos muy tempranos de la cultura Tiahuanaco y otras del altiplano en el hoy territorio boliviano. 

 La “cultura Pukará” fue descubierta científicamente por Luis Valcárcel, en 1925.

Existe consenso respecto a que Pukará fue una sociedad o jefatura compleja. Pero Stanish y Levine  postulan que fue un estado. Henry Tantaleán añade que fue de un estado teocrático andino en el que un grupo de élite llegó a controlar a otros grupos sociales principalmente por medio de la religión.

El antecedente de Pukará es la “cultura Qaluyu” (1500-500 a.C.), un desarrollo de caseríos, aldeas y asentamientos extensos con arquitectura corporativa, dispersos en el norte del Titicaca. Por deducción, se cree que los  sitios  más extensos con arquitectura monumental, entraron en competencia para controlar la  concentración de recursos y seguidores, usando mecanismos de rituales y fiestas. 

En el estudio “Pucará, primera gran cultura del altiplano y del sur andino”, elaborado por autor desconocido por cuenta de la Empresa Pública de Generación Eléctrica San Gabán, se consigna que Pukará ha sido estudiada inicialmente por Luis E. Valcárcel, Emilio Romero, Julio C. Tello, Manuel Chávez Ballón, Luis A. Pardo, Alfred Kidder II, Alfred Kroeber, Wendell Bennet, John Rowe,  Luis Lumbreras, Jorge Flores Ochoa y Máximo Neyra.

Durante la ejecución del Plan COPESCO (1975-1990), la investigaron Elías Mujica, Ernesto Nakandakari, Jorge Ismodes, Freddy Escobar, Juana Maysundo, Percy Bonnet y Percy Paz.

En la actualidad, la siguen estudiando Clark Erickson, Sergio Chávez, Karen Mohr, Margaret Hoyt, Elizabeth Klarich, Lee Steadman, Charles Stanish, Cecilia Chávez, Edmundo de la Vega, Henry Tantaleán y David Oshige, entre otros.

 DOMINADORES DE UNA TIERRA HOSTIL

Los pukareños llegaron a dominar su difícil y cataclísmico medio ambiente controlando la mayor parte de recursos naturales existentes y adaptaron otros.

Desde ese ámbito y probablemente como ocurrió en la Meseta de Bombón, en los Andes Centrales, con el cambio de condiciones ambientales del Holoceno y en el transcurso de varios milenios, de cazadores de camélidos sudamericanos, guanacos y vicuñas, se convirtieron en pastores de rebaños de estos animales que proporcionaban carne y fibra a tal punto que, mediante cruces inducidos o no, generaron las nuevas especies de la Llama y la Alpaca.

Los vestigios de la existencia de estos grupos semi sedentarios son las pinturas rupestres y bajorrelieves de Macusani, Corani y Masocruz, que muestran escenas pastoriles muy expresivas de esa actividad.

De modo general, Henry Tantaleán aprecia que el tiempo de evolución de los grupos nómades hacia asentamientos semi sedentarios y, después, a sociedades sedentarias, fue larguísimo, respecto a ese mismo proceso en la costa y sierra centro norte, a causa de que resolver sus contradicciones, amenazas y desafíos generados por un entorno mucho más hostil, les costó un vigoroso pero lento esfuerzo de adaptación.

Cabe recordar que Kristof Makowsky ha determinado también que, mientras en la costa centro norte, las sociedades organizadas, constructoras, agrícolas, ganaderas y metalurgistas surgieron tempranamente durante la transición del Arcaico al Formativo, en la costa y sierra sur, demoraron aproximadamente dos milenios más para alcanzar ese nivel de evolución.  

Tantaleán señala, además, que las fuerzas productivas que los altiplánicos desarrollaron con gran ingenio y destreza para imponerse a las duras condiciones de su existencia fueron la agricultura y la ganadería, las que, a su vez, generaron nuevas formas de organización social y del trabajo, con el resultado épico de tener la capacidad suficiente para producir sus propios alimentos y otros recursos, dominando a un medio ambiente sumamente adverso.

