Serie Chavín de Huántar - Análisis y reflexión- Parte Dos.
EL DESCUBRIMIENTO DE SU
ETAPA PRE CERÁMICA Y
SU IMPACTANTE NUEVA
CRONOLOGIA DE CINCO ETAPAS
Conozca de dónde la curia chavín importó su modelo
arquitectónico y constructivo monumental de piedra
Expuestos los antecedentes económicos, sociales, religiosos y arquitectónico-constructivos de Chavín de Huántar en la parte uno, veamos ahora el tema crucial de su evolución cronológica o su «Línea de tiempo» desde su surgimiento, crecimiento, desarrollo-auge hasta su declinación, lo que en arqueología consiste en la «Cronología absoluta».
Debemos señalar que, a la fecha, hay un gran avance, pero no todo está dicho.
CRONOLOGÍAS PREVIAS Y LA ÚLTIMA DE DATACIÓN MODERNA
DE JOHN ROWE
Fue publicada en 1962 y ampliada en 1967, con base en la cerámica y arte lítico.
• ETAPA A – Chavín Temprano: inicio del estilo Chavín, caracterizado por la creación de sus primeras obras en piedra y cerámica.
• ETAPA B – Chavín Medio: su mayor apogeo y expansión, cuando consolida su iconografía clásica, incluyendo al icónico «Lanzón».
• ETAPA C – Chavín Tardío: o final, caracterizado por una mayor complejidad en los diseños y el cambio a nuevos estilos regionales, por ejemplo al estilo contemporáneo de las fases finales de la Cultura Paracas.
DE RICHARD BURGER
En 1981, sobre la base de sus excavaciones en Chavín de Huántar, entre 1975 y 1976, el arqueólogo estadounidense Richard Burger publicó su cronología cerámica relacionada con algunos fechados por radiocarbono obtenidos en sus pozos del pueblo actual de Chavín de Huántar y otras áreas circundantes del santuario.
Fase Urabarriu (850-460 a.C.) Con vigencia de la cerámica Urabarriú
Fase Chakinani (460-390 a.C.) Con vigencia del estilo cerámico Chakinaki.
Fase Janabarriu (390-200 a.C.) con vigencia de la alfarería denominada por Burger como Janabarriu.
En 2019, respondiendo a las críticas y objeciones a su cronología, Burger publicó una nueva cronología como resutado de datacion por Espectrometría de Masas con Aceleradores (AMS, en inglés), del colágeno extraido de los restos de fauna recuperados por él en sus excavaciones de 1975. Sus nuevos fechados son:
Fase Urabarriu, del 950 al 800 a.C.
Fase Chakinani, del 800 al 700 a.C., y,
Fase Janabarriu, del 700 al 400 a.C.
DE LUIS LUMBRERAS.
En 1989, Lumbreras, planteó su última cronología cerámica y algunos fechados radiocarbónicos:
Etapa Urabarriu (1 200-800 a.C.) Con vigencia del «Templo Viejo» y el uso de esta alfarería.
Etapa Ofrendas (800-600 a.C.) Con la vigencia del «Templo Viejo», pero con tránsito al uso del estilo cerámico «Ofrendas» que produjo piezas artísticas de alta calidad.
Etapa Chakinani (600-400 a.C.) Vigente desde la entrada en funcionamiento del «Templo Nuevo» .
Etapa Rocas o Janabarriu (400-200 a.C.) Vigente también durante el funcionamiento del «Templo Nuevo», con la nueva alfarería «Rocas» o «Janabarriú».
LA NUEVA CRONOLOGÍA DE RICK Y SU EQUIPO
La más reciente investigación sobre la datación de los principales vestigios de la Cultura Chavín, corresponden al Proyecto de Investigaciones y Conservación de Chavín de Huántar, iniciado en 1995, a cargo del arqueólogo estadounidense John W. Rick y su equipo: Christian Mesía, Daniel Contreras, Silvia Kembel, Rosa M. Rick, Matthew Sayre y John Wolf. El proyecto ha acumulado 83 registros de fechados radiocarbónicos dentro y fuera del compejo.
El amplio trabajo cuenta con el apoyo de la Universidad estadounidense de Stanford y de la Empresa Minera Antamina.
Se debe resaltar que la cronológica Stanford-Rick incluye datación de la arquitectura y de la construcción, de la cerámica, con apoximaciones a la evolución de la ocupación humana, del arte lítico y de la ideología chavinistas.
Debido a que Rick y su equipo aún tienen serias dudas sobre los análisis estilisticos de la cerámica atribuible directamente a los chavines y sus criterios de clasificacion, han optado por agruparla en dos grupos: «Pre Janabarroide», equivalente a Janabarriu y «Janabarroide», denominacion que comprende a los demás estilos identificados por otos investigadores.
En su presentación del 2009 de los resultados obtenidos entre los años 2 000 y 2 009, Rick recién dio a conocer públicamente la nueva cronología arquitectónico-constructiva y cerámica del centro ceremonial que se resume en el siguiente gráfico:
Actual modelo cronológico para Chavín de Huántar. Correlaciona las fases del
Formativo, la arquitectura y la cerámica- a.n.e.= a.C. (Gráfico: John W. Rick).
APROXIMACIÓN A UNA ETAPA PRE CERÁMICA
Los hallazgos de Rick y su equipo, entre los años 1994 y 2009, detectaron una ocupación humana precerámica importante correspondiente a los años 3 500 y 3 000 a.C., así como durante un último tramo, en el 2 150 a.C., del sub periodo Arcaico Tardío. Esto ha mejorado considerablemente el conocimiento de la fase pre cerámica del sitio Chavín.
De este lapso hay los siguientes fechados: 3 500/3 000 a.C. – 3 350/2 900 a.C. – 2 450/2 150 a.C., obtenidos de fogones hallados en excavaciones de Ciudad Chavín de Huántar.
Este fue un segundo descubrimiento de evidencia de ocupación pre cerámica que ocurrió durante la excavación en un costado de la actual iglesia de la plaza de armas de dicho pueblo. A 7 metros de profundidad fue recobrado un conjunto de fogones sencillos y gran cantidad de desechos líticos de cuarcita, puntas enteras y fragmentadas, pre formas, núcleos y otros instrumentos unifaciales de piedra.
Dos de tres muestras de carbón de dos fogones dieron el rango de 3 350 a 2 900 a.C.; la tercera, arrojó el resultado de 2 450 a 2 150 a.C. los que confirman la ocupación pre cerámica de esta área del pueblo, continua y larga, por lo menos, desde el 3 500 a.C hasta el 2 000 a.C.
Aunque en capas estratigráficas más profundas en otras unidades de excavación también fueron recobrados instrumentos líticos, no se encontró ningún vestigio pasible de ser fechado.
El primer hallazgo sobre la ocupación pre cerámica de Chavín de Huántar dio como resultado los fechados: 2 850 a.C./2 600 a.C. extraidos de vestigios del sector La Banda, ubicado al frente en la margen derecha del rio Mosna. Allí, en el año 2003, durante la excavación dirigida por el colaborador de Rick, el arqueólogo Jhon Wolf, recuperaron un apreciable conjunto de puntas proyectiles de cuarzo y sílex, huesos de venado y herramientas de piedra pulida.
Mediante radiocarbono y luminiscencia ópticamente estimulada – OSL, fueron datados con una antigüedad de entre los años 2 850 y 2 600 a.C. En otra excavación, a poca distancia, fueron desenterrados un fogón cuadrangular de piedra dotado de un ducto de ventilación, como los de la Tradicion Mito – vigente desde el 3 600 a.C. en los orígenes de la Cultura Sechín– e instrumentos de piedra lascada. Estos hallazgos corresponden al lapso de la transición entre los sub periodos pre cerámicos Arcaico Temprano y Arcaico Tardío.
Durante este trance el sitio Chavín de Huántar habría sido solo un asentamiento semi sedentario más y, después sedentario, de grupos humanos que estaban empezando a organizarse en los valles de los Andes de lo que es hoy Huánuco, Ancash, La Libertad y Cajamarca.
Sin embargo, a pesar de que los fechados correspondan solo a dos áreas, da la impresión de que fueron ocupaciones duraderas en todo el Periodo Arcaico, en particular en el sub periodo final o tardío.
Sobre los dos cuencos líticos recuperados en el 2019 por Rick y su equipo del interior de una galería antiquima del Templo Viejo, el investigador aún no ha confirmado plenamente si el recinto y laas dos ofrendas corresponden al estadio pre cerámico del sitio.