Tal salto cualitativo y cuantitativo, según Tantaleán, está relacionado con el periodo local “Qaluyu”, proceso social que, de acuerdo con otros investigadores demoró casi un milenio, durante el cual, es probable que en una etapa más tardía recién apareciera la cerámica Qaluyu, de tal modo que ésta no puede ser homologable con el desarrollo sociopolítico, aunque algunos arqueólogos insistan en vincular estrechamente la cerámica con la evolución social.

 CRONOLOGÍA PUKARÁ EN DEBATE

La mayoría de Los investigadores coinciden en que Pukará se desarrolló durante dos sub periodos del Formativo Andino:

1)      Sub periodo Formativo Medio (De 3,400 a 2,550 adp.)

A esta etapa corresponde, al Nor Oeste del Titicaca, la presencia de grupos nómades y semi nómades en lento tránsito a formar las primeras aldeas circunlacustres cazadoras y pastoriles y recolectoras de granos, mediante  grandes esfuerzos para su domesticación. Los primeros pastores mejoraron la reproducción de los rebaños para aprovechar su carne y fibra, lo que les permitió desarrollar el hilado, la textilería y la preservación de la carne, mediante sal y frío lo que dio lugar al seco y salado charki.

2)      Sub periodo Formativo Superior o Tardío (del año 2,550 adp, al año 400 d.C.)

En este lento trance, se calcula que hace 5,000 mil años antes del presente, en la parte norte del Lago Titicaca, tras varios siglos de observación y consumo de plantas silvestres que permitían la recolección de tubérculos como la papa, la oca el isaño; gramíneas como la quinua y la kañihua y la leguminosa tarhui, los altiplánicos empezaron a desarrollar una agricultura precaria que después avanzó a mayores espacios tras la domesticación de tales especies alimenticias.

El aumento de alimentos agrícolas y ganaderos sobre la base de un mayor dominio del medio ambiente y sus amenazas, permitió que estos pueblos entraran en el formativo formando aldeas o grupos comunales dispersos pero relacionadas económicas y socialmente sobre la base del ancestral trueque compartiendo información y relaciones sociales

Sin embargo, a esta etapa de mayor avance corresponde una cerámica muy rudimentaria, la que dataría aproximadamente del año 2.500 a.C,, la cual fue mejorada, también muy lentamente, porque los grupos sociales se concentraban en la producción y conservación de alimentos. Sin embargo, muy avanzado este sub periodo, fue escenario de la producción de  litoescultura y cerámica de gran vigor.

De acuerdo con esta otra cronología vinculada al desarrollo cerámico, el  impulso y apogeo de los pukará tuvo las siguientes etapas. 

     Pre Qaluyo.

De 1800 a.C. a 1450 a.C. (aprox. 350 años)

Qaluyo

De 1450 a.C. a 800 a.C. (aprox. 650 años)

Cusipata

Del 800 a.C. a 200 a.C. (aprox. 600 años)

Clásico Inicial, y

Del 200 a.C. a 0 de C (200 años)

Clásico Final.

Del 0 de C. a 400 d.C. (400 años)

 

Cabe anotar que esta nomenclatura no es compartida por todos los arqueólogos, pues hay quienes prefieren separarlas, individualizándolas como “culturas” diferentes y denominan solamente a las dos últimas etapas como Pukará. Las fechas tampoco son definitivas dado que los análisis radiocarbónicos muestran ciertas tolerancias o márgenes de posibilidad de más o menos años.

El grupo de arqueólogos que considera a rajatabla que la evolución de la cerámica es determinante para los cambios culturales, proclama que la sociedad que inicialmente emergió en la cuenca Nor Oeste del Lago Titicaca fue la Cultura Qaluyo la que, luego de la transición signada por la cerámica Cusipata y al cabo de unos 1.350 años, dio origen a la Cultura Pukará, allá por el año 500 a.C., la que perduró hasta el 400 d.C.

Sus contradictores señalan que este criterio que surge de cálculos y elucubraciones  sobre materiales, tipo de cocción, técnicas artísticas, diseños y uso de pigmentos, puede ser arbitrario, porque cabe la posibilidad material de que los cambios socioeconómicos, arquitectónicos y constructivos, de costumbres y hasta de cultos religiosos se produzcan dentro de una misma formación económico-social o sociedad organizada a causa de múltiples factores, entre ellos el desarrollo tecnológico, o de la imposición de una clase social sobre las demás. 

Pero, la mayoría de los estudiosos está de acuerdo en que Pukará fue uno de los principales antecedentes de varias culturas posteriores, como Tiahuanako, al sur, Nazca y Wari, al norte y hasta para los más tardíos señoríos aymaras y el Tahuantinsuyo.

DESARROLLO COMO ESTADO

Durante la etapa Qaluyo, predominaron los asentamientos tipo aldeas agrícola-ganaderas-textileras, pero no hubo expansión de la arquitectura ni de la construcción monumental y la cerámica fue incipiente.

Así, para Tantaleán, el final de Qaluyo habría consistido en una transición relacionada con la cerámica Cusipata, hacia a un desarrollo dinámico que devino en una forma diferente de formación económico-social legitimadora e institucionalizadora de las asimetrías socioeconómicas, es decir, un Estado, el Estado Pukará.

De ese modo, el estudioso afirma que Qaluyu y Pukará conforman un mismo proceso histórico donde la formación del Estado fue un fenómeno que siguió una trayectoria histórica basada en la existencia de una base socioeconómica –una sociedad igualitaria– que posibilitó una nueva sociedad asimétrica 

Como pruebas materiales de la existencia del primer Estado en la cuenca Norte del Lago Titicaca, ofrece las siguientes:

La institucionalización, afirmación y reproducción de las diferencias socioeconómicas producidas por una distribución desigual de la producción; la clase social no productora se apropia de los excedentes de producción de los productores (explotación).

b)    La existencia de un aparato coercitivo–violento que obligó a los productores a entregar parte de su producción y de su fuerza de trabajo. Este aparato actuaba también en el campo ideológico-religioso para justificar y mantener las diferencias económico-sociales, mediante:

1)    El culto a seres mitológicos con imágenes terroríficas que fueron difundidas de manera estandarizada en esculturas líticas, en la cerámica, en artefactos metálicos y de hueso.

2)    Sacrificios humanos, inferidos con las denominadas “piedras de sacrificio” halladas en el mismo asentamiento de Pukará, vinculadas   a gran número de fragmentos de mandíbulas y cráneos humanos.

3)    Las bolsas Pukará que contenían cabezas humanas seccionadas halladas en los valles del extremo norte de Chile.

4)    Los diseños de cabezas humanas decapitadas en piezas cerámicas Pukará que eran usadas como recipientes de cabezas de sacrificados

El surgimiento de la primera ciudad y capital, Pukará, fue resultado de una clara
división de grupos socioeconómicos (productores primarios/productores secundarios) y generó la contradicción entre poblados rurales y la ciudad.

d)   Pukará acumuló capital (fuerza de trabajo y materiales empleados en su construcción), el cual tuvo como expresión material la concentración de estructuras arquitectónicas y talleres de artesanos especializados.

e)    Esa industria produjo artefactos estandarizados morfológica y decorativamente para el grupo social dominante, la que en los hechos fue de propiedad de la élite dominante que así controló los medios de producción.

f)      La producción de estos talleres asimiló un valor agregado o “valor de cambio”, resultante de la apropiación del plustrabajo del trabajador.

g)    Las evidencias arqueológicas señalan que en la sociedad Pukará los medios de producción desarrollados por la sociedad Qaluyo se mantuvieron sin mejora, por lo que no se generó la plusvalía relativa.

h)   La cerámica era elaborada con el mismo proceso de la cerámica Qaluyu, pero empleando exclusivamente las fuentes de arcilla de Pukará, lo cual habría elevado el costo de la producción para sus consumidores.

i)   Durante el Estado Pukará, el valor de cambio tuvo como base también la aplicación de diseños iconográficos impuestos por el Estado para darles un valor irreal y aumentado.

j)       Se trató de un componente ideológico–religioso estatal y poderoso medio de información a la población y a otras sociedades a través de variados soportes. La producción y distribución como monopolio estatal se convirtió en difícil de obtener, lo que aprovecharon las elites para reproducir el sistema económico.

k)  La existencia de un férreo control territorial como expresión del control de la propiedad privada, mediante centros satélites o secundarios en la cuenca norte del Titicaca que reprodujeron las características arquitectónicas generales de la capital Pukará y elementos de materialización de su ideología.