Del lapso cerámico, correspondiente al Formativo Temprano, obtuvieron el siguiente fechado: 1 300 a.C. proveniente de vestigios de alfareria estilo «Kotosh–Kotosh», en Chavín de Huántar.
Se debe anotar que de toda esta valiosa datación surge un notable lapso de 900 años, entre los años 2 200 y 1 300 a.C. de contenido desconocido, entre el Arcaico Tardío y el probable inicio del desarrollo arquitectónico monumental ceremonial de la sociedad Chavín, varias centurias después de que la cerámica había surgido en la selva del Ucayali y en la costa norcentral.
Instante en que el propio John Rick extrae del recóndito interior del Templo Viejo de Chavín el cuenco de piedra con figura del cóndor, de una antiguedad probable de más de 3 mil años, correspondiente a la etapa pre cerámica del lugar. (Foto cortesía programa Resumen Semanal de Latina TV)
Segundo cuenco de piedra hallado en la hoy llamada Galeria del Cóndor,
la cual correspondería a la etapa pre cerámica de lo que
despues fue el sitio ceremonial Chavín de Huántar.
NUEVA SECUENCIA CRONOLÓGICA DE CHAVIN DE HUÁNTAR
1. ETAPA MONTÍCULO SEPARADO: 1 200 – 1 100 a.C.
Aún por confirmar los investigadores consideran al año 1 200 a.C. como la fecha convencional del inicio de la arquitectura monumental, es decir lo que Rick y su equipo llaman la Etapa de los Montículos Separados y de las expresiones culturales arquitectónicas, constructivas, alfareras, agrícola, ganadera, religiosa y artística de la Cultura Chavín.
El inicio de la arquitectura monumental fue la construccion de una plataforma original simple y baja, tal vez decidida por los ayllus del sitio y del entorno, probablemente aún en la etapa pre cerámica de la zona. Impulsados por la ideología de la renovación constante de la vida, los pobladores agregaron, poco a poco, la Sección Nor Este y, posiblemente, el Edificio Bajo C o una versión temprana del mismo y algunos otros edificios menores.
El siguiente gráfico resume el pre cerámico chavín, conocido en la actualidad.
EL ASENTAMIENTO CERÁMICO «KOTOSH-KOTOSH» PRE CHAVÍN
Este tema es otro avance considerable en el conocimiento del surgimiento de Chavín de Huántar y del periodo Formativo Temprano andino.
El arqueólogo Richard Burger había asegurado en 1998, sin que nadie le contradijera que, “considerando lo mucho que se ha investigado en Chavín, es improbable que exista un asentamiento pre Urabarriu importante”. Es decir, antes de los tiestos urabarriu, no podía haber otros, pues esta fase cerámica está vinculada al espegue de Chavín de Huántar, a partir del 1 200 a.C., en forma de un pequeño asentamiento de quizá cien o más individuos cazadores, pescadores, horticultores, incipientes textileros y ceramistas de rústicas ollas sin cuello y cántaros de color rojo gris, con gruesos bordes y decoraciones simples, de producción mínima y dispersa, de poca demanda.
Hasta 1998 había solo hipótesis sobre una ocupación cerámica anterior a lo ya reconocido, cuya base eran restos cerámicos y líticos obtenidos por la arqueóloga Rosa Fung en sus excavaciones de 1974 en la zona del Río Wacheqsa, los cuales no habían sido estudiados debido a su injusto y discriminador despido del proyecto que ejecutaba la Universidad de San Marcos. Fung solo logró almacenar los testimonios en el Museo de Arqueología y Antropología de la universidad.
Rick y su equipo estudiaron a fondo el material acopiado por Fung y sus propios vestigios recuperados de la zona del río Wacheqsa y demostraron que Burger se habia equivocado.
El resultado fue sorprendente: Identificaron materiales cerámicos similares a los de la Cultura Kotosh, de Huánuco correspondientes, específicamente a su fase «Kotosh–Kotosh», la tercera de las siete fases cronológico-cerámicas de los kotosh huanuqueños, que abarca, aproximadamente, desde la centuria de 1 300 a.C. hasta la de los 700, cuando sellaron sus templos y encima construyeron nuevos.
Los vestigios cerámicos Kotosh–kotosh, revelan, sin lugar a dudas, una ocupación alfarera más antigua al año 1 200 a.C.
Saber que existió una ocupación con cerámica Kotosh temprana en el sitio Chavín de Huántar, es crucial para entender cómo surgió y despegó la Cultura Chavín y su cabal posicionamiento temporal y social entre el sub periodo Arcaico Tardío y el Periodo Formativo.
Rick y su equipo sospechan que, después o durante la ocupación Kotosh–Kotosh, la construcción de la primera plataforma simple y baja del «Templo Viejo», y sus instalaciones conexas, empezó, aproximadamente, en la centuria de los 1 200 a.C., de modo lento. Con el crecimiento de la poblacion y del prestigio de las divinidades que allí se adoraban, sus acabados, remodelaciones y la edificación de nuevos edificios se prolongaron por unos 400 años y durante los siguientes 300 los chavinenses hicieron refacciones y algunas ampliaciones menores.
ARQUITECTURA Y CONSTRUCCIÓN CON FORMAS IMPORTADAS.
No hay fechados modernos sobre la arquitectura del pre cerámico Chavín. La evidencia sugiere que para esa actividad los chavines aplicaron la forma o diseño de las plataformas cuadradas o rectangulares de piedra con argamasa de barro de la antiquísima «Tradición Mito» de la sierra circundante, a donde se había difudido desde Sechín Bajo, en Casma. También replicaron sus recintos en el primitivo rectángulo interior del «Lanzón», según Richard Burger y Lucy Salazar.
También han sido observadas similitudes con formas y modos de construcción más antiguos de los sitios La Galgada (Ancash) y Kotosh (Huánuco), particularmente, entre las galerías de Chavín y las cámaras rectangulares de estos dos sitios, según el siguiente detalle:
• Las paredes de las galerías enlucidas de Chavín, son similares a las paredes interiores de las cámaras ceremoniales de La Galgada que están revestidas de barro y pintadas de blanco y negro.
• La plataforma del área y galerías de la esquina noreste del edificio Nor Este A, se asemeja al de La Galgada en su construcción y forma como edificio independiente.
• Los nichos de la «Galería Alacenas», una de las más antiguas de Chavín, se parecen a los de las cámaras rituales de La Galgada, por ser pequeños, numerosos y por estar ubicados muy juntos alrededor de las paredes de las dos cámaras de la galería.
• El rectángulo interior del «Lanzón», probablemente mejorado durante la ampliación del «Templo Viejo» en la siguiente etapa, se asemeja a las numerosas cámaras rectangulares de Kotosh, en particular a la del «Templo de las Manos Cruzadas», así como a la cámara rectangular del edificio sur de La Galgada.
• Estos componentes más el sistema de ventilación de la Galería del Lanzón corresponde exactamente al de la «Tradición Mito», así como el propio monolito ocupa el centro del recinto en lugar del fuego sagrado permanente de los kotosh., tiene su antecedente indiscutíblemente más temprano en los edificios de piedra y barro de la Cultura Sechín, que se acentó en las zonas media y baja del valle de Casma.
• En el exterior, la tosca mampostería chavín, compuesta por grandes piedras de cara plana intercaladas con juntas y, aparentemente, revestidas con piedra y lodo, es similar a la mampostería exterior de La Galgada.
• Hipotéticamente se cree que, la forma costeña de conjuntos de tres edificios de planta en «U» que pudieron constituir tempranamente el «Templo Viejo» original o Edificio B, el Edificio C y La plataforma de la Sección Nor Este, respecto del «Templo Nuevo», procedería también de La Galgada, considerando que en su etapa tardía sus pobladores levantaron una estructura en «U» que corresponde a la transición del Período Arcaico al Formativo Temprano. No obstante, otra alternativa es que provendría de la costa central de los pueblos de entre los valles de los ríos Huaura y Lurín.
• La plataforma original del «Templo Viejo» y la del área y galerías de la Sección Nor Este del «Templo Nuevo» también comparten similitudes con formas arquitectónicas costeñas pre cerámicas, como las de «Las Haldas», plasmadas en sus edificios de plataformas rectangulares o adosados a las laderas, con lados inclinados revestidos de mampostería y aterrazados y recintos en la cima como patios y habitaciones.