l)    A través de estos asentamientos, la élite Pukará impulsó la explotación agrícola-ganadero-textilera, con un exhaustivo control del uso de la tierra, del agua de riego, de los rebaños y de la aplicación de sus avances tecnológicos:

1) Camellones

2) Lagunas artificiales o cochas

3) Terrazas o andenes

4) Explotación de pastos para rebaños de camélidos de carne y fibra

5) Explotación de recursos lacustres y ribereños como, por ejemplo, el basalto olivino para producir azadas.

j) El control por parte del Estado Pukara de las rutas de intercambio, especialmente entre el altiplano y la costa del Pacífico y el probable establecimiento de colonias, en busca de bienes para satisfacer las necesidades del grupo social dominante. Se han hallado vestigios de artefactos Pukara en zonas alejadas como el valle medio y la desembocadura del Río Moquegua, Arequipa e Ica y Azapa, en el extremo norte de Chile.

En resumen, Tantaleán afirma que en Pukará, se observa materialmente la aparición del Estado, sobre la base de la existencia de los siguientes fenómenos socioeconómicos y sociopolíticos: propiedad privada, distribución diferencial de la riqueza (asimetría económico-social), explotación de la fuerza de trabajo (extracción de excedentes), producción de artefactos con “valor de cambio” y coerción ideológica.

 IMPLANTACIÓN TERRITORIAL

La cultura Pukará se caracterizó por una singular implantación territorial radial centrípeta, la cual se materializó mediante varios asentamientos jerarquizados de tamaño decreciente alrededor del centro, capital o núcleo principal.

Los sitios de segundo nivel tuvieron una arquitectura menos compleja y refinada que la del centro Pukará y es posible que hayan tenido una función administrativa primordial.

Los de tercer nivel fueron aldeas dispersas por la cuenca Norte del Titicaca constituidas por viviendas de planta circular, construidas con piedras unidas con argamasa de barro, con una ocupación rala, pero permanente y compacta, sin arquitectura monumental Sus estructuras domésticas eran recintos cerrados y estaban ubicadas cerca a fuentes de agua, de materia prima y recursos agrícolas y pastoriles.

Además, los pukará construyeron tres edificios masivos no domésticos y seis construcciones de diseño piramidal escalonado–trunco, de carácter ceremonial, obras civiles que reflejan el uso de mucha mano de obra, la disponibilidad de suficientes alimentos para mantenerla, gran acervo arquitectónico y constructivo y una organización social y política planificadora y directora de la ejecución.

 

LA EXPANSIÓN PUKARÁ HACIA CHAUPISAWAKASI

En 2007, H. Tantaleán y Carlos Zapata, a través del Programa de Investigaciones Arqueológicas Asiruni (PIARA) investigaron las primeras sociedades complejas con arquitectura monumental pukará (500 a.C.- 400 d.C.), en el valle de los ríos Quilcamayo-Tintiri, provincia de Azángaro, departamento de Puno, el cual atraviesa la desértica y elevada puna.

Es un valle estrecho que permitió un reconocimiento total sistemático intensivo, alejado de centros urbanos modernos lo que ha mantenido el paisaje de la zona y los sitios arqueológicos y está cerca de lo que fue la capital  pukará durante el  periodo Formativo Superior. El objetivo primordial de los investigadores fue hallar testimonios arqueológicos sobre cómo se expandió Pukará hasta formar un estado.

En el año 2.000, en el vallecito Quilcamayo - Tintiri, Burger  y su equipo encontraron herramientas de  obsidiana en el sitio Cancha Cancha-Asiruni y determinaron que el 75% procedió de Chivay, Arequipa y el 25%, es del Tipo Raro 9. De esto, dedujeron que la obsidiana y la producción de artefactos pukará muestran que esta sociedad ejerció  control y/o uso de fuentes de materias primas alejadas de la cuenca del Titicaca. Estos vestigios pukará serían los más nororientales encontradas hasta el momento. También concluyeron que Cancha Cancha-Asiruni formaba parte de la red de sitios Pukará .  

De cuatro (4) asentamientos extensos hallados con el estilo cerámico Qaluyu y  arquitectura monumental asociados con el estilo cerámico y lítico pukará: Cancha Cancha-AsiruniCallacayaniPancañe y Chaupisawakasi, los investigadores decidieron intervenir a fondo en este último.