A esta etapa corresponden las fases arquitectónico–constructivas de la 1 a la 4 caracterizadas por la construcción de edificios separados o independientes, con diseño de plataforma rectangular, de recintos al descubierto como el del «Lanzón» – efigie que, probablemente, estaba en proceso de tallado– y la recientemente descubierta «Galería del Cóndor», datada de hace 3 000 años de antigüedad en el interior del «Templo Viejo» original.
Todos los componentes arquitectónicos, de litoescultura y cerámica fueron construidos durante la posterior etapa cronológica Blanco y Negro, cuando terminaron las construcciones monumentales en el complejo chavín.
En 1998, para su informe conjunto sobre, La arquitectura del complejo ceremonial de Chavín de Huantar: documentación tridimensional y sus implicancias, John W. Rick, Silvia Rodriguez Kembel, Rosa Mendoza Rick y John A. Kembel, tras 21 semanas de trabajo entre 1995 y 1998, hicieron el levantamiento de planos tridimensionales de los edificios, de la topografía, de las galerías y realizaron ocho excavaciones.
CERÁMICA.
Los primeros chavinenses resultan vinculados a la cerámica de la fase Kotosh–Kotosh, de la cultura huanuqueña Kotosh, aunque aún no se sepa con certeza si ésta fue antecedente o contemporánea de la alfarería Urabarriu que predominó en adelante hasta la Etapa Blanco y Negro.
En esta situación hay quienes creen que Urabarriu es alfarería “Kotosk –Kotosh”, de amplia difusión durante el fin del Arcaico e inicios del Formativo, en el ámbito de la Tradición Mito, en el Cañón de rio Santa, en el Callejón de Conchucos, en Ancash, así como en el Alto Huallaga, en Huánuco.
En ciudad Chavín de Huántr, la cerámica Urabarriu fue identificada entre 1975 y 1976 por Burger como la más antigua de la cultura Chavín; supuestamente encasillados en estratos menos antiguos, halló tiestos a los que nombró como Chakinani y Janabarriu y proclamó su ya expuesta cronología de Chavín. Pero, la supuesta estratigrafía mostraba los distintos estilos alfareros, como si hubiesen cambiado en el tiempo, repentinamente, algo imposible en la cultura material.
Por eso Lumbreras sostuvo que podría existir tiestos urrabarriu más antiguos, tanto bajo Ciudad como del santuario Chavín de Huántar, en zonas en las que es muy difícil excavar.
En consecuencia, en 1993 planteó la hipótesis de que la construcción del centro monumental habría comenzado antes de la fase cerámica Urabarriu, cálculo que se mantiene abierta hasta hoy la posibilidad de que el inicio de la construcción de Chavín pudiera ubicarse en el Periodo Arcaico (1800–900 a.C.), por los siguientes factores:
• La duración y complejidad de la secuencia previa a la construcción monumental durante la etapa Blanco y Negro que finalizó alrededor del 750 a. C.
• La complejidad de las primeras construcciones de galerías de la plataforma Nor Este del edificio A o «Templo Nuevo», en particular de la Escalera de la Escalinata, lo que sugiere una experiencia previa en la construcción de galerías y escaleras internas.
• Los antecedentes de las primeras fases arquitectónicas en la sierra circundante y la alta probabilidad de que edificios anteriores hayan quedado cubiertos por los más recientes y conocidos.
OCUPACIÓN.
La nueva secuencia de Chavín, también plantea la revisión del conocimiento sobre el patrón poblacional de la zona, sobre la base del fechado del fin de la construcción monumental en el año 750 a.C., su desestabilización física hacia el 500 a.C., seguida de su colapso físico, desuso y cambios de su función.
La evidencia de radiocarbono sugiere, de manera genérica, que el patrón poblacional vinculado a la cerámica urabarriu coincidió con la construcción y el uso expansivo del centro monumental y fue una ocupación muy limitada y restringida respecto al área que rodea al núcleo ceremonial.
Plano general de los componentes arquitectónicos del Complejo ceremonial Chavín de Huántar
2. ETAPA EXPANSIÓN
De 1 100 al 900 a.C.
ARQUITECTURA Y CONSTRUCCIÓN
En esta etapa empezó la construcción del «Templo Nuevo», también en forma de la plataforma que, gradualmente. Abarcó las secciones, Nor Oeste, Nor Oeste Alta, Central y Extremo Sur, probablemente al mismo tiempo que la plataforma Oeste B– Central B.