El sitio Chaupisawakasi 

Chaupisawakasi alcanzó durante el siglo I a.C.  el rango de centro político-ceremonial con un sector monumental, escenario de prácticas sociales relacionadas con la etapa  clásica de la sociedad Pukará.

Está ubicado a 3.889 m.s.n.m, tiene seis hectáreas de extensión y aportó a los investigadores  gran concentración de cerámica de los estilos Qaluyu y Pukará

Desde el sitio se administraba una gran área de qochas, ubicada entre la margen Oeste del río Quilcamayo y la margen Este del río Azángaro, una de las concentraciones más importantes de esta tecnología hidráulica temprana, después de las del río Pukará.

En la actualidad, políticamente corresponde a la comunidad campesina de Chaupi Sahuacasi, que pertenece a la provincia de Azángaro del departamento de Puno 

Hallazgos

En su informe Chaupisawakasi y la expansión pukara  en el valle de Quilcamayo-Tintiri”, señalan que luego de hallar una gran plataforma principal con grandes muros de piedras, visibles en el lado norte, con tres metros de altura, excavaron cinco pozos de sondeo.

La plataforma tiene área llana con una depresión cuadrangular de 10 metros por lado, en cuyo borde hay grandes bloques de piedra trabajada como muros, similares a plazas o patios hundidos pukará.  La superficie del sitio contiene gran cantidad de fragmentos de cerámica formativa y tardía (Collao) y desechos de talla lítica, pero la cantidad es mayor en la parte Norte del sitio, porque el río San José ha erosionado este sector.

Hay muros y pavimento de piedra, restos cerámicos, óseos, líticos y otros, restos de uso de artefactos, consumo de plantas y animales domesticados. Puntas líticas de la época “Arcaica” o “Precerámica”, indica una ocupación muy temprana del sitio. También se pueden reconocer obras de arquitectura monumental con grandes piedras, asociadas a cerámica del estilo Qaluyu y Pukará. 

El pozo número 04 (2 m x 1 m), fue ejecutado en la cima de la plataforma principal y ofreció la mayor cantidad de evidencias arqueológicas, con los siguientes resultados:

 Cerámica 

Encontraron cerámica diversa en los tres primeros niveles ocupacionales del sitio. Los tazones estaban presentes en toda la secuencia arqueológica del sitio, pero tenía mayor concentración en el 2do y 3er nivel ocupacional, más  relacionados con Pukará. El único fragmento de incensario fue ubicado en el 3er nivel ocupacional, durante Qaluyu. 

Debajo de los restos de los muros de la plataforma hallaron cerámica Pukara Polícroma  como tazones, cuencos, ollas y recipientes de almacenaje.

 Fauna 

También recuperaron un cúmulo considerable de restos de camélidos en los niveles ocupacionales pukará (2do y 3er), lo cual indica que hubo un gran consumo de especies animales como parte de rituales y/o festines durante la construcción y uso de la plataforma principal. También fueron encontradas herramientas de  hueso para textilería, así como cuentas de collares hechas con huesos animales. 

 Vestigios líticos 

En los niveles ocupacionales pukará, la cantidad y variedad de este tipo de artefactos es superior con respecto a Qaluyu y lo mismo sucede con los porcentajes de materias primas exóticas para actividades domésticas, con excepción de las azadas para trabajo agrícola, lo que indica que los residentes producían esas herramientas y las puntas de proyectil de obsidiana, las cuales destacan dentro de todo el material lítico.

Los investigadores también determinaron una extensa área con densas acumulaciones de restos arqueológicos y estructuras de piedra que, al parecer, compondrían un sector de vivienda de residentes relacionado con la plataforma principal.

 Fechados

De tres muestras del pozo 04, dos de ellas corresponden a las primeras fases de construcción del edificio vinculadas con cerámica pukará. El edificio rectangular con base de piedras talladas localizado en la cima de la plataforma principal del sitio comenzó a ser construido en el siglo I de nuestra era.