Estas plataformas, en conjunto, conectaron el «Templo Viejo» con la Sección Nor Este del «Templo Nuevo» y progresivamente expandieron a este último hasta su máxima extensión sur con las secciones Central Alto, Extremo Sur y la Extremo Sur Alta.
El Atrio de la Plaza Circular Hundida fue construido después de la Sección Nor Este A. Es probable que en esta etapa concluyera la construcción del Edificio C Inferior.
En suma quedaron separadas físicamente el «Templo Nuevo» y el «Templo Viejo», este último con su Atrio y Plaza Circular Hundida.
CAMBIO DE ORIENTACIÓN GEOGRÁFICA
Todos los edificios, incluyendo el «Templo Viejo», menos el Edificio Alto C, fueron orientados hacia el este.
En esta etapa, probablemente también terminaron de esculpir la gran efigie lítica del «Lanzón» en su lugar, aún al descubierto, el cual, después fue convertido en un recinto cuadrado de piedra y barro, techado precariamente con paja y ventilado al estilo Kotosh.
En la edificación del «Templo Nuevo» aplicaron el artístico bloque de cornisa con figura felínica y, tal vez, avanzaron también con el edificio C, abarcando un gran volumen y superficie de plataformas escalonadas con galerías de formas y características elaboradas, todas interconectadas y a las que se accedía, quizá exclusivamente, a través de la «Galería Escalinata».
MANO DE OBRA
Desde esta etapa y en las subsiguientes, la construcción del centro ceremonial requirió mucha mano de obra para hacer las grandes plataformas escalonadas y sus galerías internas, pero, sobre todo, para la extracción y el transporte de enormes piedras desde las canteras hasta los edificios nuevos, lo que señala también que, los líderes en Chavín fueron capaces de convocarla, organizarla y mantenerla hasta la Etapa Blanco y Negro.
Esta etapa comprende las fases constructivas 5 y 6 durante las que habrían sido construidas la «Galerías de los Caracoles» y la «Galería de las Dos Columnas», con expansión interna mediante pasajes oscuros y laberínticos, continuando la construcción del «Templo Nuevo».
CERÁMICA.
La cerámica «janabarroide» se generalizó y estableció su predominio.
3. ETAPA CONSOLIDACIÓN
De 900 a 800 a.C.
ARQUITECTURA Y CONSTRUCCIÓN
La Etapa de Consolidación, incluyó las adiciones del «Templo Nuevo» para convertirlo en una gran plataforma rectangular, incluyendo las secciones Nor Este A–Alto, Extremo Sur y Central Alta; Es probable que el Edificio C Alto hay sido construido al final de esta etapa.
En esta etapa de consolidación, el «Templo Viejo» que estaba desde su origen orientado hacia el norte, fue cambiado de orientación hacia el este.
PLANTA EN U
Al final, con el primer edificio tipo plataforma agregado al sur del «Templo Viejo» y la construcción de una segunda plataforma a su costado, se logró finalmente la forma en «U» entre el «Templo Viejo, el unificado «Templo Nuevo» y los dos edificios que flanquean el norte y el sur de la gran plaza cuadrada hundida.
CERÁMICA.
A esta etapa también corresponde la cerámica «Janabarroide»
Plaza Circular Hundida, frente al templo viejo, escenario de obras de remodelación radical
para las actividades rituales relacionadas con el LANZÓN .
4. ETAPA BLANCO Y NEGRO
De 800 a 500 a.C.
FIN DE LA CONSTRUCCIÓN MOMUMENTAL
Con esta etapa terminó la construcción monumental del santuario Chavín de Huántar y empezó la edificación de áreas al descubierto con plazas hundidas y escaleras abiertas, decoradas con finas obras de piedra, a veces talladas, como la Plaza Circular decorada, el Pórtico Blanco y Negro decorado, la Escalera Blanca y Negra, la Plaza Menor y la Plaza Mayor con sus losas de piedra labrada, con gran simetría. Los patios de las galerías de las etapas anteriores se incorporaron a las galerías añadidas en esta etapa.
Los esfuerzos se concentraron en construir obras de menor volumen, pero de mayor superficie y edificaciones superficiales elaboradas, ricamente decoradas, ejecutadas con precisión y altamente simétricas, que creaban una exhibición visual externa.
También, el diseño usado desde el inicio del santuario de galerías elaboradas, fue reemplazado totalmente por otro estándar, como parte de una reforma constructiva mayor.
La estandarización fue arquitectónica y no por uniformidad de sus funciones. Por ejemplo, la Galería de Ofrendas, solo recibía ofrendas en un área accesible a pocos visitantes; en contraste, las galerías Lanzón Exterior y Laberintos Inferiores, servían de entrada a dos galerías principales, por lo que recibían numerosas visitas frecuentes; pero sus formas son similares.
En esta Etapa fueron construidas todas las plazas conocidas del sitio Chavín: la Plaza Mayor, la Plaza Menor y la Plaza Circular, para lo cual las grandes áreas abiertas y los patios de las galerías fueron cubiertos.
CAMBIO DE USO DE CHAVÍN.
El uso de las galerías continuó, como lo demuestran las galerías del Atrio de la Plaza Circular Hundida, así como las de los Laberintos Exterior y Interior del «Templo Viejo». Pero, debido a la preferencia por recintos más chicos, hasta los patios de las galerías fueron techados para convertirlas en cubículos de este tipo. El acceso a los edificios del centro ceremonial siguió restringido.
El cambio de enfoque en grandes edificios con galerías elaboradas, a espacios amplios al descubierto y decorados con galerías estandarizadas, puede considerarse como un nuevo elemento arquitectónico aplicado al Complejo Chavín.
Al respecto, Silvia Kembel, ha anotado que el cambio del diseño de las obras, fue para aplicar un nuevo modo de uso del Complejo Chavín: se priorizó el empleo de las plazas, terrazas y plataformas para actividades con gran número de personas, como espectadores o como participantes. Ella cree que fue una transición del pequeño «Templo Viejo» y su también pequeña Plaza Circular Hundida, al «Templo Nuevo» y su gran plaza cuadrada, aunque el uso de galerías y patios pequeños para actividades de grupos pequeños con derecho a acceso, siguió.
Kembel agrega que este cambio muy drástico, pues los patios y galerías de todas las plazas conocidas —la Plaza Mayor, la Plaza Menor y la Plaza Circular—, fueron rellenados y cubiertos. En cambio, las actividades masivas, al descubierto, en las grandes plazas y terrazas, se volvieron intensivas.
Respecto a la demanda de mano de obra, las cosas también cambiaron en esta etapa, pues Kembel cree que las obras superficiales y las nuevas galerías requirieron menos.
Kembell también ha confirmado que recién en esta etapa los chavines incorporaron formalmente a su arquitectura el diseños costeño «Plaza Circular Hundida» y la planta en «U».
El enigmático gran LANZÓN.
CAMBIOS IDEOLÓGICOS.
Sobre la relación de esta etapa cronológica y la ideología Chavín, algunos arqueólogos han postulado que la importancia del «Lanzón» había disminuido en ese tiempo, a partir de la supuesta transición del «Templo Viejo» al «Templo Nuevo».
Luis Lumbreras sostuvo en 1993 que los componentes del «Templo Viejo»: la «Galería de las Ofrendas», la «Plaza Circular Hundida», el «atrio» y sus galerías circundantes, «Campamento» y las «Caracolas», fueron construidas en esta etapa, en una sola fase como un complejo funcional.
Kembel, por su parte, ha contradicho a los que argumentan el declive de la adoración al «Lanzón», arguyendo que sucedió todo lo contrario, pues las obras de mejoramiento del «Templo Viejo» y sus exteriores se debieron, precisamente, a un ciclo de crecimiento del culto a la divinidad representada por el enorme ídolo de piedra.
CERÁMICA.
En materia alfarera a esta etapa corresponde la fase final o tardía de las cerámicas «janabarroides», Urabarriu y Ofrendas y su paulatino reemplazo, primero por el estilo alfarero Chakinani y, después, por Janabarriu.
ARTE LÍTICO.
En lo que respecta a desarrollo artístico, las esculturas del Portal Blanco y Negro o Portal de las Falcónidas, compuesto por las dos figuras felinas-aviares en las columnas y las figuras también de aves en la cornisa que las cubre, así como el atrio, las esculturas de la Plaza Circular Hundida y las galerías, fueron esculpidas o construidas tardíamente, aproximadamente durante el año 750 a.C., también durante la Etapa Blanco y Negro.