 Interpretación de los datos

Chaupisawakasi fue, posiblemente, una ocupación inicial de los Qaluyu. Porque recién desde el segundo nivel ocupacional aparece material pukará, A este nivel también  pertenece la única estructura arquitectónica hallada  en la parte superior del edificio, la que siguió en uso hasta el cuarto nivel ocupacional. La construcción fue hecha con una técnica constructiva típica de edificios pukará y esta asociada a  cerámica pukara polícroma, restos de consumo y artefactos de hueso de camélido, puntas de flecha de obsidiana, cuentas de minerales y hueso, fragmentos de conchas marinas y hasta un fragmento de tenaza de camarón, entre otros.

Esto indica que el edificio fue el espacio de reunión y/o residencia de un pequeño grupo de personas que tenían acceso a una gran diversidad, cantidad y calidad de objetos diferenciados a los de otros sectores del sitio. También se deduce que a plataforma principal de Chaupisawakasi fue construida principalmente durante el predominio del estilo cerámico pukara polícromo en el área y muchos de los artefactos hallados  son “bienes de prestigio” de los pukará. Los restos muestran también que los ocupantes consumían alimentos de alto valor nutritivo como carne de camélidos y otras especies exóticas, incluso procedentes de valles más bajos y cálidos. 

Estos vestigios y la cronología de  Chaupisawakasi muestran que los pukará produjeron  cambios tecnológicos, económicos, políticos e ideológicos en la zona, innovaciones que  desaparecieron con ellos en Quilcamayo-Tintiri, como la construcción de plataformas con arquitectura en sus cimas, la producción de litoescultura, la producción y uso de cerámica con decoraciones polícromas e incisas y temas iconográficos complejos y la vinculación de los sitios con la agricultura extensiva en qochas. 

Los fechados radiocarbónicos obtenidos del edificio principal de Chaupisawakasi coinciden con el periodo Pukará Clásico ubicado entre los 200 a.C. y 100 d.C., durante el esplendor de la fortaleza de Pukará. En ese tiempo los  dominadores se expandieron hacia el Este de la cuenca norte del Titicaca, luego de haber sometido al poblado de Taraco, tras saquearlo e incendiar  lugar y eliminar a su élite  rebelde en el siglo I de nuestra era. 

Los pukará se habrían interesado en Chaupisawakasi porque, tras la colonización del valle para integrarlo a su red de dominio político y económico, funcionaba como punto de control y manejo de la producción y productores de las qochas de esta zona crítica para la agricultura. La evidencia señala que tal colonización, a diferencia de la de Taraco, fue discreta y enfocada en puntos estratégicos del valle relacionados con el control de espacios productivos y rutas regionales. El valle, como ahora, era usado también como una ruta importante hacia la selva.

POR LAS BUENAS O POR LAS MALAS

Los pukará tuvieron entonces dos estrategias de control de espacios alejados de su zona nuclear: la acción violenta que aplicaron en Taraco contra su élite local y, por otro, el uso de la arquitectura monumental y corporativa para ocupar el territorio de comunidades agropastoriles, como lo ocurrido en el valle de Quilcamayo-Tintiri y, en especial, en Chaupisawakasi y alrededores. Ese fue su “arte de gobernar” espacios nuevos con diferentes condiciones económicas, políticas e ideológicas, sobre la base de una economía y política fundamentada  en   “objetos con valor de cambio” o “bienes de prestigio”, y mecanismos de fiestas en plataformas como las de Chaupisawakasi, en las que  desplegaban sus “símbolos de poder” y ejecutaban  prácticas religiosas similares a las que hacían en el sitio principal de Pukará. 

Su ideología religiosa incluía sacrificios humanos por degollamientos y la exhibición de imágenes líticas y cerámicas de cabezas decapitadas.

Todo eso sustenta que Pukará fue un “Estado teocrático andino”, con una cuota de violencia calculada, en manos de sacerdotes que, además de líderes religiosos controlaron la economía política en el periodo Formativo Superior, en toda la cuenca norte del Titicaca. 

Fotografías de Pukará:


Acceso principal a la fortaleza escalonada de piedra 

y centro teocrático - administrativo de PUKARÁ

     Mapa de expansión e influencia de Pukará


                         
Vista panorámica de sitio arqueológico Chaupisawakasi

Detalle de la excavación del pozo 4 en Chaupisawakasi

...Sigue la parte 3


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