El portal Blanco y Negro tiene una gran carga iconográfica sobre la dualidad religiosa chavín. Debe su nombre a los materiales utilizados. La columna y dintel del lado norte están construidos con piedra calcárea de color negro, mientras que la columna sur fue edificada con bloques de granito blanco. En cada columna se encuentra tallada la figura de un ser con rasgos de ave rapaz (por ello también se le llama Portal de las Falcónidas), el cual sostiene en sus manos varas o báculos ceremoniales.
OCUPACIÓN.
Sobre la población residente en Chavín de Huántar, aún en esta etapa de auge de la construcción nunca habría sido lo suficientemente grande como para proporcionar la mano de obra necesaria para construir los componentes del centro ceremonial, sobre todo, los especialistas como sacerdotes, supervisores de obras, constructores, albañiles, extractores de piedra y escultores. La escala y complejidad del santuario implican la existencia de una gran población de apoyo que procedía del excedente laboral y agrícola de aldeas y pueblos contemporáneos en las cercanías de Chavín de Huántar y quizá de cuotas aportadas desde lugares más alejados.
5. ETAPA DE SOPORTE
De 505 a 310 a.C.
Solo comprendió obras de respaldo en el area este, en el Atrio del «Templo Viejo», en la fachada oeste del Edificio C y en la fachada oeste del «Templo Nuevo».
CONSTRUCCIÓN.
Ya no hubo más obras monumentales adicionales. Solo realizaon trabajos de soporte o de ocultamiento de zonas afectadas en diferentes áreas del sitio, en medio de –según los vestigios– de una grave crisis política, social y económica y cese de actividades ceremoniales, como preludio del abandono del sitio.
En esta etapa, otras muestras fechadas del centro ceremonial provienen de escombros y despojos localizados en el Atrio cerca de la Plaza Circular Hundida (principalmente pedazos de yeso desprendido de las fachadas de las paredes del entorno, cerámica rota, huesos rotos de animales, instrumentos y desechos de piedra, además de algunas piedras pequeñas), de origen posterior a la construcción de esa obra en la Etapa Blanco y Negro.
CERÁMICA.
Una muestra de radiocarbono del atrio al mismo nivel del suelo de la Plaza Circular Hundida, obtenida por Lumbreras data del año 430 a.C. y está vinculada a la cerámica Janabarriu o Rocas. Las muestras de Rick del mismo sitio arrojaron las fechas, 445 a.C. y 310 a.C. lo que indica que los escombros del atrio y de la plaza, corresponden hacia el año 430 a.C.
OCUPACIÓN.
No se hallaron evidencias de recintos habitados, aunque solo se excavó entre el 10 % y el 15 % de la superficie frontal del «Templo Viejo». El lugar, designado como Nivel H, habría sido sellado por los escombros de un derrumbe de una parte del Templo; se asentaron sobre el suelo y la terraza de la plaza. Por eso construyeron un muro contiguo al templo para contener el deterioro u ocultarlo. Lumbreras supuso que tal relleno indicaba el abandono de esta parte del centro ceremonial, pues, además en sus excavaciones halló evidencia del derrumbe y del ocaso del «Templo viejo» y del «Lanzón».
En esta Etapa de Soporte, un nuevo patrón poblacional vinculado a la alfarería Janabarriu o Rocas tuvo como marco el abandono del sitio por la alta curia chavín y se caracterizó por:
El desuso del muro de piedra que en el norte protegió al centro ceremonial durante toda la ocupación Urabarriú. El drástico aumento de la población de mil a unas tres mil personas aproximadamente, según Burger, con individuos procedentes de las aldeas de los valles y quebradas circundantes y su emplazamiento en el centro monumental, hacia el fondo del valle cerca de la confluencia de los ríos Mosna y Huachecsa ya presencia de cerámica y viviendas domésticas Janabarriu construidas sobre las grandes plataformas, dos de las cuales fueron halladas por Hernán Amat.
En consecuencia, la data del derrumbe es cerca del año 500 a.C., probablemente debido a un poderoso terremoto que marcó el inicio de la Etapa de Soporte, dentro de la cual, el abandono del centro ceremonial empezó el año 450 a.C. y se prolongó hasta el año 310 a.C.
Sigue en la Parte Tres








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